VICENTE PÉREZ
En Canarias se sigue con especial interés la evolución de los acontecimientos en Venezuela, después de que el Ejército de Estados Unidos, en una operación relámpago, bombardeara de noche diversas infraestructuras militares y civiles estratégicas, incluyendo Caracas, y capturara al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa.
Ambos se encuentran ya en Nueva York, donde en los próximos días Maduro deberá comparecer ante un tribunal acusado, entre otras imputaciones, de narcoterrorismo.
Trump ya ha anunciado que EEUU va a “tomar el control” de Venezuela hasta “garantizar una transición segura, adecuada y sensata”, y ha descartado apoyar que la nueva presidenta del país sea Corina Machado, la Premio Noble de la Paz líder de la oposición antichavista.
El mandatario estadounidense no ha ocultado su intención de «reconstruir la infraestructura petrolera» en Venezuela y criticó que el chavismo «se apoderó unilateralmente y vendió petróleo, activos y plataformas estadounidenses; el régimen socialista nos lo robó a través de la fuerza”.

Cómo evolucione la situación del país sudamericano en los próximos días es aún una incógnita, y esta situación se vive en el Archipiélago canario de un modo especial porque no hay que olvidar que en Venezuela hay aún unas 70.000 personas nacidas en Canarias, según el registro consular, aunque la cifra más real se aproxima a los 100.000, ha informado a Efe el viceconsejero de Acción Exterior del Gobierno de Canarias, José Luis Perestelo.
A esta cifra hay que añadir los descendientes de los isleños que emigraron a Venezuela en el siglo XX, cifra que puede superar el millón de personas.
En Canarias residen más de 83.000 venezolanos o con doble nacionalidad hispano-venezolana, muchos de ellos llegados durante la etapa de los gobiernos chavistas por el empeoramiento de la situación económica y política. Alrededor de 7,7 – 7,9 millones de venezolanos han salido del país desde 2014, en búsqueda de protección, mejores condiciones de vida y seguridad, producto de la crisis política, económica y humanitaria que se ha acentuado bajo los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

No es de extrañar, por tanto, que el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, informara a través de redes sociales de que se ha puesto en contacto con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para abordar la situación que se vive en Venezuela. Según explicó, el ministro le trasladó que el Gobierno de España mantiene un contacto permanente con la embajada española en el país.
Clavijo expresó su preocupación por la seguridad de los canarios que residen en Venezuela y señaló que el Ejecutivo autonómico seguirá en contacto para analizar cómo evoluciona la situación.

También desde el ámbito institucional, la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, trasladó la cercanía y solidaridad de la corporación insular con el pueblo venezolano y, de forma especial, con las familias canario-venezolanas, sus descendientes y las personas venezolanas que viven en la Isla.
Dávila recordó los fuertes lazos históricos, sociales y culturales que unen a Tenerife y Venezuela, construidos a lo largo de generaciones de emigración, y manifestó su deseo de que se abra una etapa de estabilidad, libertad, esperanza y prosperidad para el país hermano.
Desde Canarias, subrayó, se seguirá la evolución de los acontecimientos «con prudencia y responsabilidad», confiando en que pueda iniciarse una nueva etapa para el futuro de Venezuela.

Varias fuerzas políticas canarias han expresado un rechazo frontal a la intervención militar estadounidense. Sí se Puede Canarias la considera «un agresión militar, ilegal e ilegítima».
La portavoz de la formación, Vanesa Martín, afirmó que el ataque refleja «una vuelta a las viejas dinámicas de intervenciones armadas en países soberanos bajo la excusa de la democracia, con el objetivo —sostiene— de asegurar el control de recursos estratégicos».
En términos similares se ha pronunciado Izquierda Unida Canaria (IUC), cuyo coordinador, Saúl Alberola, afirmó que “desde Canarias, donde Venezuela es una isla hermana más, denunciamos que ningún imperio tiene derecho a bombardear la soberanía de un pueblo”. El dirigente izquierdista tacha la actuación estadounidense como «una agresión criminal contraria al derecho internacional».

Ante el Consultado de Venezuela en Tenerife, un grupo de manifestantes convocado por la Plataforma Bolivariana de Canarias ha pedido la liberación de Maduro y ha mostrado su rechazo a la intervención militar de EEUU en el país sudamericano.
Cerca de 8 millones de venezolanos han abandonado Venezuela desde 2014, por condiciones económicas, inseguridad, falta de servicios básicos y deterioro de derechos, según datos de la Plataforma R4V — coordinada por ACNUR (la ONU para refugiados) y la OIM (Organización Internacional para las Migraciones) .





















































