VICENTE PÉREZ
El pleno del Congreso de los Diputados ha aprobado este miércoles 6 de mayo una nueva prórroga del estado de alarma, con vigencia hasta el 24 de mayo, pedida por el Gobierno que forman PSOE y Unidas Podemos para aplicar el plan de desescalada de las restricciones para combatir la pandemia del coronavirus Covid-19.
La medida ha sido posible gracias al voto favorable de Coalición Canaria-Partido Nacionalista Canario (CC-PNC), Nueva Canarias (NC), Ciudadanos, PNV, Más País, Teruel existe y PRC, que, con los grupos gobernantes, han sumado 178 síes.
Pero el debate, en un Congreso vacío y con la mayoría de los diputados en sus casas -ejercieron el voto telemático- , ha evidenciado una creciente división política sobre la forma de gestionar y salir de la pandemia, así como la crisis económica que ha ocasionado. Tal es así que hubo otros 172 escaños discrepantes.
En el lado de la abstención se han alineado 97 votos, los del PP, Bildu, BNG y UPN. Y han votado en contra 75, los diputados de Vox, ERC, JuntsxCat, la CUP y Foro Asturias.
Sánchez: «La prórroga es la única manera gradual y prudente de desescalada»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reprochó al PP su abstención, al considerar que su líder, Pablo Casado, «tiene miedo al acuerdo y no respeta al PSOE, ganador de las últimas 5 elecciones». Alegó que el estado de alarma es la única manera de asegurar una desescalada «gradual y prudente «para evitar que rebrote la pandemia y esgrimió los 139.000 millones de euros movilizados por el Gobierno para frenar la destrucción de empleo (4 millones de personas cobran prestación por ERTEs y 1,4 millones de autónomos una prestación extraordinaria más exención de cotización).
Sánchez rechazó la bajada de impuestos que pide el PP porque «penalizará a los que menos tienen pues habría luego recortes masivos» y dijo que en esta votación había dos opciones: «O romper filas o una progresión controlada hacia la nueva normalidad».
«¿Esto es lo único que ofrece la derecha española en un momento tan crítico de nuestra historia es parecerse al señor Abascal?», preguntó el jefe del Ejecutivo dirigiéndose a Casado y en alusión al líder de Vox, a quien únicamente le replicó con «tres palabras: abandone el odio».
Casado (PP): «El plan de desescalada es caótico y el paro será el mayor de la UE»

Por su parte, Casado, que pidió bajar impuestos para evitar que la hecatombe económica sea mayor, tachó de «cínico y arrogante» a Sánchez, y le afeó que el PP le tendiera la mano desde hace dos meses y no recogiera el guante. «He estado bastante más generoso que toda la oposición europea», enfatizó el líder popular, quien se quejó de que el PSOE «trate con mimo la abstención de los batasunos y en cambio con inquina la del PP».
De «baja talla moral» conceptuó Casado al presidente del Gobierno, a quien le preguntó si se cree Napoleón y le afeó que «a todas las criticas las considere de ultraderecha».
Casado se mostró escéptico con los científicos que asesoran al Ejecutivo estatal, por lo que no consideró ningún error dejar de apoyar «a los expertos que nos decían que no había que preocuparse y que las mascarillas no había que usarlas». Añadió que el plan de desescalada propuesto por PSOE-Unidas Podemos es «caótico».
Para el líder popular, «con tantos muertos y parados, el Gobierno no puede decir, como ha dicho, que su gestión es de gama alta», y advirtió de que, según la UE, «España liderará el paro por encima de Grecia» en esta crisis.
Oramas (CC-PNC) vota sí porque el Gobierno prorrogará los ERTEs en el turismo

