PLANETA CANARIO
El presupuesto de la Bajada de la Virgen de las Nieves 2020 en Santa Cruz de La Palma está listo para su aprobación porel Consejo Rector que la organiza, que se reunirá el próximo día 10 de diciembre. En total, asciende a 2.453.300 euros y, tras su aprobación podrán ponerse en marcha los pormenores de la fiesta lustral, según ha informado el Ayuntamiento de la capital palmera. Esta cantidad aumenta un 20% respecto a la de 2015, aunque está por debajo de la cifra gastada en la Bajada de 2010.
En el capítulo de ingresos, destacan los que provienen de la venta de entradas, que ascenderán hasta el millón de euros, “en una estimación medida y prudente”, indica en un comunicado el concejal de Hacienda, Víctor Francisco.
Además, el Ayuntamiento aportará 475.000 euros, a los que hay que sumar partidas de otras administraciones, que ascienden hasta los 600.000 euros aproximadamente. De empresas privadas y patrocinadores, está previsto percibir en torno a los 310.000 euros.
En el capítulo de gastos, destacan los 525.000 euros que se dedicarán a actos tradicionales, culturales y deportivos. En cuanto a contrataciones de actuaciones musicales, se presupuestan 500.000 euros, que se destinarán a diferentes espectáculos durante los tres meses que durarán las fiestas lustrales.
En edil de Hacienda asegura que se trata de un presupuesto «realista para no provocar desviaciones que perjudiquen a las cuentas municipales, y que se pueda cumplir, para lo que se ha hecho un estudio exhaustivo de aforos y de ejecuciones presupuestarias pasadas”.
Unas fiestas tan populares como cultas

Las fiestas de la Bajada son las más esperadas de La Palma, y una de las más peculiares de canarias, por sus originales tradiciones, que se desarrollan entre junio y agosto.
Durante algo más de un mes, un extenso programa de actos lúdicos y religiosos llena las calles y plazas de la capital. La imagen de la patrona es trasladada desde su santuario hasta el centro histórico.
Con la Romería comienza la Semana Chica, que incluye el desfile nocturno de la Pandorga, en el que personas con miles de farolillos de madera y papel de colores, iluminados por velas, recorren la ciudad.
En la Semana Grande, a partir del segundo domingo de julio, toca el turno a los mascarones (gigantes y cabezudos), el Minué o danza versallesca del diglo XVII, la Danza de Acróbatas y el barroco el Carro Alegórico y Triunfal. El espactáculo que más expectación levanta siempre es la Danza de los Enanos. En la mañana del domingo de la Semana Grande, cuando la Virgen llega a la ciudad, acontece el Diálogo entre el Castillo y la Nave.





















































