VICENTE PÉREZ
El 24 de octubre pasado la consejera del Medio Natural del Cabildo de Tenerife, Isabel García, anunció en El Día el inminente comienzo de la cacería de cabras asilvestradas en Anaga y Teno, con cuadrillas de cazadores coordinadas por la empresa pública Gesplán, debido al daño que provocan a la flora endémica y los cultivos. Este anuncio abrió una intensa polémica entre partidarios y detractores de que se maten estos animales, puesto que la consejera redujo a un papel secundario la alternativa de capturarlas vivas (apañadas), al limitarse a señalar que no descartaba esta opción pero solo en algunos puntos accesibles con cabreros. Pues bien, 10 días después, la consejera ha emitido un comunicado en el que ya no habla de tirotear a estos hervíboros, sino de apañalarlos, y que esta es la medida que ahora ha acordado con los vecinos de Anaga.
PLANETA CANARIO está abordando esta polémica desde hace días, con la publicación de noticias y entrevistas de personas y colectivos que tienen visiones enfrentadas sobre estas matanzas: los unos afirman que no son éticas pues además hay alternativas menos crueles, y los otros sostienen que son un sacrificio inevitable para asegurar la conservación de la biodiversidad en los parques rurales de Teno y Anaga.
En un comunicado, Isabel García ha informado este martes de que el Cabildo, a través de Gesplán, va a comenzar apañadas en Anaga, sin que ya mencione abatir a estos hervíboros. Esto supone un cambio de estrategia, porque el 24 de octubre lo que anunció era las cuadrillas de cazadores iban a empezar a disparar en la zona en los siguientes días.
«La situación es crítica, vamos a comenzar apañadas»

En el caso del parque rural de Teno, la consejera anunció en la cadena COPE el pasado 31 de octubre que había decido paralizar el abatimiento de cabras silvestres (hubo una jornada de caza, que enfadó a los vecinos de Masca), optando por volver a la fase inicial de las apañadas, pues de esta forma dos cabreros había podido capturar muchos ejemplares, por lo que no se realizarán de momento cacerías y se promoverá este otro método de capturarlas vivas.
El revuelo social causado por este método del disparo mortal in situ ha sido mayúsculo. Denota que en la sociedad hay una creciente sensibilidad hacia el sufrimiento animal.. Por un lado, los animalistas han salido a la palestra para denunciar como cruenta e inmoral esta matanza. En esta línea se han situado la Red Canaria Solidaria contra el Maltrato Animal, apoyada por la Federación Canaria de Asociaciones Protectoras de Animales y Plantas (FECAPAP), compuesta por 20 entidades sin ánimo de lucro dedicadas a la protección de los animales y plantas, así como por la Plataforma Vecinal 29E de Santa Cruz de Tenerife, integrada por 29 colectivos, la asociación ProDerecho Animal El Rosario y la asociación nacional de veterinarios AVATMA; la asociación de vecinos Barranco de Masca, y también se han manifestado en contra Los Verdes – que ha abierto una recogida de firmas en Change.org- y el PACMA. Del otro lado, una veintena de grupos ecologistas y 116 expertos han firmado un manifiesto, promovido por la asociación ecologista ATAN, a favor de la medida adoptada por el Cabildo para abatir a estos rumiantes, debido a sus graves perjuicios para las plantas endémicas. Asociaciones de vecinos de Anaga también respaldan esta medida.
Finalmente, la presión social parece haber decantado al Cabildo por dar prioridad a las apañadas. La consejera, en la nota de prensa divulgada este martes 5 de noviembre, ha afirmado que “estamos ante una situación crítica, hay que actuar ya, porque basta hablar con estas personas para darse cuenta de que, aunque la presencia de cabras en la zona se remonta a muchos años, es ahora cuando han empezado a generar problemas muy graves”, De esta manera, continuó, “comenzaremos las apañadas de acuerdo a la petición y con el apoyo de los habitantes de la zona, que han manifestado su completa disponibilidad”.
Los vecinos de Anaga se quejan de daños en los cultivos

La consejera participó en una reunión con unos 30 vecinos pertenecientes a las asociaciones de Lomo de Las Bodegas, Laureles, Chamorga y Suculum. La mayoría de sus quejas están relacionadas con destrozos en frutales y terrenos de labor, pero también en bienes particulares.
En el comunicado, el Cabildo recoge varios testimonios de estos vecinos. “Si no eliminan el problema de las cabras asilvestradas no voy a plantar nada más, y si no lo hago terminaré por irme de aquí”, afirmó un residente en Lomo de las Bodegas.
“El Cabildo debe elegir, o las cabras o las personas de Anaga”, concluyó este vecino que indicó que “árboles plantados por nuestros abuelos, que tienen más de cien años y que uno ha cuidado con todo el cariño del mundo acaban convirtiéndose en cuatro palos, porque pasan cinco machos y en 20 minutos se los devoran”.
“Más del 70% de los animales salvajes son machos de entre 80 y 90 kilos de peso, muy difíciles de manejar y con mucha fuerza; en el caso de poder llegar a cogerlos con sogas es complicado manejarlos porque se arrodillan y no los puedes mover, o incluso porque te pueden atacar”, comentó otro lugareño, quien refirió que “se le han echado los perros, y los machos han matado a alguno”.
Otro de los participantes en el encuentro con la consejera indicó además que “no solo es un problema con los cultivos y los árboles, sino que las cabras acaban con plantas únicas en el mundo, y no solo porque se las coman, sino porque las pisotean y no vuelven a salir”, y añadió que en el caso de la malva de risco “hay zonas en las que las cabras no les dejan salir ni una hojita, tan pronto brotan se las comen”. Por otro lado, otra de las participantes denunció también que “hasta las colmenas las desarman, porque las pisan y acaban con ellas”.





















































