VICENTE PÉREZ
El presidente del Gobierno del Estado, Pedro Sánchez, ha anunciado al mediodía de este martes que que el Estado va a movilizar 200.000 millones de euros para combatir la pandemia del coronavirus Covid-19 y la crisis económica «temporal» que va a ocasionar. De esa cantidad, 117.000 serán fondos públicos, con 100.000 millones de euros en avales, y el resto privados.
«Nadie se va a quedar atrás en esta crisis, especialmente los que ahora necesitan más protección, mayores, autónomos, pymes y familias con menos recursos», garantizó el mandatario tras una reunión del Consejo de Ministros.
600 millones de euros se destinarán de inmediato al sistema de servicios sociales de los ayuntamientos y las comunidades autónomas, para que en esta emergencia puedan atender a mayores y personas dependientes, así como garantizar a las personas con menos recursos luz, agua y telecomunicaciones.
Moratoria en el pago de hipotecas
Se establece una moratoria para el pago de hipotecas para las personas más vulnerables: «Nadie será desahuciado por las dificultades económicas motivadas por el coronavirus», enfatizó Sánchez.
Los trabajadores asalariados puedan adaptar o reducir su jornada de trabajo,incluso hasta un 100%, para hacer frente a las necesidades de conciliación y cuidado derivadas de esta crisis.
Se establece el teletrabajo como medida de flexibilidad principal, cuando las circunstancias lo permitan.
Se promoverán los ajustes temporales de plantilla a través de la flexibilización delos Expedientes Temporales de Regulación de Empleo. Los ERTES causados por la crisis del Coronavirus serán considerados de fuerza mayor y los trabajadores tendrán derecho a la prestación contributiva por desempleo, aunque no cumplan
el requisito de cotización previa exigido. El cobro de esa prestación no les computará a efectos del cobro posterior de la prestación por desempleo.
En caso de ERTEs, se exonerará al empresario de la aportación empresarial de las cuotas de la Seguridad Social.
Para el colectivo de autónomos se flexibilizar el acceso al cese de actividad para que puedan cobrar con rapidez una prestación en caso de dificultad económica.
El presidente del Gobierno dijo que al empresariado el Gobierno le dará «toda la liquidez que necesiten» durante esta crisis, que, insistió, será «temporal».
Restricciones a la libre circulación
En cuanto a la libertad de circulación, por el estado de alarma, anunció que ya no solo se trata de no poder estar sin justificación en las vías públicas sino también en las playas. Y de las actividades que están permitidas en los espacios públicos, subrayó que deberán realizarse de forma individual, salvo que sea con personas discapacitadas que necesiten ayuda de otra.
Las peluquerías (que en el decreto del estado de alarma podían abrir) tendrán que cerrar y solo ser permitirán los servicios a domicilio.
Sobre la evolución de la pandemia, aseveró que «no hay una manual infalible y caben errores» y advirtió de que «vendrán días muy duros y difíciles es en esta cuarentena, aunque aún algunos hagan bromas en las redes sociales».
Enfatizó que el «el Estado asumirá este choque, el frenazo en seco de la economía española y luego habrá que hacer frente a su reconstrucción y recuperación».
Además, se aprueban líneas de avales adicionales de 2.000 millones de euros para las empresas exportadoras con mecanismos ágiles, favoreciendo especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
Por otro lado, las Administraciones Públicas van a ayudar a sus empresas contratistas para mitigar las consecuencias del COVID-19 en los contratos del sector público. Se va a establecer un régimen específico de suspensión de contratos públicos, con ampliación de plazos y compensación de salarios, con el fin de evitar la resolución de los contratos y la consecuente pérdida de empleo.
Para apoyar el sistema productivo y empresarial, el Gobierno también reforma la normativa sobre inversiones exteriores, para impedir que empresas de países de fuera de la Unión Europea puedan hacerse con el control de entidades españolas en sectores estratégicos, aprovechando la caída coyuntural del valor de sus acciones en esta situación de crisis económica.





















































