VICENTE PÉREZ
El Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife aprobó este viernes 29 el convenio de colaboración con el Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias para continuar el desarrollo del proyecto Santa Cruz Verde 2030, que supondrá el desmantelamiento de la refinería de Cepsa y la construcción de un nuevo barrio de la capital tinerfeña.
El acuerdo permitirá seguir impulsando los trabajos de planificación y ordenación del ámbito de la antigua refinería, un espacio clave para la futura expansión de la ciudad, con más de 500.000 metros cuadrados de suelo que marcarán una nueva etapa en el crecimiento urbano de Santa Cruz, según informa el consistorio en un comunicado.
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, destaca que se trata, «probablemente del mayor proyecto de transformación urbana que tiene actualmente la ciudad y uno de los más importantes que afrontará Santa Cruz en las próximas décadas”.
Bermúdez señaló que el proceso previsto constituye una oportunidad para generar nuevos espacios verdes, viviendas, equipamientos, movilidad sostenible y calidad de vida”.

El alcalde añade que “la complejidad de un proyecto de esta dimensión hace imprescindible la coordinación entre administraciones, porque aquí intervienen cuestiones relacionadas con la movilidad, las infraestructuras, el planeamiento territorial, la sostenibilidad ambiental y el propio proceso de transformación de una zona industrial con casi un siglo de historia”.
El convenio establece un marco de financiación conjunta para continuar los trabajos técnicos y administrativos necesarios para la futura ordenación de los terrenos que hasta ahora ocupa esta industria petrolera. La inversión total prevista alcanza el millón de euros.

El Gobierno de Canarias ya realizó una aportación de 350.000 euros en el ejercicio anterior y ahora se incorporan las aportaciones del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y del Cabildo de Tenerife, con 325.000 euros cada administración.
El objetivo compartido por las tres instituciones es avanzar hacia un instrumento de ordenación que permita coordinar las competencias y decisiones de las distintas administraciones implicadas y sentar las bases de un nuevo modelo urbano para este espacio estratégico de la capital.
Santa Cruz Verde 2030 contempla la transformación progresiva de los terrenos de la antigua Refinería en una nueva área integrada dentro de la ciudad, conectada con los barrios colindantes y adaptada a las necesidades futuras de Santa Cruz desde el punto de vista urbano, ambiental y social.
El Ayuntamiento recuerda que se trata de un proceso especialmente complejo debido a las dimensiones del ámbito, al proceso de desmantelamiento industrial y a la necesidad de coordinar múltiples aspectos relacionados con la movilidad, el transporte, la sostenibilidad y las futuras infraestructuras de la ciudad.
Un industria de gran importancia económica… y contaminación

Desde hace un siglo, Cepsa ha generado una importante actividad económica y de creación de empleo en el municipio capitalino a lo largo de su historia, y ha sido estratégica para toda la isla y para el Archipiélago.
Pero también ha tenido otra cara negativa: la actividad de refino de crudo generó un largo historial de contaminación, a cual más perjudicial para la urbe a medida que el desarrollo urbanístico acercaba la ciudad a esta industria hasta prácticamente rodearla.
Cepsa dejó de refinar en 2013 cuando se avivó la polémica por su contaminación de dióxido de azufre sobre la ciudad, al punto de que la Justicia llegó a abrir una causa penal por presuntos riesgos para la salud de la población, a denuncia de los entonces concejales el médico Guillermo Guigou y el abogado Ángel Isidro Guimerá (del partido Ciudadanos por Santa Cruz), este último fallecido posteriormente.
La Consejería de Sanidad obligó en la pasada década a Cepsa a reducir casi un 30% sus emisiones, medida ante la cual primero advirtió que no la podría cumplir, luego que sí, y finalmente no volvió a refinar.
Estudios científicos han asociado contaminantes emitidos por esta industria a ingresos hospitalarios o aumento de mortalidad por enfermedades cardiorrespiratorias.
La Dirección General de Salud Pública concluyó que, en el periodo 2000-2005, las muertes en Santa Cruz se incrementaron entre el 5,9% y el 12,5%% por cada aumento del 10% en el dióxido de azufre (SO2).
En el caso de este gas, un trabajo financiado por la Sociedad Española de Cardiología y el Ministerio de Ciencia concluyó que la exposición a concentraciones elevadas de este gas (medido en el área metropolitana) es un factor precipitante de ingresos de pacientes en el Hospital Universitario de Canarias -entre los años 2007 y 2011- con síndrome coronario agudo y lesiones obstructivas significativas.
En 2014 se publicó que Cepsa incumplió el máximo legal de superaciones del límite horario de SO2 tres años en la última década en que estuvo refinando, así como del tope diario en dos de esos años. El valor máximo horario se sobrepasó 384 veces en ese periodo y 40 el diario; y 11 ocasiones el umbral de alerta, lo que provocó, según la ley, un riesgo para la salud.






















































