PLANETA CANARIO
Un terremoto de magnitud 4,6 registrado este viernes 22 de mayo en aguas del Atlántico, al noreste de Gran Canaria, se ha dejado sentir en 43 municipios de Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura, según los testimonios recopilados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN).
El seísmo principal, percibido por la población en numerosos puntos del archipiélago, fue seguido por dos terremotos de menor magnitud, mientras que no se han reportado incidencias relevantes, más allá del susto de quienes lo han sentido.
De acuerdo con la información facilitada por el Instituto Geográfico Nacional, el terremoto se produjo a las 9:50 horas con epicentro en el océano Atlántico, a una profundidad de 30 kilómetros, con una intensidad máxima de III en una escala que llega hasta XII.

Por su parte, el Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) informó de que la Red Sísmica Canaria, operada por esta entidad, registró tres terremotos localizados a unos 50 kilómetros al noreste de Gran Canaria. El principal ocurrió a las 9:50 horas, con magnitud Ml 4,6, seguido de dos réplicas: una a las 10:43 horas, de magnitud 2,9, y otro a las 11:21 horas, de magnitud 2,4.
Según este centro científico, los tres eventos se localizaron a una profundidad aproximada de 40 kilómetros.
Aunque Canarias registra diariamente pequeños terremotos, la mayoría pasan desapercibidos. En esta ocasión, sin embargo, la magnitud del seísmo hizo que fuera percibido por parte de la población de tres islas.

En Gran Canaria se sintió en 21 municipios: Agaete, Agüimes, Artenara, Arucas, Firgas, Gáldar, Ingenio, La Aldea de San Nicolás, Las Palmas de Gran Canaria, Mogán, Moya, San Bartolomé de Tirajana, Santa Brígida, Santa Lucía de Tirajana, Santa María de Guía de Gran Canaria, Tejeda, Telde, Teror, Valleseco, Valsequillo de Gran Canaria y Vega de San Mateo.
En Tenerife se percibió en 16 municipios: Candelaria, El Rosario, Garachico, Granadilla de Abona, Güímar, Icod de los Vinos, La Guancha, La Orotava, Los Realejos, Puerto de la Cruz, San Cristóbal de La Laguna, Santa Cruz de Tenerife, Santa Úrsula, Santiago del Teide, Tacoronte y Tegueste.
Y en Fuerteventura el terremoto fue sentido en seis municipios: Antigua, Betancuria, La Oliva, Pájara, Puerto del Rosario y Tuineje.
La intensidad máxima III atribuida al terremoto significa, según la escala macrosísmica europea EMS-98 —equivalente en términos generales a la tradicional escala de Mercalli—, que el movimiento puede ser sentido por numerosas personas en interiores y por algunas en el exterior, generalmente en forma de una vibración o un leve balanceo, sin potencial para causar daños estructurales. En algunos núcleos poblacionales el IGN también registró intensidades II-III e II, perceptibles de forma más ligera.

En declaraciones a la Televisión Canaria, el director del IGN en Canarias, Itahiza Domínguez explicó que el terremoto tiene un origen tectónico y no volcánico: “No sabemos exactamente el origen, pero es posible que tenga que ver con el choque de la corteza oceánica de las islas con la continental africana”, detalló el físico majorero.
El temblor se originó en una estructura subterránea inactiva a simple vista: “Está claro que hay algo ahí que acumula energía durante mucho tiempo y cada cierto tiempo se libera en forma de estos terremotos, que son moderados”.
Además, descartó en un 99% de probabilidades la relación de estos terremotos con actividad volcánica por la zona donde se produjo y el tipo de sismicidad.

INVOLCAN recordó asimismo en Facebook que, además de la sismicidad vinculada al volcanismo, el archipiélago registra terremotos tectónicos asociados a fallas sísmicamente activas que atraviesan las islas y sus fondos marinos.
La más conocida es precisamente la situada entre Tenerife y Gran Canaria, responsable del terremoto de magnitud 5,2 registrado en 1989, uno de los más relevantes de laso entonces en ambas islas.





















































