VICENTE PERÉZ
El pediatra Federico Gentile, director de una clínica pediátrica en Tenerife, ha reiterado su preocupación por el aumento que ha observado en los últimos meses de pacientes con infecciones que tenían en común haberse bañado en el mar.
El caso más reciente es el de un niño que padece otitis y cuyo análisis indica la presencia en su oído de la bacteria intestinal Escherichia coli, que se asocia con aguas residuales. Se da la circunstancia de que, al preguntarle a su madre, esta le comentó que el paciente había ido a una excursión en la que estuvo buceando todo el día en la costa.
Por ello, Gentile, quien confiesa que un caso como este no lo había visto nunca, insiste -como ya hiciera hace unas semanas en una entrevista en La 10 Capital Radio, recogida por este diario- que debería hacerse un estudio científico en Canarias sobre la posible incidencia en la salud de la contaminación de zonas de baño con aguas residuales. “La pregunta que hay que responder es si ha empezado o no a ser un factor de riesgo bañarse en el mar”, plantea el pediatra en declaraciones a PLANETA CANARIO.
Asegura que su “mensaje” no es el de que tenga miedo de ir a la playa, sino que debemos “sensibilizarnos” tanto la población como la comunidad médica para, desde el principio de precaución, ir observando “si a lo mejor podríamos tener un problema de salud en Canarias” por la presencia en el mar de aguas residuales no depuradas o que no lo están lo suficiente.

COLABORACIÓN ENTRE PACIENTES Y MÉDICOS
Una de las recomendaciones que hace a los pacientes es que, en caso de tener infecciones como otitis o gastroenteritis, le comenten a su médico si se han bañado o no en el mar. En cuanto a la comunidad médica, cree que sería bueno que se preguntara también esta información al paciente y, en ciertos casos, se hiciera el análisis pertinente.
Desde su punto de vista, “la asociación estadística entre vertidos [con este tipo de bacterias] y enfermedades está clara y es obvia, no es algo que esté en duda”, pero demostrarla en un paciente es muy difícil y su incidencia en una isla o región concreta requiere un estudio mayor, porque se necesita una muestra amplia y representativa de pacientes.
“En mis pacientes, con una muestra pequeña, he constatado una posible relación entre bañarse en el mar e infecciones, pero ese estudio no puedo hacerlo yo solo”, aclara el especialista de la clínica pediátrica Gentile, ubicada en La Laguna.
Preguntado sobre si esta hipótesis de asociar patologías infantiles a aguas residuales es plausible en unas islas que tienen este problema medioambiental, el pediatra respondió afirmativamente.
VERTIDOS DE AGUAS RESIDUALES, UN PROBLEMA MUY REAL

Cabe recordar que a mediados de 2025 el Gobierno de Canarias presentó la actualización del censo de vertidos al mar, en el que figuraban 403 puntos registrados, de los que 351 estaban activos. Del total de puntos censados, 216 no tenían autorización y 75 la estaban tramitando.
El mapa de puntos de vertido autorizados, sin autorización y en trámite de obtenerla es público y se puede ver en el siguiente enlace de la empresa pública Grafcan: https://www.grafcan.es/noticias/2025-07/actualizacion-del-censo-de-vertidos-desde-tierra-al-mar-en-idecanarias/

En las manifestaciones convocadas por los grupos ecologistas en los últimos años, la reivindicación de que cesen los vertidos ilegales al mar es una de las más insistentes. La falta o insuficiencia de estaciones depuradoras, alcantarillado y colectores ya ha motivado en años anteriores sanciones millonarias impuestas a España por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, a instancias de la Comisión Europea, con repercusión en las administraciones canarias responsables.
DEPURACIÓN EN TENERIFE: CONTROVERSIA SOBRE LOS DATOS
En el caso de Tenerife, el Cabildo sostiene que la isla ha elevado en los últimos tres años del 52% al 86% su capacidad para tratar las aguas residuales y prevé alcanzar el 97% cuando concluyan las actuaciones pendientes en el área metropolitana y en el sistema Arona Este-San Miguel. Según el Gobierno insular, la capacidad de regeneración de aguas residuales ha aumentado un 78% en tres años, hasta los 143.500 metros cúbicos diarios, 63.000 más que en 2023.

Sin embargo, la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza y otros grupos ecologistas sostienen que ese porcentaje del 86% refleja la capacidad teórica o instalada de las depuradoras, pero no significa que todas las aguas residuales que se generan en Tenerife sean efectivamente recogidas y depuradas.
Los colectivos ecologistas argumentan que una parte importante de las aguas residuales no llega a las depuradoras por la insuficiencia de las redes de saneamiento y colectores y acaba en pozos negros, barrancos o en el mar.
La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) informó a principios de octubre de que en los primeros nueve meses del presente año se realizaron 891 tomas de muestras en 62 puntos correspondientes a cincuenta zonas de baño de Tenerife.
En el 99% de los análisis los resultados fueron negativos sobre contaminación por enterococos intestinales y Escherichia coli, lo que ha dado lugar al cierre puntual de algunas playas.
«HAY QUE IR A LA RAÍZ DEL PROBLEMA»

El pediatra Gentile quiere dejar claro que con su sugerencia de que se haga un estudio científico no está dando a entender que la Consejería de Sanidad técnicamente haga mal su trabajo a la hora de controlar y vigilar la calidad sanitaria de las aguas.
Su reflexión va en otro sentido: “¿Por qué tenemos que estar controlando el agua de mar a cada rato? ¿Por qué hemos llegado a este punto?”.
Y su respuesta es que “hay que ir a la raíz del problema, que es evitar que aguas residuales sigan llegando al mar, porque es imposible controlar la calidad del agua del mar en todos los lugares y a cualquier hora del día”.
“Si se cierra una playa por aguas residuales y te bañas uno o dos kilómetros más allá, ¿quién nos da seguridad?”, reflexiona.





















































