VICENTE PÉREZ
Ha tenido que venir una desgracia global, una pandemia, con una declaración de estado de alarma en España, para que todas las personas que viven en la calle puedan tener un techo, si quiera temporal, con un plan de choque que va a abarcar todo el Estado. Un problema que las administraciones públicas vienen intentando abordar, con diversa voluntad política y recursos, en función de qué lugar de España se trate, de repente va a ser afrontado de manera rápida. Participará hasta el Ejército, en un operativo de servicios sociales que dirigirá el vicepresidente del Gobierno y líder de Podemos Pablo Iglesias.
Se trata de una medida de justicia (por el derecho constitucional a una vivienda) además de humanitaria en una emergencia general, pero la gran pregunta es qué pasará cuando pase todo. Es decir, después de la alerta sanitaria, que impide estar en la calle sin motivo justificado. En realidad, el decreto que regula el estado de alarma no menciona a estas personas (se calcula que unas 40.000 en España), pero salta a la vista que la prohibición de estar en la vía pública si no es por una razón de estricta necesidad las mantendría siempre en las calles: ellos y ellas no tiene otro sitio que ese. Así que no pueden irse a un lugar que en su caso no existe: su casa.
Pabellones en La Laguna y Santa Cruz como hogar provisional

En Tenerife, el Ayuntamiento de La Laguna (donde gobiernan PSOE-Unidas se puede-Avante) anunció este fin de semana la habilitación de un espacio temporal para 22 personas sin hogar -sin síntomas de coronavirus- por el estado de alarma. Lo hará el Ayuntamiento en coordinación con la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud del Gobierno canario, junto a Cruz Roja, y se localizará junto al Centro de Salud de San Benito, con lo que se pretende «garantizar que nadie permanece en la vía pública y es atendido con los mejores medios disponibles.
Este alojamiento se mantendrá mientras dure el estado de alerta y contará con áreas para descansar y asearse, y dispondrá de seguridad las 24 horas, limpieza mañana y tarde y con 5 monitores y un coordinador.

Santa Cruz de Tenerife -la ciudad en la isla con más problemas en este sentido y con más polémica por la aún insuficiente respuesta al sinhogarismo- está preparando una medida similar, también con el Gobierno canario. En la ciudad el gobierno local (PSOE-Cs) ha anunciado medidas para cambiar el sistema de atención a los sintecho, por otra más personalizado y superador de único albergue insular, y en los últimos meses se ha logrado sacar de la calle a un grupo de ellos (y ellas). Pero algunos portavoces vecinales creen que aún no basta, y aseguran que las medidas excepcionales por el coronavirus que pretenden darles acogida urgente a todas las personas sin hogar demuestran que, cuando se quiere, se puede.
Para esta pandemia, la alcaldesa chicharrera, Patricia Hernández (PSOE), ha promulgado un decretocon el que, entre otras medidas, se disponen recursos complementarios para personas sin hogar que garanticen el cumplimiento de las condiciones de seguridad y salud, y determina como primera opción para darles cobijo el pabellón de Paco Álvarez, donde este mismo lunes se iban a preparar 25 plazas alojativas, gracias a la colaboración de Cruz Roja y con la financiación compartida con la Dirección General del Derechos Sociales del Gobierno de Canarias.
La Alianza de Vecinos se pregunta porqué ahora se puede y antes no

Se trata de medidas provisionales, que algunos colectivos sociales quieren que no se diluyan cuando pase esta emergencia sanitaria. Así lo plantea el coordinador de la Alianza de Vecinos de Tenerife, quien, tanto con el gobierno anterior de la capital tinerfeña (CC-PP), como con el actual, viene siendo muy crítico con las politicas municipales hacia estos desheredados de la sociedad. «Ya lo dije hace, tiempo, que habilitaran colegios, locales, municipales sin uso, para dar una primera respuesta a todos los sintecho, pero no, si alarma por coronavirus, no han querido los políticos», afirma este activista social. A su juicio, «hay que darles a estas personas una casa, comprando pisos de segunda mano, pero cuanto antes, porque al ritmo que se les está atendiendo para lograr eso, algunos no podrán rehacer su vida nunca».
En una entrevista televisiva, el Ayuntamiento cifró hace unos meses en 170 el número de personas que duermen en las calles, aunque Cáritas ha llegado a hablar de 500, según recuerda Abel Hamid.
La Asociación de Vecinos El Perenquén, del centro histórico de Santa Cruz de Tenerife, ha pedido este lunes a las
administraciones públicas que proporcionen en toda Canarias en general, y la capital tinerfeña en particular, una atención «digna e inmediata» por supuesto en esta alarma sanitaria, pero también pone el foco más allá y hace un llamamiento a que pasada la pandemia, y ante la crisis económica que le seguirá, «no se deje de prestar la debida ayuda a este colectivo que es «el más indefenso de la sociedad».
En Las Palmas de Gran Canaria, casi 400

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Josefa Luzardo, ha mostrado su preocupación por las casi 400 personas sin hogar que hay en la ciudad, ya que en el momento de hacer esta crítica, no le constaba que se hubieran tomado medidas desde el consistorio capitalino. Según Luzardo, en Madrid se han llegado a habilitar hoteles y pensiones para evitar que estén en la calle durante el confinamiento.
Un plan de choque del Gobierno estatal, con ayuda del Ejército

El Gobierno del Estado ha preparado un dispositivo que se basará en cuatro medidas. La primera, los Servicios Sociales constituirán unidades que diariamente entreguen un kit de higiene, alimentación y bebida a las personas sin hogar, les expliquen medidas de prevención, les midan la temperatura y orienten en caso necesario. En segundo lugar, se habilitarán comedores sociales para dar comida para llevar. En tercer lugar, se reforzarán los centros para personas sin hogar con personal sanitario que los dote de equipos de protección, controle la salud del equipo de atención social y los residentes, tome medidas preventivas, identifique posibles contagios y aísle o derive a otro centro a posibles personas infectadas. Se reforzarán también los servicios de limpieza y desinfección, tanto para el propio centro como para ropa y enseres de residentes. Y en cuarto lugar, se habilitarán espacios amplios para alojar, alimentar, garantizar la higiene y atender a personas sin hogar, con profesionales sociales y sanitarios, con posibilidad de zona de aislamiento para personas infectadas, reduciendo así el aforo y las largas colas en los actuales centros para minimizar el riesgo de contagio.
Los Servicios Sociales, reconoce el Gobierno del Estado, se van a ver “seguramente desbordados por la sobrecarga de trabajo”. Por ello indica que “la cooperación con las Fuerzas Armadas será necesaria para llegar a cubrir todas las demandas sociales”.
El Ministerio de Defensa ha ofrecido la posibilidad de alojar a personas sin hogar en determinadas instalaciones militares dentro del plan de lucha contra la propagación del coronavirus.
En resumen, que por una vez todos los sintecho de España, incluidos los de Canarias, van a tener un plan de choque que les dará, en masa, alojamiento y otros servicios. Aunque tal vez ahora no es el momento de plantearla, la gran pregunta para el después no tiene aún respuesta. ¿Seguirán acordándose de ellos y de ellas cuando ya no esté el coronavirus? La contestación nos comprometemos a darla en el futuro en PLANETA CANARIO.





















































