PLANETA CANARIO
La refinería de Santa Cruz de Tenerife empieza a ser ya historia. Sin refinar prácticamente desde 2013, cuando se avivó la polémica por su contaminación de dióxido de azufre sobre la ciudad -al punto de que la Justicia llegó a abrir una causa penal por presuntos riesgos para la salud de la población- la compañía de petróleo va a comenzar en unas semanas a desmantelar esta industria para transformar los terrenos en un nuevo barrio de la capital tinerfeña, tal como había acordado con e Ayuntamiento. Los tanques de combustible pasarán a ubicarse en el polígono industria de Granadilla.
Tras casi un siglo en Santa Cruz, la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno canario ha autorizado el inicio, en las próximas semanas, de los trabajos de la primera fase de retirada de unidades de esta industria, que ya no es propiedad española, sino de un fondo de Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos.

El presidente del Gobierno regional, Ángel Víctor Torres, y el consejero delegado de Cepsa, Maarten Wetselaar, han mantenido este viernes, 28 de enero, un encuentro en el que han abordado los pormenores de este proceso.
Torres señaló que la desinstalación de la refinería y el proyecto Santa Cruz Verde 2030 consensuado con las administraciones, “supondrá la mayor transformación a la que se haya sometido un municipio en Canarias y será un emblema para las ciudades del futuro”.
Para el mandatario, el uso del espacio que ocupa ahora la refinería permitirá a los habitantes de Santa Cruz disponer de “una ciudad más amable, más sostenible y saludable; y con mejoras sustanciales en aspectos como la movilidad, el desarrollo social y económico; con un urbanismo inclusivo, accesible, seguro y resiliente; y una transición energética que puede ser modélica”.
Un proyecto en varias fases

La primera fase del proceso de retirada gradual de unidades de la refinería, que se extenderá hasta 2025, será llevada a cabo siguiendo un cronograma consensuado con el Gobierno canario antes de cada actuación, garantizando en todo momento que ninguna comprometa la actividad ni el servicio que actualmente presta la instalación, para no afectar al suministro energético de las Islas, según explica el Gobierno canario en un comunicado.
La primera actuación del plan de trabajo acordado se iniciará en próximas fechas y abarcará la retirada y recuperación del suelo de la unidad conocida como Merox. Una vez concluidas las intervenciones de la primera fase, se abordará la siguiente, focalizada en el entorno donde se encuentran los tanques de almacenamiento de crudo, para la cual Cepsa ya se encuentra tramitando los proyectos y permisos administrativos preceptivos.

La puesta en marcha de un nuevo parque de almacenamiento en el puerto de Granadilla, para el que Cepsa ya tiene una concesión administrativa y que se espera que sea una realidad en 2025, junto a un mayor uso de otras instalaciones con las que ya cuenta la compañía en la Isla, permitirá el inicio de los trabajos de esta segunda fase, que conllevarán la desinstalación de los restantes equipos de la refinería, al completo, y la remediación voluntaria de los suelos, expone la nota del Gobierno canario.
Esta última fase dará luz verde al proceso de construcción del nuevo espacio verde de la ciudad, que marcará un hito en los objetivos de desarrollo sostenible de las agendas de las administraciones competentes involucradas y de Cepsa.
Cepsa ha informado de que su compromiso con el desarrollo sostenible y la transición ecológica han llevado a la compañía a dar pasos decisivos en la consecución de estos objetivos. La energética ha trasladado en la reunión de hoy que aspira a convertirse en referente gracias a la puesta en marcha de diferentes líneas de acción que afectan a todas sus áreas de negocio, a los procesos de generación de sus productos y a las soluciones energéticas que ofrece a la ciudadanía. La futura reconversión de la Refinería Tenerife -añadieron en su exposición- es una muestra más de ese compromiso, y ello sin dejar de ofrecer sus servicios a los canarios, garantizando en todo momento el abastecimiento energético de las Islas.

Para Torres, el compromiso adquirido por toda la ciudadanía canaria, las Administraciones Públicas y el sector privado con el marco estratégico de la Agenda Canaria 2030, debe traducirse en proyectos sostenibles alineados con el fomento de la renovación y la regeneración urbana, el aumento de la superficie destinada a infraestructuras verdes urbanas (meta canaria 11.4.1), o mejorar y ampliar las superficies al aire libre a las que pueden acceder universalmente las personas (meta canaria 11.7.2).
Por su parte, Maarten Wetselaar, nuevo consejero delegado de Cepsa desde el 1 de enero, destacó que, desde 1930, “Cepsa ha realizado una enorme contribución al desarrollo social y económico de Canarias desde hace más de 90 años, garantizando además su abastecimiento energético. Tenemos la clara voluntad de continuar con esta apuesta en el futuro, contribuyendo además a su proceso de transición energética junto al resto de instituciones públicas. El proyecto Santa Cruz Verde 2030 es un gran ejemplo de esta ambición”.
Satisfacción del Ayuntamiento porque se mantenga la hoja de ruta

El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, muestra en un comunicado su satisfacción de que “se mantenga la hoja de ruta prevista con la empresa Cepsa y se cumplan los plazos marcados en ese acuerdo firmado en el año 2018” y añade que “espero que se empiecen a desmantelar los tanques en las fechas previstas, ya que así me lo ha comunicado el CEO de Cepsa en una reunión a primera hora de esta mañana”.
En esta reunión, estuvieron presentes por parte de la compañía el consejero delegado de Cepsa, Maarten Wetselaar; José Manuel Martínez, director de Tecnología; el director de Cepsa en Canarias, José Manuel Fernández-Sabugo, y el director de Comunicación de esta misma compañía, Juan Llobell.
En este sentido, Bermúdez avanzó que “el Ayuntamiento de Santa Cruz continuará dialogando, como no puede ser de otra manera, con Cepsa para proponer la ordenación urbanística de una ciudad moderna y sostenible que se extenderá por esos 578.000 metros cuadrados que se va a convertir en ciudad a partir del año 2030”.
Hay que recordar que en junio del año 2018, el Ayuntamiento de la capital tinerfeña y la compañía Cepsa sellaron un acuerdo histórico para que la ciudad recuperarse los terrenos de la Refinería, bajo la denominación del Proyecto Santa Cruz Verde 2030.
En varias ocasiones, el alcalde del municipio chicharrero, José Manuel Bermúdez, ha señalado que este proyecto es clave para el futuro de la ciudad y de la Isla. “Esta actuación, con la que la capital recuperará 573.000 metros cuadrados, va a convertirse en una oportunidad única en el Archipiélago de diseñar un nuevo modelo urbanístico” y abunda en que “en este espacio estará muy presentes el medio ambiente y las dotaciones públicas tendrán un peso mayoritario”.
“Este suelo –argumenta el alcalde- podrá albergar espacios de carácter insular, relacionados con la movilidad y el transporte, el ocio y la cultura o los deportes, así como un nuevo acceso al litoral, tan necesitado y demandado por la ciudadanía de esta capital”, apostilló José Manuel Bermúdez.





















































