VICENTE PÉREZ
La compañía Balearia ha anunciado este lunes 25 de agosto una decisión de gran alcance para el transporte marítimo en el Archipiélago canario, ya que ha alcanzado un acuerdo con la propiedad de Naviera Armas Trasmediterránea para adquirir su actividad en los tráficos de Canarias y el mar de Alborán, además de una parte del Estrecho —zona donde el grupo naviero danés DFDS se quedará con la mayoría de las líneas—.
Esta compraventa, clave en una actividad estratégica para Canarias, está pendiente de las resoluciones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
El pacto sellado recoge la gestión de 15 buques, la explotación de diferentes líneas marítimas y la integración de 1.500 trabajadores de tierra y flota, lo que garantiza la continuidad del empleo y de las conexiones marítimas que sustentan la cohesión territorial de Canarias, según el comunicado difundido por Balearia.
El presidente y único accionista de Baleària, Adolfo Utor, subraya que «una naviera local siguiera compitiendo eficientemente con los recién llegados grandes grupos navieros que ya operan en nuestras aguas”.
«Recogeremos el testigo de la histórica Trasmediterránea y de la naviera Armas, tan enraizadas y estimadas en Canarias», subraya este empresario valenciano de origen marroquí.

Baleària asegura que dará continuidad a los enlaces marítimos esenciales para la movilidad de personas y mercancías en Canarias.
Con más de 25 años de trayectoria, Baleària cuenta con más de 40 buques y transportó en 2024 a 5,6 millones de pasajeros y 7,6 millones de metros lineales de carga.
Además, dispone de 11 barcos con motores duales (reducen de manera importante las emisiones de CO2 en comparación con los motores diésel, pues permiten navegar con distintos combustibles, como el gas natural en la actualidad o fuentes renovables neutras en emisiones de gases de efecto invernadero, en el futuro).

Naviera Armas, fundada en 1941 en Lanzarote por Antonio Armas Curbelo, se convirtió en un referente del transporte marítimo en Canarias y expandió su influencia tras la compra de Trasmediterránea en 2017.
Pero esta empresa canaria se enfrentó a graves dificultades financieras desde 2022, lo que derivó en un proceso de reestructuración legalmente aprobado: los bonistas tomaron casi todo el control accionarial tras una quita de deuda masiva y negociaciones complejas con la banca y el Instituto de Crédito Oficial.
Baleària, con sede en Dénia (Alicante), lidera el transporte marítimo en España con una oferta extensiva entre península, Baleares, Canarias, Ceuta, Melilla y rutas internacionales hacia Marruecos, Argelia y el Caribe, alcanzó una facturación de 691 millones € en 2024.
¿Quién es el dueño de Balearia?

Nació el 1961 en la ciudad marroquí de Alhucemas, pero desde muy joven, Adolfo Utor echó raíces en la marinera Dénia (Comunidad Valenciana).
Con 23 años, entró a trabajar en la antigua naviera Flebasa, filial de Isnasa, y antecedente de la actual Baleària. Pasó por distintas posiciones hasta convertirse en director general de la compañía en 1990. Desde ese puesto impulsó un proceso de expansión con la apertura de nuevas rutas que multiplicaron por diez la facturación de la empresa.
Después de que la quiebra de Isnasa arrastrase a Flebasa, la experiencia acumulada y capacidad de liderazgo de Utor y la implicación de un grupo de personas germinó en Baleària. Nació un 20 de junio de 1998 con 16 socios fundadores y 126 trabajadores. En 2005 se produjo la fusión por absorción con Umafisa, propiedad de la familia Matutes, siguiendo Utor como socio mayoritario hasta finales de 2021 cuando se convirtió en accionista único.
El diario El MUNDO, en un reportaje sobre Utor publicado en junio de 2024, lo consideró una de las grandes fortunas de España y lo situó ideológicamente cercano al PSOE, tras hacerse con un importante paquete accionarial de Prisa, editora del periódico EL PAÍS.
En una biografía suya publicada en la web de Balearia, se destaca que «no es casual que bautice a sus barcos con nombres de mujeres como Hypatia de Alejandría, Marie Curie, Eleanor Roosevelt o Margarita Salas, pioneras y activistas de los derechos civiles».





















































