PLANETA CANARIO
El drago de Gran Canaria (Dracaena tamaranae) mantiene una población silvestre de apenas 72 ejemplares. Exclusiva de esta isla, la especie sobrevive en riscos y paredes de barrancos del suroeste grancanario, donde afronta una combinación de amenazas que compromete su futuro: sequías prolongadas, desprendimientos de rocas, deterioro del hábitat y dificultades para que nuevas plantas sustituyan a las que desaparecen.
Su situación se corresponde con la categoría de «en peligro crítico» de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
En los catálogos español y canario de especies protegidas figura como «en peligro de extinción», una denominación legal distinta que también refleja la gravedad de su estado de conservación.
La vulnerabilidad de este endemismo centró una conferencia del geógrafo y naturalista Rafael Almeida Pérez, uno de los investigadores que participaron en su descubrimiento y descripción científica. Organizada por Turcón Ecologistas en Acción, la actividad completó el aforo del Círculo Cultural de Telde, según informa el colectivo.

Con fotografías, gráficos y datos de sus investigaciones, Almeida explicó las particularidades de una planta que crece principalmente entre los 400 y los 900 metros de altitud.
Su distribución se concentra en el sector suroccidental de Gran Canaria, desde el macizo de Amurga hasta el barranco de La Aldea, aunque existen ejemplares fuera de ese intervalo altitudinal.
Los escarpes donde permanecen muchos de estos dragos ofrecen refugio, pero también entrañan riesgos.
Durante la conferencia se expusieron los efectos de los episodios secos de los últimos años y los daños que pueden provocar los desprendimientos sobre sus troncos y ramas. La escasez de agua, las lluvias torrenciales y el pastoreo figuran asimismo entre los factores que afectan a la viabilidad de la especie, según la documentación del Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo.
Uno de los problemas más preocupantes es la falta de relevo generacional. La Sociedad Española de Biología de la Conservación de Plantas señala que no se ha constatado regeneración natural en sus núcleos poblacionales y que las floraciones de los escasos ejemplares reproductores muchas veces no llegan a término.
La presencia de cabras asilvestradas dificulta, además, la recuperación de la vegetación y la mejora del hábitat. En estas condiciones, conservar los individuos existentes debe ir acompañado de actuaciones que permitan el establecimiento de nuevas plantas.

Durante la conferencia se explicó que solo hay 144 dragos consolidados de 420 plantados. Almeida cuestiona las plantaciones masivas y uniformes. Defiende intervenciones pequeñas, emplazamientos adecuados y mantenimiento posterior. Explica que hay pérdidas por encharcamiento, suelos poco drenantes y plantas demasiado pequeñas.
Relata robos de dragos plantados para su conservación y advierte de que las sustracciones impiden seguir su procedencia y evolución.
La singularidad del drago grancanario quedó reconocida científicamente en 1998, cuando Águedo Marrero Rodríguez, Rafael Almeida Pérez y Manuel González Martín publicaron su descripción como especie diferenciada del drago macaronésico, Dracaena draco. Sus hojas rígidas, acanaladas y de tonalidad gris azulada, junto con las características de sus flores y frutos, forman parte de los rasgos que permiten identificarlo.
El encuentro también abordó la necesidad de avanzar en la protección y recuperación de sus poblaciones.
El Gobierno de Canarias aprobó en marzo de 2026 un plan de recuperación que contempla aumentar el número de ejemplares, mejorar la continuidad de su distribución, favorecer la producción de semillas, controlar las amenazas y garantizar su conservación fuera del medio natural. El objetivo es que sus pequeñas poblaciones puedan resistir mejor los factores ambientales y demográficos que ponen en riesgo su supervivencia.
La presidenta de Turcón, Consuelo Jorges López, destacó durante la presentación la trayectoria investigadora de Almeida y su compromiso con la divulgación y la conservación. La actividad contó con el patrocinio del Cabildo de Gran Canaria, a través de Participa Gran Canaria, y de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias. La conferencia está disponible en el canal de YouTube de





















































