VICENTE PÉREZ
El Juzgado de Instrucción número 2 de Santa Cruz de Tenerife, en funciones de guardia estos días, ha condenado este viernes 20 de marzo a cuatro meses de prisión a un ciudadano que en la mañana del día anterior fue parado por la Policía Nacional cuando circulaba con su coche por la carretera general de El Rosario (en Santa Cruz de Tenerife), y al ser requerido para justificar su presencia en las calles -saltándose las órdenes de confinamiento del Gobierno por la pandemia del coronavirus COVID-19-, se dio a la fuga, poniendo en peligro la integridad física de los agentes y de otros usuarios de la vía, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.
Tras darse a la fuga, fue alcanzado y detenido poco después con la colaboración de la Policía Local chicharrera, como ya informó PLANETA CANARIO por fuentes del Ayuntamiento capitalino.
La pena se le impone por un delito de conducción temeraria y también comporta la de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante la vigencia de la pena, así como la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante doce meses, todo ello con imposición de costas al condenado.
La jueza del caso considera como hechos probados que, tras darle el alta los policías para que explicara los motivos por los que circulaba por esta carretera en pleno estado de alarma, y tras solicitarle la documentación, el ahora condenado «emprendió la huida, iniciándose una persecución en el transcurso de la cual el acusado realizó una conducción brusca y violenta que provocó que otros usuarios de la vía, entre ellos otros agentes de la Policía Nacional que estaban en el lugar de los hechos, tuvieran que hacer maniobras evasivas para evitar ser arrollados».
«Finalmente, ante la conducción arriesgada y peligrosa del acusado, los agentes tuvieron que cruzar un vehículo policial para conseguir que no pudiera continuar con la marcha, logrando finalmente proceder a la reducción y detención del acusado», relata la sentencia.
El condenado aceptó los hechos y la pena y la jueza le concedió la suspensión de ingresar en prisión si en el plazo de dos años no cometa otro delito.
VICENTE PÉREZ
El Juzgado de Instrucción número 2 de Santa Cruz de Tenerife, en funciones de guardia estos días, ha condenado este viernes 20 de marzo a cuatro meses de prisión a un ciudadano que en la mañana del día anterior fue parado por la Policía Nacional cuando circulaba con su coche por la carretera general de El Rosario (en Santa Cruz de Tenerife), y al ser requerido para justificar su presencia en las calles -saltándose las órdenes de confinamiento del Gobierno por la pandemia del coronavirus COVID-19-, se dio a la fuga, poniendo en peligro la integridad física de los agentes y de otros usuarios de la vía, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.
Tras darse a la fuga, fue alcanzado y detenido poco después con la colaboración de la Policía Local chicharrera, como ya informó PLANETA CANARIO por fuentes del Ayuntamiento capitalino.
La pena se le impone por un delito de conducción temeraria y también comporta la de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante la vigencia de la pena, así como la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante doce meses, todo ello con imposición de costas al condenado.
La jueza del caso considera como hechos probados que, tras darle el alta los policías para que explicara los motivos por los que circulaba por esta carretera en pleno estado de alarma, y tras solicitarle la documentación, el ahora condenado «emprendió la huida, iniciándose una persecución en el transcurso de la cual el acusado realizó una conducción brusca y violenta que provocó que otros usuarios de la vía, entre ellos otros agentes de la Policía Nacional que estaban en el lugar de los hechos, tuvieran que hacer maniobras evasivas para evitar ser arrollados».
«Finalmente, ante la conducción arriesgada y peligrosa del acusado, los agentes tuvieron que cruzar un vehículo policial para conseguir que no pudiera continuar con la marcha, logrando finalmente proceder a la reducción y detención del acusado», relata la sentencia.
El condenado aceptó los hechos y la pena y la jueza le concedió la suspensión de ingresar en prisión si en el plazo de dos años no cometa otro delito.
VICENTE PÉREZ
El Juzgado de Instrucción número 2 de Santa Cruz de Tenerife, en funciones de guardia estos días, ha condenado este viernes 20 de marzo a cuatro meses de prisión a un ciudadano que en la mañana del día anterior fue parado por la Policía Nacional cuando circulaba con su coche por la carretera general de El Rosario (en Santa Cruz de Tenerife), y al ser requerido para justificar su presencia en las calles -saltándose las órdenes de confinamiento del Gobierno por la pandemia del coronavirus COVID-19-, se dio a la fuga, poniendo en peligro la integridad física de los agentes y de otros usuarios de la vía, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.
Tras darse a la fuga, fue alcanzado y detenido poco después con la colaboración de la Policía Local chicharrera, como ya informó PLANETA CANARIO por fuentes del Ayuntamiento capitalino.
La pena se le impone por un delito de conducción temeraria y también comporta la de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante la vigencia de la pena, así como la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante doce meses, todo ello con imposición de costas al condenado.
La jueza del caso considera como hechos probados que, tras darle el alta los policías para que explicara los motivos por los que circulaba por esta carretera en pleno estado de alarma, y tras solicitarle la documentación, el ahora condenado «emprendió la huida, iniciándose una persecución en el transcurso de la cual el acusado realizó una conducción brusca y violenta que provocó que otros usuarios de la vía, entre ellos otros agentes de la Policía Nacional que estaban en el lugar de los hechos, tuvieran que hacer maniobras evasivas para evitar ser arrollados».
«Finalmente, ante la conducción arriesgada y peligrosa del acusado, los agentes tuvieron que cruzar un vehículo policial para conseguir que no pudiera continuar con la marcha, logrando finalmente proceder a la reducción y detención del acusado», relata la sentencia.
El condenado aceptó los hechos y la pena y la jueza le concedió la suspensión de ingresar en prisión si en el plazo de dos años no cometa otro delito.
VICENTE PÉREZ
El Juzgado de Instrucción número 2 de Santa Cruz de Tenerife, en funciones de guardia estos días, ha condenado este viernes 20 de marzo a cuatro meses de prisión a un ciudadano que en la mañana del día anterior fue parado por la Policía Nacional cuando circulaba con su coche por la carretera general de El Rosario (en Santa Cruz de Tenerife), y al ser requerido para justificar su presencia en las calles -saltándose las órdenes de confinamiento del Gobierno por la pandemia del coronavirus COVID-19-, se dio a la fuga, poniendo en peligro la integridad física de los agentes y de otros usuarios de la vía, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.
Tras darse a la fuga, fue alcanzado y detenido poco después con la colaboración de la Policía Local chicharrera, como ya informó PLANETA CANARIO por fuentes del Ayuntamiento capitalino.
La pena se le impone por un delito de conducción temeraria y también comporta la de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante la vigencia de la pena, así como la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante doce meses, todo ello con imposición de costas al condenado.
La jueza del caso considera como hechos probados que, tras darle el alta los policías para que explicara los motivos por los que circulaba por esta carretera en pleno estado de alarma, y tras solicitarle la documentación, el ahora condenado «emprendió la huida, iniciándose una persecución en el transcurso de la cual el acusado realizó una conducción brusca y violenta que provocó que otros usuarios de la vía, entre ellos otros agentes de la Policía Nacional que estaban en el lugar de los hechos, tuvieran que hacer maniobras evasivas para evitar ser arrollados».
«Finalmente, ante la conducción arriesgada y peligrosa del acusado, los agentes tuvieron que cruzar un vehículo policial para conseguir que no pudiera continuar con la marcha, logrando finalmente proceder a la reducción y detención del acusado», relata la sentencia.
El condenado aceptó los hechos y la pena y la jueza le concedió la suspensión de ingresar en prisión si en el plazo de dos años no cometa otro delito.




















