La diputada de CC-PNC Ana Oramas afirmó que su partido había decidido abstenerse, pero que la víspera del pleno el ministro de Transportes, José Luis Ávalos, la telefoneó para iniciar «una vía de diálogo» y finalmente decidió votar a favor porque «se llegó al acuerdo de que en el caso del Turismo y de Canarias, se van a prorrogar los ERTEs el tiempo que hiciera falta hasta que se abran los mercados internacionales».
La medida, de todos modos, ya había sido anunciada un día antes por el Gobierno canario, que avanzó que el Ejecutivo estatal es favorable a esta medida, si bien el logro se lo atribuye la diputada de CC-PNC.
Oramas advirtió de que Canarias entrará en una «emergencia» económica en los próximos meses porque «el 50%» del empleo en las islas depende del turismo, y puso sobre la mesa los alarmantes datos: de algo más 2 millones de habitantes, medio millón está ahora en paro o en ERTEs, por lo que, si se incluyeran como desempleados los afectados por expedientes de regulación de empleo, el paro estaría ya en el 60%.
En todo caso, en cuanto a la pandemia, la parlamentaria no tuvo reparos en reconocer que el Gobierno canario (el cuatripartito PSOE-Sí Podemos-NC-ASG) «ha gestionado bien la crisis sanitaria».
Quevedo (NC) ve «claras razones de salud pública» para la prórroga y prevé una crisis «monstruosa»

En cuanto al diputado de NC, Pedro Quevedo, se quejó del «ninguneo a las propuestas canarias», lo que, afirmó con sarcasmo, «ha puesto a NC en la difícil situación de tener dudas para votar en aquello en la que estamos de acuerdo con el Gobierno estatal». Pero reconoció un cambio de actitud en el Ejecutivo central para que la desescalada sea «asimétrica» según los territorios.
El parlamentario canario dejó patente que «no vamos a mercadear con la salud de la población, por eso apoyaremos la prórroga, porque las razones claras de salud pública así lo exigen».
Al igual que Oramas, Quevedo alertó de que las consecuencias de la crisis del coronavirus para Canarias son «una monstruosidad», por lo que el Archipiélago necesita «una respuesta diferente», máxime cuando en años anteriores se ha acumulado un superávit en el sector público canario de entre 3.000 y 4.000 millones de euros que reclamó que se pueda utilizar «para afrontar esta fractura social».
Abascal (VOX): «Han hecho del estado de alarma un estado de excepción por los comunistas»

El líder de Vox, Santiago Abascal, criticó que el Gobierno no quiera dar el nombre de los 10 expertos que formarán el comité que decidirá qué provincias avanzan más o menos en el plan de desconfinamiento y acusó al Ejecutivo de «convertir el estado de alarma en un estado de excepción con un chantaje: o nosotros o el caos».
En su habitual andanada apocalíptica, Abascal responsabilizó a Sánchez de permitir esta situación se convierta «en instrumento del Partido Comunista totalitario para destruir las clases medias, las empresas, el empleo, el pluralismo político, los derechos fundamentales, y así que tenga todos que vivir de una renta» del Estado.
Además, sostuvo que «en otros países no se ha ocultado información ni se ha tratado de amordazar a los ciudadanos en las redes sociales» y se preguntó «cuántos muertos hay, si 40.000 o qué cifra» mayor que la dada de manera oficial hasta ahora por esta pandemia.
Remachó su intervención de manera lapidaria al modo de Vox, con otra artillería de descalificativos y responsabilidades: «Este es un Gobierno incapaz, negligente y sectario; que lleva a España a la ruina y a miles de compatriotas a féretros invisibles; por lo que es un peligro para la salud, la democracia y la libertad».
CS quiere «salvar a los españoles, no al Gobierno»
Desde Ciudadanos, Inés Arrimadas, dejó claro que votaban sí «para salvar a los españoles, no al Gobierno», afirmó que en otros países se ha gestionado «mucho mejor» la pandemia, aunque admitió que hubiera sido difícil para cualquiera que gobernara. «Aquí no hemos tenido ni buena gestión ni unidad política, pero para pedirla hay que ser creíble», remachó.





















































