PLANETA CANARIO
El viceconsejero de Lucha contra el Cambio Climático, Miguel Ángel Pérez, aclara que la futura Ley de Biodiversidad solo tiene en este momento un documento técnico de trabajo con 190 artículos que aún no deben interpretarse como la propuesta asumida por el Gobierno canario, sino como un texto de partida, sometido a las alegaciones que presenten colectivos sociales, y las revisiones que finalmente acuerde el Ejecutivo regional para el proyecto de ley que a su vez se debata en el Parlamento canario.
El alto cargo autonómico también deja claro que en ningún caso la futura Ley va a priorizar métodos crueles para el control de los animales exóticos que amenacen con extinguir flora endémica, pues asegura que el Gobierno canario es consciente del cambio de sensibilidad social en este sentido.
No obstante, afirma que solo como último remedio, en situaciones en que no haya otra posibilidad de captura, se recurriría a la caza, es decir, a abatir a tiros ciertas poblaciones de animales exóticos o asilvestrados.
El viceconsejero (del PSOE) reacciona así a las manifestaciones de la Red Canaria de Abogados por el Bienestar Animal y su Medio Ambiente (CABAMA), que ha criticado que el documento de trabajo para esa futura ley recoge la previsión de permitir la caza de gatos en terrenos cinegéticos.
A ello se une que los ayuntamientos de La Laguna y Santa Cruz, en el caso de Tenerife, han aprobado recientemente en sus plenos mociones en contra de abatir a tiros a las cabras y ovejas y exigen las apañadas (capturarlas vivas) en Teno y Anaga, ante la necesidad -que no cuestionan ambas corporaciones municipales- de reducir su número e incluso erradicarlas en estos parajes protegidos por sus daños a la flora autóctona.
«Tenemos la obligación de preservar la biodiversidad»
«Lo que hay ahora es un documento de trabajo amplio, restrictivo en muchos aspectos y ambicioso en otros, parque todo el mundo pueda opinar y podamos hacer un texto consensuado, de modo que no es un borrador ya asumido por el Gobierno canario, y en el que todos y cada uno de los artículso son aún susceptibles de modificación», apunta Pérez.
En este sentido, afirma que existe una obligación legal a escala nacional y europea de tomar decisiones para proteger la biodiversidad, ya que además Canarias es «un punto caliente» de especies endémicas en el planeta, «y no es posible no actuar para garantizar su conservación», frente a las amenazas que la ponen en peligro.
«Pero vamos a intentar que esas medidas sean lo menos dañinas para los seres vivos invasores y asilvestrados, aunque hay momentos en será imposible» evitar soluciones como la caza, en especial cuando estas poblaciones de animales introducidos chocan con la conservación de espacios naturales protegidos, apunta el viceconsejero.
En sentido, apeló que la sociedad se responsabilice cada vez de los animales de compañía, como gatos o perros, y el ganado, como las cabras, para que no sean abandonados en la naturaleza y alteren la flora y la fauna de espacios protegidos.
«Somos conscientes de la ética y la moral hoy en día sobre los animales»

«El Gobierno pretende un equilibrio entre todos los actores en este asunto, y por eso va a escuchar las propuestas tanto de animalistas como cazadores, siempre sin perder el objetivo de que no podemos perder biodiversidad», apunta Pérez.
Tiene claro el viceconsejero que esta ley, como todas, debe impregnarse de «la ética y de la moral de cada generación, y hoy en día la sociedad reclama métodos menos dañinos, y de hecho, no se están abatiendo animales asilvestrados como las cabras sin antes hacer apañadas».
Así asegura que se ha hecho en Lanzarote, en un ecosistema tan frágil como el de los Riscos de Famara, donde primero se intenta apañar las cabras, identificando además una a una, salvo en lugares donde sea imposible este método; y lo mismo se está haciendo en Anaga o Teno, «a ver qué resultado da» el intento de capturarlas vivas para resolver el grave problema de estos herbívoros para la flora protegida. Una labor, apunta, «que deber hacer profesionales, controlados por la administración pública».
«La futura Ley no va a ir contra el sector primario»

Llama la atención de que no solo cabras, gatos, ovejas o muflones constituyen una amenaza para ciertos ecosistemas, sino en el caso de Gran Canaria, la culebra californiana, que acarrea «un problema grvísimo», y sobre la que aparentemente no se alzan voces en contra de que se las mate.
El viceconsejero quiere dejar patente que el Gobierno canario no puede optar entre hacer y no hacer nada para eliminar las amenazas a la biodiversidad, pues existen obligaciones internacionales y la propia Comisión Europea actuaría contra esta dejación de funciones.
Recordó que es el propio Gobierno de Canarias el que en el Consejo Interterritorial de Medio Ambiente, ha votado en contra de la caza del lobo en la Península «porque en ese cso es una pieza esencia de biodiversidad».
En cuanto a las consecuencias de la futura Ley de Biodiversidad en la actividad agropecuaria, dejó patente que «el Gobierno canario no va a ir contra el sector primario» por lo que se comprometió a modificar el documento de trabajo, al tiempo que también buscará el consenso con los animalistas y con los cazadores, que son unos 15.000 en Canarias, de los que unos 10.000 están federados.
De la ética ni hablamos: hoy solo hablo de





















































