PLANETA CANARIO
El Ayuntamiento de La Laguna, a través de la empresa mixta Teidagua ha detectado una subida significativa del nivel freático, que ha llegado a rozar los cinco metros, situándose a sólo 1,9 metros de profundidad.
El presente invierno se está consolidando como uno de los más lluviosos de los últimos años en La Laguna.
Varias borrascas han descargado abundantes precipitaciones con una intensidad media, no excesivamente alta, lo que ha favorecido la infiltración del agua en el terreno.

A principios del pasado mes de diciembre la profundidad media en varios pozos de la ciudad donde hay sensores instalados era de 6,5 metros respecto a la superficie.
Apenas un mes después, el nivel ha subido casi cinco metros, «lo cual representa una magnífica noticia para nuestras reservas hídricas y para el sector primario del municipio”, comenta en un comunicado el alcalde, Luis Yeray Gutiérrez.
En una superficie de 3,5 kilómetros cuadrados que ocupa la Vega Lagunera, el agua que ha almacenado esta zona en su subsuelo equivale a unas 5.000 piscinas olímpicas, según el cálculo realizado por el gerente de Teidagua, Braulio Domínguez.
El concejal de Aguas, Ángel Chinea, explicó que la empresa mixta Teidagua, en colaboración con el Ayuntamiento de La Laguna, monitoriza el nivel del agua subterránea a través de tres pozos estratégicamente seleccionados, así como la escorrentía que se produce en toda la cuenca y que discurre por el barranco de La Carnicería hasta las zonas más bajas del área metropolitana.

Asimismo, el edil añadió que este acuífero subterráneo funciona como una infraestructura hidráulica natural que cumple una doble función: almacenar agua para su posterior uso agrícola e infiltrar las aguas de escorrentía generadas en la cabecera de la cuenca, protegiendo indirectamente las zonas bajas del municipio.
Este avance se une a otras grandes noticias del último año, ya que la propia empresa mixta informaba en mayo de 2025 de una recuperación del nivel freático de la Vega Lagunera, respecto al mismo mes del año anterior, que subía 2,5 metros en ese período.
La agricultura en la Vega Lagunera se dedica al cultivo de forrajes y alimentos frescos, para el consumo local y el sector ganadero.
Se priorizan forrajes (avena, cebada, alfalfa, maíz) para la ganadería local, además de hortalizas y otros productos frescos que van directo del campo a la mesa, añade en su nota oficial el Consistorio lagunero.





















































