PLANETA CANARIO
El Instituto Geológico y Minero (IGME) ha detectado temperaturas superiores a 800 grados y roca incandescente en uno de los cráteres del volcán de Cumbre Vieja, a pesar de que la erupción finalizó el pasado 13 de diciembre.
El IGME continúa analizando las mineralizaciones, las temperaturas y la estabilidad de los diferentes cráteres creados en la erupción de La Palma.
Raúl Pérez, científico de este instituto, explica en un vídeo grabado el pasado 16 de enero que en los cráteres se pueden encontrar «fumarolas con magma a pocos metros de su entrada o salida don de se registran temperaturas superiores a 800 ºC», por la que «están saliendo gases como dióxido de azufre y cloruro de hidrógeno en altas concentraciones.
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Este hecho hace imprescindible para los científicos ir a este lugar con la equipación de protección necesaria para el cuerpo así como con máscaras autoprotectoras para poder respirar.
«El magma que se observa a través de la entrada a la fumarola sigue fundido bajo nuestros pies, si bien ya no puede salir debido a que no tiene gas suficiente que lo movilice y lo haga subir a superficie», afirma Raúl Pérez, quien añade que «esa desgasificación, que continua en el volcán, es muy peligrosa para la población por lo que no es seguro acceder a estos lugares», por lo que «es necesario que pase tiempo para que se enfríe el magma, deje de emitir gases tóxicos.
En otro vídeo, grabado el 18 de enero (no el de diciembre, como se afirma por error), este miembro del IGME muestra el estado del lago de lava que hubo a mitad de ladera del cono del volcán durante la erupción.
De este lugar partieron gran parte de las coladas efusivas, tipo pahoehoe, que discurrieron hasta afectar a la zona de La Laguna y San Nicolás.
En la ladera se observan las bombas volcánicas que cayeron en la etapa final de la erupción y por eso se conservan (no han sido cubiertas por más piroclastos ni coladas).
El jameo asociado al lago (tubo lávico con el techo derrumbado) sigue humeando, por lo que no es seguro acercarse aún a medir la temperatura. En detalle, en el borde del lago de lava se aprecian grietas en las cornisas.





















































