VICENTE PÉREZ
Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social, y candidata de Sumar a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales, ha denunciado el intento de convertir Canarias «en una colonia turística» y se ha comprometido a seguir adoptando medidas contra la precariedad laboral en el Archipiélago. «Se acabó ser una colonia turística; no queremos que lo sea, sino que la juventud pueda vivir aquí con dignidad y orgullosa de su tierra», proclamó durante un mitin en la plaza del Adelantado de La Laguna, ante un público que abarrotó este espacio público, acompañada del candidato por la provincia al Congreso de los Diputados, Alberto Rodríguez, entre otros miembros del partido.
En esta línea, Díaz prometió que, si gobierno tras el 23J, subirá aún más el salario mínimo, reducirá la jornada laboral sin bajar el sueldo y acabará con las horas extraordinarias no pagadas. En este sentido, enfatizó que han quedado desacreditados quienes trataron de amedrentar al Gobierno estatal por elevar el salario mínimo interprofesional con la profecía de que «iba a destruir la economía, pero la realidad es que lejos de destruirla, lo que hicimos en la pandemia fue salvar a nuestro país».

La ministra también se refirió a la carestía de la vivienda en Canarias, que calificó de «una gran injusticia» con un derecho constitucional». Un problema que en el Archipiélago vinculó a que es «el objeto de deseo de los extranjeros que compran en las islas para seguir subiendo los precios» del sector inmobiliario. Aportó el dato de que, en toda España, el 50% de las personas que viven de alquiler tienen riesgo de pobreza y exclusión social.
Por ello, tachó de «error» del Gobierno con el PSOE no prorrogar las medidas que ponían un tope a la subida de los alquileres, por lo que se comprometió a tomar decisiones contra «los abusos»·en los precios de los arrendamientos inmobiliarios.

La fundadora y líder de Sumar defendió su gestión durante la difícil etapa de la pandemia de la Covid-19, momento en los que dijo que vino «muchas veces» a Canarias porque era consciente de que «se había desplomado la economía y el trabajo» en las Islas. Y cree que fue eficaz la decisión del sistema de expedientes de regulación de empleo (ERTE) que protegió a los trabajadores y las empresas del sector turístico canario hasta que regresó el turismo.
Presumió también de la evolución del desempleo en España: «Los datos del paro son positivos por primera vez tenemos la cifra más baja de jóvenes en desempleo, aunque queda muchísimo por hacer, y tenemos el mayor número de ocupados de la historia, vamos camino de los 21 millones de trabajadores y trabajadoras; y Rajoy soñaba con tener 20».

Defendió también la reforma laboral, «que ha demostrado que con la temporalidad sí se podía acabar, y hoy está por debajo de la media de la UE».
Además, prometió un plan de choque para climatizar las escuelas y los centros de la tercera edad, en el contexto de «la lucha contra la emergencia climática».
«Enfrente de todo esto, solo tenemos odio, el de Feijoó y Abascal, que no nos han dicho cuál es su modelo de país», remachó, entre gritos de «presidenta, presidenta», el lema coreado en la plaza de la ciudad tinerfeña Patrimonio de la Humanidad.




















































