VICENTE PÉREZ
Una recogida de firmas en Change.org contra el hotel que se construye junto a la playa tinerfeña de La Tejita lleva recabadas ya más de 121.000 apoyos. La petición la inició a finales de diciembre de 2015 Alejo Pérez Porta con el fin de frenar la construcción del complejo hotelero de lujo que en 2019, finalmente, se ha empezado a levantar en primera línea de playa, poco después de iniciarse la revisión del deslinde público marítimo terrestre a petición de las asociaciones ecologistas Salvar La Tejita y ATAN.
Los firmantes sostienen que «el principal atractivo de esta joya natural es que la industria hotelera aún no ha metido mano en el lugar, por lo que permanece virgen y salvaje» en la costa de Granadilla y consideran que «la isla ya goza de una infraestructura hotelera de primer nivel para abastecer a los turistas que sean necesarios.»
«Necesitamos diversificar la economía de la isla, no condenar los pocos lugares visitables en cuanto a naturaleza se refiere para ofrecer más de lo mismo, restándonos singularidad y diversidad frente a otros destinos turísticos mundiales», reflexiona Pérez Porta en el texto de su recogida de firmas.

Casi cuatro años más tarde de iniciarse esta iniciativa, la realidad es que el hotel ya está en construcción pero el expediente administrativo se encuentra denunciado en la Fiscalía Provincial por Podemos y en los Juzgados de Granadilla por Salvar La Tejita, además de estar recurrida la licencia de obras en vía contencioso-administrativa, en recurso presentado por dicha asociación ecologista y ATAN.
Además, se está a la espera de que la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, organismo estatal, decida finalmente cuál es el definitivo deslinde público marítimo terrestre (ahora provisionalmente retranqueado con respecto al que estaba vigente) y su servidumbre pública de protección.
Esta última se fijará en 100 o en 20 metros función de los argumentos que aporte el nuevo Gobierno de Canarias, cuyo consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, el socialista José Antonio Valbuena, remitió a Costas un informe que abre la puerta a colocar una franja de protección que haría inviable levantar el hotel, apartándose de los argumentos del anterior Ejecutivo regional.
Este trámite está pendiente de posibles nuevos informes del Ejecutivo regional, cuyo contenido aún no ha trascendido, dado que no estaba acreditado que en 1988, cuando entró en vigor la Ley de Costas, la parcela cumpliera todos los requisitos para ser considerada suelo urbano, en cuyo caso la servidumbre sería de 100 metros.
VICENTE PÉREZ
Una recogida de firmas en Change.org contra el hotel que se construye junto a la playa tinerfeña de La Tejita lleva recabadas ya más de 121.000 apoyos. La petición la inició a finales de diciembre de 2015 Alejo Pérez Porta con el fin de frenar la construcción del complejo hotelero de lujo que en 2019, finalmente, se ha empezado a levantar en primera línea de playa, poco después de iniciarse la revisión del deslinde público marítimo terrestre a petición de las asociaciones ecologistas Salvar La Tejita y ATAN.
Los firmantes sostienen que «el principal atractivo de esta joya natural es que la industria hotelera aún no ha metido mano en el lugar, por lo que permanece virgen y salvaje» en la costa de Granadilla y consideran que «la isla ya goza de una infraestructura hotelera de primer nivel para abastecer a los turistas que sean necesarios.»
«Necesitamos diversificar la economía de la isla, no condenar los pocos lugares visitables en cuanto a naturaleza se refiere para ofrecer más de lo mismo, restándonos singularidad y diversidad frente a otros destinos turísticos mundiales», reflexiona Pérez Porta en el texto de su recogida de firmas.

Casi cuatro años más tarde de iniciarse esta iniciativa, la realidad es que el hotel ya está en construcción pero el expediente administrativo se encuentra denunciado en la Fiscalía Provincial por Podemos y en los Juzgados de Granadilla por Salvar La Tejita, además de estar recurrida la licencia de obras en vía contencioso-administrativa, en recurso presentado por dicha asociación ecologista y ATAN.
Además, se está a la espera de que la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, organismo estatal, decida finalmente cuál es el definitivo deslinde público marítimo terrestre (ahora provisionalmente retranqueado con respecto al que estaba vigente) y su servidumbre pública de protección.
Esta última se fijará en 100 o en 20 metros función de los argumentos que aporte el nuevo Gobierno de Canarias, cuyo consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, el socialista José Antonio Valbuena, remitió a Costas un informe que abre la puerta a colocar una franja de protección que haría inviable levantar el hotel, apartándose de los argumentos del anterior Ejecutivo regional.
Este trámite está pendiente de posibles nuevos informes del Ejecutivo regional, cuyo contenido aún no ha trascendido, dado que no estaba acreditado que en 1988, cuando entró en vigor la Ley de Costas, la parcela cumpliera todos los requisitos para ser considerada suelo urbano, en cuyo caso la servidumbre sería de 100 metros.
VICENTE PÉREZ
Una recogida de firmas en Change.org contra el hotel que se construye junto a la playa tinerfeña de La Tejita lleva recabadas ya más de 121.000 apoyos. La petición la inició a finales de diciembre de 2015 Alejo Pérez Porta con el fin de frenar la construcción del complejo hotelero de lujo que en 2019, finalmente, se ha empezado a levantar en primera línea de playa, poco después de iniciarse la revisión del deslinde público marítimo terrestre a petición de las asociaciones ecologistas Salvar La Tejita y ATAN.
Los firmantes sostienen que «el principal atractivo de esta joya natural es que la industria hotelera aún no ha metido mano en el lugar, por lo que permanece virgen y salvaje» en la costa de Granadilla y consideran que «la isla ya goza de una infraestructura hotelera de primer nivel para abastecer a los turistas que sean necesarios.»
«Necesitamos diversificar la economía de la isla, no condenar los pocos lugares visitables en cuanto a naturaleza se refiere para ofrecer más de lo mismo, restándonos singularidad y diversidad frente a otros destinos turísticos mundiales», reflexiona Pérez Porta en el texto de su recogida de firmas.

