VICENTE PÉREZ
Hubo una vez en que El Hierro era la última isla isla conocida por las civilizaciones occidentales. Cuando en 1405 la conquistó el normando Jean de Bethencourt, estaba poblada por los bimbaches, a los que deportó como esclavos para repoblar la isla con colonos normandos y castellanos.
Por ella pasó el meridiano cero, hasta 1884. Seis siglos después, la isla mantiene un halo de leyendas, y un poderoso atractivo paisajístico que cautiva a quien visita sus pequeños pero completos 268 kilómetros cuadrados. Por ello, no es de extrañar que la prestigiosa revista National Geographic haya incluido a esta ínsula canaria entre los 20 mejores destinos que recomienda visitar en el año 2020.
«Considerado en su día el punto más occidental del mundo conocido, El Hierro es un mundo aparte del resto de las principales islas canarias de España, que son más comúnmente famosas como destino de sol y playa», escribe en su reseña el director de Viajes National Geografic, Josan Ruiz Terrés.

«El Hierro, la más pequeña más joven del archipiélago canario, es una Reserva de la Biosfera de la UNESCO y un Geoparque Mundial, y ahora es el escenario de una exitosa serie de televisión con el mismo nombre que batió récords en España», subraya el magazine. Y añade que «las sobrecogedoras emociones se extienden a la asombrosa diversidad de ecosistemas, desde exuberantes praderas hasta acantilados costeros escarpados y terrenos lunares; senderos para caminar entrecruzan la isla, algunos de los cuales conducen a espectaculares miradores del océano Atlántico».
En la vertiente sur, destaca la publicación, «la vegetación de palmeras, higueras y viñas dan paso a los endémicos bosques de pino canario; en el oeste de El Sabinar, la ladera abierta está salpicada de sabinas centenarias, retorcidas por el viento en formas extrañas».
Y culmina su retrato de la isla National Geographic: «Frente a la costa sur de El Hierro, las aguas cristalinas de la Reserva Marina de La Restinga-Mar de las Calmas, o Mar de las Calmas, están consideradas como uno de los principales destinos de buceo de Europa».
VICENTE PÉREZ
Hubo una vez en que El Hierro era la última isla isla conocida por las civilizaciones occidentales. Cuando en 1405 la conquistó el normando Jean de Bethencourt, estaba poblada por los bimbaches, a los que deportó como esclavos para repoblar la isla con colonos normandos y castellanos.
Por ella pasó el meridiano cero, hasta 1884. Seis siglos después, la isla mantiene un halo de leyendas, y un poderoso atractivo paisajístico que cautiva a quien visita sus pequeños pero completos 268 kilómetros cuadrados. Por ello, no es de extrañar que la prestigiosa revista National Geographic haya incluido a esta ínsula canaria entre los 20 mejores destinos que recomienda visitar en el año 2020.
«Considerado en su día el punto más occidental del mundo conocido, El Hierro es un mundo aparte del resto de las principales islas canarias de España, que son más comúnmente famosas como destino de sol y playa», escribe en su reseña el director de Viajes National Geografic, Josan Ruiz Terrés.

«El Hierro, la más pequeña más joven del archipiélago canario, es una Reserva de la Biosfera de la UNESCO y un Geoparque Mundial, y ahora es el escenario de una exitosa serie de televisión con el mismo nombre que batió récords en España», subraya el magazine. Y añade que «las sobrecogedoras emociones se extienden a la asombrosa diversidad de ecosistemas, desde exuberantes praderas hasta acantilados costeros escarpados y terrenos lunares; senderos para caminar entrecruzan la isla, algunos de los cuales conducen a espectaculares miradores del océano Atlántico».
En la vertiente sur, destaca la publicación, «la vegetación de palmeras, higueras y viñas dan paso a los endémicos bosques de pino canario; en el oeste de El Sabinar, la ladera abierta está salpicada de sabinas centenarias, retorcidas por el viento en formas extrañas».
Y culmina su retrato de la isla National Geographic: «Frente a la costa sur de El Hierro, las aguas cristalinas de la Reserva Marina de La Restinga-Mar de las Calmas, o Mar de las Calmas, están consideradas como uno de los principales destinos de buceo de Europa».
VICENTE PÉREZ
Hubo una vez en que El Hierro era la última isla isla conocida por las civilizaciones occidentales. Cuando en 1405 la conquistó el normando Jean de Bethencourt, estaba poblada por los bimbaches, a los que deportó como esclavos para repoblar la isla con colonos normandos y castellanos.
Por ella pasó el meridiano cero, hasta 1884. Seis siglos después, la isla mantiene un halo de leyendas, y un poderoso atractivo paisajístico que cautiva a quien visita sus pequeños pero completos 268 kilómetros cuadrados. Por ello, no es de extrañar que la prestigiosa revista National Geographic haya incluido a esta ínsula canaria entre los 20 mejores destinos que recomienda visitar en el año 2020.
«Considerado en su día el punto más occidental del mundo conocido, El Hierro es un mundo aparte del resto de las principales islas canarias de España, que son más comúnmente famosas como destino de sol y playa», escribe en su reseña el director de Viajes National Geografic, Josan Ruiz Terrés.

