PLANETA CANARIO
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha informado de que a partir de las 23:00 horas del 18 de febrero se ha producido un nuevo enjambre sísmico en la isla de Tenerife.
Se trata de pequeños movimientos de origen híbrido, es decir, provocado por el paso de fluidos (gases, vapor de agua) a través de las grietas en las rocas del subsuelo.
Continua, por tanto, la actividad sismovolcánica «intensa» de la última semana.
El análisis del IGN indica que se localiza en la zona oeste de Las Cañadas del Teide, a 7–8 km de profundidad, donde ya hubo episodios similares en 1980, 2016, 2019, 2022, noviembre y agosto de 2024, y el 12, 16 y 17 del presente febrero.
El enjambre es muy similar a los anteriores, con magnitudes muy bajas, siempre por debajo de 0,7 mbLg, con lo que en ningún caso son terremotos sentidos por la población, solamente registrados por los sensores de la Red Sísmica Nacional, aclara la institución científica estatal.

«No aumenta el peligro de erupción a corto plazo»
El número de eventos híbridos contabilizados desde las 23 horas del 18 de febrero era de 950 en el momento de publicar el IGN su comunicado, aunque preveía que podría aumentar esta cifra, debido a que muchos de los sismos presentan señales muy débiles que dificultan su identificación en los registros.
«Estos enjambres no aumentan el peligro de erupción a corto plazo», asegura el IGN, entendiendo corto plazo por días o semanas.
El IGN mantiene en la isla una red de más de 100 estaciones y puntos de muestreo para monitorizar en tiempo real sismicidad, deformación y geoquímica, garantizando el seguimiento del peligro volcánico.
Inyección de fluidos magmáticos

El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) explicó, con ocasión del enjambre del pasado día 16, que la hipótesis más probable es que estas series sísmicas estén relacionadas con la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de la isla.
Este proceso se ha observado de manera recurrente desde 2016 y cuenta con el respaldo de datos geoquímicos y geofísicos independientes, entre ellos, el aumento de la emisión difusa de CO₂ en el cráter del Teide y una ligera deformación del terreno detectada en el sector noreste del pico del Teide.
Para Involcan, no hay cambios en la probabilidad de una erupción en Tenerife a corto y medio plazo (por medio plazo se entienden unos meses), pero «nos recuerda que el mayor ruido volcánico que se está registrando en Tenerife desde finales de 2016 no tiene evidencia de que esté remitiendo».





















