Casi cuatro años más tarde de iniciarse esta iniciativa, la realidad es que el hotel ya está en construcción pero el expediente administrativo se encuentra denunciado en la Fiscalía Provincial por Podemos y en los Juzgados de Granadilla por Salvar La Tejita, además de estar recurrida la licencia de obras en vía contencioso-administrativa, en recurso presentado por dicha asociación ecologista y ATAN.
Además, se está a la espera de que la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, organismo estatal, decida finalmente cuál es el definitivo deslinde público marítimo terrestre (ahora provisionalmente retranqueado con respecto al que estaba vigente) y su servidumbre pública de protección.
Esta última se fijará en 100 o en 20 metros función de los argumentos que aporte el nuevo Gobierno de Canarias, cuyo consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, el socialista José Antonio Valbuena, remitió a Costas un informe que abre la puerta a colocar una franja de protección que haría inviable levantar el hotel, apartándose de los argumentos del anterior Ejecutivo regional.
Este trámite está pendiente de posibles nuevos informes del Ejecutivo regional, cuyo contenido aún no ha trascendido, dado que no estaba acreditado que en 1988, cuando entró en vigor la Ley de Costas, la parcela cumpliera todos los requisitos para ser considerada suelo urbano, en cuyo caso la servidumbre sería de 100 metros.
VICENTE PÉREZ
Una recogida de firmas en Change.org contra el hotel que se construye junto a la playa tinerfeña de La Tejita lleva recabadas ya más de 121.000 apoyos. La petición la inició a finales de diciembre de 2015 Alejo Pérez Porta con el fin de frenar la construcción del complejo hotelero de lujo que en 2019, finalmente, se ha empezado a levantar en primera línea de playa, poco después de iniciarse la revisión del deslinde público marítimo terrestre a petición de las asociaciones ecologistas Salvar La Tejita y ATAN.
Los firmantes sostienen que «el principal atractivo de esta joya natural es que la industria hotelera aún no ha metido mano en el lugar, por lo que permanece virgen y salvaje» en la costa de Granadilla y consideran que «la isla ya goza de una infraestructura hotelera de primer nivel para abastecer a los turistas que sean necesarios.»
«Necesitamos diversificar la economía de la isla, no condenar los pocos lugares visitables en cuanto a naturaleza se refiere para ofrecer más de lo mismo, restándonos singularidad y diversidad frente a otros destinos turísticos mundiales», reflexiona Pérez Porta en el texto de su recogida de firmas.

Casi cuatro años más tarde de iniciarse esta iniciativa, la realidad es que el hotel ya está en construcción pero el expediente administrativo se encuentra denunciado en la Fiscalía Provincial por Podemos y en los Juzgados de Granadilla por Salvar La Tejita, además de estar recurrida la licencia de obras en vía contencioso-administrativa, en recurso presentado por dicha asociación ecologista y ATAN.
Además, se está a la espera de que la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, organismo estatal, decida finalmente cuál es el definitivo deslinde público marítimo terrestre (ahora provisionalmente retranqueado con respecto al que estaba vigente) y su servidumbre pública de protección.
Esta última se fijará en 100 o en 20 metros función de los argumentos que aporte el nuevo Gobierno de Canarias, cuyo consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, el socialista José Antonio Valbuena, remitió a Costas un informe que abre la puerta a colocar una franja de protección que haría inviable levantar el hotel, apartándose de los argumentos del anterior Ejecutivo regional.
Este trámite está pendiente de posibles nuevos informes del Ejecutivo regional, cuyo contenido aún no ha trascendido, dado que no estaba acreditado que en 1988, cuando entró en vigor la Ley de Costas, la parcela cumpliera todos los requisitos para ser considerada suelo urbano, en cuyo caso la servidumbre sería de 100 metros.





















