«El Hierro, la más pequeña más joven del archipiélago canario, es una Reserva de la Biosfera de la UNESCO y un Geoparque Mundial, y ahora es el escenario de una exitosa serie de televisión con el mismo nombre que batió récords en España», subraya el magazine. Y añade que «las sobrecogedoras emociones se extienden a la asombrosa diversidad de ecosistemas, desde exuberantes praderas hasta acantilados costeros escarpados y terrenos lunares; senderos para caminar entrecruzan la isla, algunos de los cuales conducen a espectaculares miradores del océano Atlántico».
En la vertiente sur, destaca la publicación, «la vegetación de palmeras, higueras y viñas dan paso a los endémicos bosques de pino canario; en el oeste de El Sabinar, la ladera abierta está salpicada de sabinas centenarias, retorcidas por el viento en formas extrañas».
Y culmina su retrato de la isla National Geographic: «Frente a la costa sur de El Hierro, las aguas cristalinas de la Reserva Marina de La Restinga-Mar de las Calmas, o Mar de las Calmas, están consideradas como uno de los principales destinos de buceo de Europa».
VICENTE PÉREZ
Hubo una vez en que El Hierro era la última isla isla conocida por las civilizaciones occidentales. Cuando en 1405 la conquistó el normando Jean de Bethencourt, estaba poblada por los bimbaches, a los que deportó como esclavos para repoblar la isla con colonos normandos y castellanos.
Por ella pasó el meridiano cero, hasta 1884. Seis siglos después, la isla mantiene un halo de leyendas, y un poderoso atractivo paisajístico que cautiva a quien visita sus pequeños pero completos 268 kilómetros cuadrados. Por ello, no es de extrañar que la prestigiosa revista National Geographic haya incluido a esta ínsula canaria entre los 20 mejores destinos que recomienda visitar en el año 2020.
«Considerado en su día el punto más occidental del mundo conocido, El Hierro es un mundo aparte del resto de las principales islas canarias de España, que son más comúnmente famosas como destino de sol y playa», escribe en su reseña el director de Viajes National Geografic, Josan Ruiz Terrés.

«El Hierro, la más pequeña más joven del archipiélago canario, es una Reserva de la Biosfera de la UNESCO y un Geoparque Mundial, y ahora es el escenario de una exitosa serie de televisión con el mismo nombre que batió récords en España», subraya el magazine. Y añade que «las sobrecogedoras emociones se extienden a la asombrosa diversidad de ecosistemas, desde exuberantes praderas hasta acantilados costeros escarpados y terrenos lunares; senderos para caminar entrecruzan la isla, algunos de los cuales conducen a espectaculares miradores del océano Atlántico».
En la vertiente sur, destaca la publicación, «la vegetación de palmeras, higueras y viñas dan paso a los endémicos bosques de pino canario; en el oeste de El Sabinar, la ladera abierta está salpicada de sabinas centenarias, retorcidas por el viento en formas extrañas».
Y culmina su retrato de la isla National Geographic: «Frente a la costa sur de El Hierro, las aguas cristalinas de la Reserva Marina de La Restinga-Mar de las Calmas, o Mar de las Calmas, están consideradas como uno de los principales destinos de buceo de Europa».




















































