PLANETA CANARIO
La campaña que tiene como objetivo erradicar la plaga de termitas subterráneas Reticulitermes flavipes en Tenerife comenzó este miércoles. Y lo hizo además en el punto en el que se supone que se inició esta invasión: en la urbanización Parque Atlántico, de Tacoronte A partir de ahora se instalarán de forma sucesiva hasta 4.000 cebos en los dos millones de metros cuadrados infectados, tan sólo en Tacoronte, y en la superficie indeterminada en el vecino municipio de La Laguna. Una operación sin precedentes en todo el mundo en cuanto a superficie y gravedad de la contaminación, según informó el Ayuntamiento tacorontero en un comunicado.
Para ratificar la importancia del paso que se ha dado estuvieron presentes en la implantación de los primeros cebo, el presidente del Cabildo, Pedro Martín; la consejera insular de Gestión del Medio Natural, Isabel García; el alcalde de Tacoronte, José Daniel Díaz Armas; el primer teniente de alcalde, Carlos Medina, y la concejal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Carmela Díaz.
Posteriormente, los cargos públicos del Cabildo se dirigieron a La Laguna donde también oficializaron el comienzo de los trabajos.
Solo un caso similar en Valencia y otro en Inglaterra

Antes de estas acciones se ha celebrado multitud de reuniones y estudios de técnicos que han desembocado en dotaciones presupuestarias que ya suman para los próximos doce meses alrededor de dos millones y medio de euros que aportan el Ayuntamiento de Tacoronte, Cabildo y Gobierno de Canarias. A la espera de lo que pueda llegar del Ejecutivo central.
Como resultado de los análisis llevados a cabo en Tacoronte durante los últimos meses se ha podido determinar que será necesario trabajar sobre una superficie de 250 hectáreas, aparte de los brotes aislados que puedan surgir como ocurrió recientemente en Los Naranjeros.
El responsable de la empresa suministradora de los cebos, Marcelo Chabirllón ratificó la envergadura de los trabajos y dijo que el único precedente parecido es lo ocurrido en Valencia o en Inglaterra. «Si hacemos las cosas bien, sin duda podemos erradicar la termita; en una isla resulta mucho más sencillo porque el terreno está acotado y el suelo volcánico es menos apropiado para esta especie».
El plaguicida es inocuo para el ser humano

Los cebos pesan 150 gramos, contienen celulosa, alimento que atrae de forma poderosa a estos insectos y 0,75 gramos de hexaflumoron. Sustancia que es la que envenena a los insectos que a su vez contaminan luego la colonia y la exterminan totalmente. Chabirllón ratificó que los laboratorios y fábricas certifican que el producto es inocuo para el ser humano y el medio ambiente hasta el punto de contar con las bendiciones de la Unión Europea (UE).
La seguridad de los cebos llega al punto de que pueden permanecer sumergidos en agua durante varias semanas sin quedar dañados ni dejar de estar localizados. Por ello, las lluvias no tendrán efecto alguno en las miles de trampas que serán instaladas durante los próximos meses, ni se perderá su ubicación.
También se tomarán medidas como la habilitación de enclaves en los que depositar los enseres infectados, denominados propágenos, o incluso eliminar las maderas con termitas en el mismo lugar en el que se encuentren. «Mover estos elementos significa abrir posibilidades de riesgo», por lo cual tampoco se descarta otra alternativa aplicada en distintos puntos como es quemar los restos sin trasladarlos.
Un instrumento básico para marcar la hoja de ruta es la instalación simultánea de detectores en paralelo a la de los cebos, que serán los que dirán si se está caminando en la dirección correcta.
El Cabildo tinerfeño y el Ayuntamiento tacorontero confían en la erradicación total

El alcalde tacorontero atribuyó la infección de estos núcleos dispersos a la acción humana por el traslado de enseres contaminados. Daniel Díaz también comparte el optimismo de que será posible llevar a cabo una erradicación total y no sólo un control de la plaga. «Lo importante es actuar de forma contundente y coordinada», dijo. Apuntó que se incidirá tanto en suelos de titularidad pública como privada, por el propio interés de los propietarios y dado que «si nuestro objetivo es colapsar las colonias no podemos hacer diferencias de ese tipo».
El presidente del Cabildo subrayó que las previsiones apuntan a que dentro de seis meses se podrá tener una valoración inicial del tiempo que se tardará en alcanzar el objetivo marcado: la erradicación total.
La consejera insular mostró su convencimiento de que los trabajos concluirán con un éxito total y para ello, después de las dudas iniciales, se ha elegido como producto más apropiado el hexaflumuron.





















































