PLANETA CANARIO
La investigación arqueológica en San Marcial de Rubicón (Yaiza, Lanzarote) se expande hacia el mar con las primeras prospecciones subacuáticas visuales en el sector costero comprendido entre Punta de Papagayo y Playa de las Mujeres.
El objetivo de esta nueva fase es determinar y documentar la posible existencia de restos materiales vinculados a la expedición franco-normanda que dio inicio al proceso de conquista de Canarias en el siglo XV, según informa la Dirección General de Patrimonio y Cultura del Gobierno canario en un comunicado.
Durante las primeras semanas del mes de enero, un equipo de arqueología subacuática ha llevado a cabo varias inmersiones de inspección en los puntos de interés identificados durante la campaña de prospección geofísica marina de 2021.

Sin embargo, ninguna de las 36 anomalías detectadas con esta técnica de investigación no invasiva correspondía con concentraciones de material arqueológico o estructuras arqueológicas.
Ante estos resultados, el área de estudio se amplió a otras posibles zonas de fondeo utilizadas históricamente por las poblaciones europeas, con el fin de identificar evidencias no detectadas previamente.
A través de estas nuevas inmersiones, se han localizado varias cerámicas que podrían corresponder a época moderna, entre otros restos arqueológicos inéditos sumergidos.

Cabe señalar que en esta fase de la investigación no se ha procedido a la manipulación de los restos arqueológicos ni a la remoción de sedimentos del subsuelo marino puesto que “se prioriza la conservación de estos objetos in situ”, explica Munar.
El estudio detallado de estos materiales se abordará en futuras campañas dentro del marco del convenio de colaboración entre el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Yaiza, la Universidad de La Laguna (ULL) y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).
La primera ciudad fundada por europeos en Canarias

Cabe recordar que San Marcial de Rubicón, ubicado en el municipio de Yaiza en la isla de Lanzarote, es un enclave arqueológico de alto nivel científico y patrimonial, ya que desde aquí se inicia el proceso de exploración y conquista del archipiélago canario en el siglo XV.
Esta empresa supuso la construcción de elementos arquitectónicos que se vienen descubriendo en los últimos años, como una torre-fortaleza, una iglesia, unos pozos, tal y como indica la crónica Le Canarien; así como otras estructuras y espacios relacionados con el asentamiento y la convivencia entre las dos poblaciones.

Segunda fase de la investigación
Esta segunda etapa del proyecto se ha centrado en la revisión intensiva y sistemática de una superficie marina de 46,5 hectáreas, con especial atención al frente litoral de la playa del Pozo.
La metodología empleada, basada en la inspección visual directa, resulta especialmente eficaz para la detección de yacimientos subacuáticos poco conservados o ubicados en aguas someras, ofreciendo una mayor fiabilidad que los métodos de prospección geofísica indirecta.
En este sentido, el sistema de prospección utilizado es el “buceador remolcado” que consiste en arrastrar a una pareja de investigadores desde la embarcación a una velocidad muy lenta para documentar los hallazgos bajo el fondo marino.

A través del uso de cámaras subacuáticas, la georreferenciación con GPS y el registro de la profundidad de los equipos de buceo se lleva a cabo un inventario de las concentraciones de material arqueológico localizadas.
El equipo está compuesto por tres especialistas en arqueología subacuática, Sebastià Munar, Stella Rendina y Ximo Gual de Torrella, asistidos por una embarcación auxiliar en superficie con un patrón de barco, Íñigo Labarga, bajo la dirección de María del Cristo González (ULPGC) y Esther Chávez (ULL), y el asesoramiento del arqueólogo subacuático Sergio Olmo.

Patrimonio submarino «frágil y olvidado»
El patrimonio cultural submarino del archipiélago “es uno de los elementos más frágiles y, al mismo tiempo, uno de los grandes olvidados de la arqueología”, reconoce la consejera de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, Migdalia Machín.
Por lo tanto, con este proyecto “se contribuye de manera significativa a la ampliación del inventario del patrimonio arqueológico subacuático insular”, y sobre todo, se profundiza “en el alcance histórico de San Marcial de Rubicón al acceder a espacios nunca antes investigados”, subraya Machín.
El alcalde de Yaiza, Óscar Noda, incide en que “después de la sexta campaña de excavaciones que finalizó en octubre pasado, seguimos poniendo en valor la complejidad del trabajo en tierra, y ahora en mar, que desarrolla el equipo científico a cargo de la investigación, para ofrecernos mayor información sobre la primera ciudad europea en Canarias en el siglo XV, resultados que divulgaremos oportunamente como lo hemos venido haciendo todas las entidades comprometidas en este proyecto. La población tiene derecho a saber en qué se invierte el dinero público”.

“La arqueología en San Marcial de Rubicón siempre nos depara sorpresas”, señala la codirectora de la investigación María del Cristo González, “así ha sucedido en tierra y así esperamos que ocurra en el mar”.
Al final, la ciudad “estaba compuesta por su tierra y por su mar” entonces “tenemos que intervenir en todas aquellas zonas que nos puedan ayudar a reconstruir la historia de este yacimiento”, concluye la arqueóloga.
El Proyecto Rubicón’ constituye, según el comunicado oficial, una «apuesta prioritaria» para la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, ya que a través de la investigación arqueológica no solo se reconstruye la historia material del archipiélago, sino que también se refuerza el conocimiento científico desde las universidades públicas canarias.





















































