PLANETA CANARIO
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha iniciado un procedimiento para la adquisición de terrenos en los Riscos de la ciudad, mediante el que solicitará a los propietarios que estén interesados ofertas de venta del suelo privado para poder desarrollar proyectos urbanísticos en los barrios de San Juan, San José, San Nicolás y San Roque.
El objetivo de esta medida es aumentar el suelo público para ejecutar el Plan de Rehabilitación de los Riscos de la ciudad denominado Barrios Pendientes, que se ha ido trabajando con los vecinos en los dos últimos años y que consiste en realizar acciones de mejora de la accesibilidad y la movilidad, así como la creación de nuevos espacios públicos en la zona.
Los Riscos de Las Palmas de Gran Canaria son un cinturón de barrios que orbitan en torno a su centro histórico de Vegueta y el barranco del Guiniguada, algunos de los cuales estuvieron habitados desde el siglo XVII pero que se edificaron de forma masiva en la segunda mitad del siglo XX con viviendas de autoconstrucción, perdiendo algunos de ellos el sello antiguo y con muchos problemas en cuanto a servicios públicos y comunicaciones.

Los intentos de recuperarlos paisajísticamente en el pasado se han saldado con iniciativas públicas de pintado de fachadas de colores que mejoraron su aspecto, e incluso los convirtieron en atractivo turístico vistos desde lejos, como el Risco de San Juan o el de San Nicolás (ya en su época, antes del boom urbanístico de la pasada centuria, salían en las postales). Pero la mejora aún es insuficiente, no solo la cromática, sino otras intervenciones urbanísticas y socioeconómicas, ya que un núcleo urbano no solo son sus fachadas.
El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, explica en un comunicado que “para garantizar un adecuado desarrollo de los proyectos de mejora de la movilidad, accesibilidad, y la protección del patrimonio que queremos llevar a cabo en los Riscos de la ciudad, se hace fundamental la disponibilidad de una adecuada oferta de suelo de titularidad municipal”.
“Adquiriendo los debidos terrenos que no formen parte del tejido residencial en los Riscos de la ciudad, podremos realizar con todas las garantías proyectos que responden a la demanda de los vecinos como el acondicionamiento de algunas vías, la creación de nuevos espacios públicos como plazas o aparcamientos y la mejora de la movilidad de esos barrios”, ha reconocido Doreste. 
A la hora de seleccionar las solares se tendrá en cuenta la posibilidad de integrarlos en la red de espacios libres y dotaciones con las siguientes características; parcelas pasantes, que son las que dan a dos calles, para facilitar la conectividad interior del barrio. Parcelas colindantes, que tienen el objeto de obtener una mayor superficie dotacional, y parcelas que se puedan integrar en la red viaria y peatonal del barrio.
La presentación de ofertas podrá realizarse mediante registro en las oficinas de la Sociedad Municipal de Gestión Urbanística (Geursa), situadas en la Plaza de la Constitución, 2 en horario de 08:00 a 14:00 horas de lunes a viernes, o por correo ordinario a la misma dirección con el código postal 35003.
Estos barrios han crecido en laderas de acusada pendiente (una media del 41%), desgastadas por la erosiónerosión y en la actualidad prácticamente edificadas por completo, en lo que geológicamente hablando se halla en el antiguo borde costero de una formación sedimentaria cuaternaria, un acantilado fósil.
«Al margen de la urbe original, con sus núcleos de Vegueta y Triana, en estos espacios marginales de adversa topografía, se fueron consolidando los barrios de San José, San Juan, San Roque, San Francisco, San Nicolás, San Bernardo y San Lázaro, donde encontraron lugar para establecerse los grupos más humildes de la población, acogiendo también, a lo largo del siglo XIX y primeras décadas del XX, al crecido contingente de inmigrantes que recibía la capital grancanaria», escribe Naranjo.






















































