VICENTE PÉREZ
El problema de conciliar los altos niveles de ruido en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife con el descanso de los residentes en el llamado cuadrilátero de esta fiesta ha vuelto a ser de actualidad este año. La Asociación de Vecinos El Perenquén, del centro histórico, ha anunciado que a partir de junio promoverá una hoja de ruta entre todos los grupos políticos que resulten elegidos en elecciones municipales de finales de mayo, con el fin de que el macrobotellón sea trasladado hacia la zona más próxima al mar, a los nuevos espacios junto a la plaza de España e incluso la enorme explanada casi vacía de dársena de Los Llanos, frente al Cabildo.
El candidato del PP a la alcaldía, Guillermo Díaz Guerra, promete crear una mesa de diálogo para delimitar la zona de música, entre otras cuestiones, y evitar nuevas denuncias. Y el alcalde, José Manuel Bermúdez (CC), destaca que se han tomado medidas correctoras, ya acordadas antes de ser él alcalde en ejecución de una sentencia judicial, y que es preciso «sentido común», mientras que recuerda que la posibilidad de usar espacio del puerto para el Carnaval depende de la Autoridad Portuaria, pero que el frente marítimo está llamado a ser el muelle del Carnaval.
La resolución judicial se dictó en 2012, en un sonado litigio planteado en 2007 por un centenar de vecinos del centro, que obliga a bajar decibelios e incluso contemplar el traslado de los principales focos de ruido a zonas no residenciales.
«No estamos contra el Carnaval, solo pedimos trasladar el macrobotellón»
La citada asociación ha recordado ese fallo judicial, y han apelado a su efectiva ejecución, aunque ha aclarado que no están en contra de los actos tradicionales del Carnaval, sino que piden reubicar fuera del centro histórico, y a zona no residencial, los quioscos que dan música al macrobotellón en que de unos años a esta parte ha derivado la fiesta nocturna.
Unos actos que, según estos residentes en el centro, producen un nivel de ruido insoportable en calles muy estrechas donde residen muchos ancianos, y, en general, personas enfermas, que además no cuentan con medios para mudarse esos días a otra vivienda lejos del meollo carnavalero.
«Quien afirme que estamos en contra del Carnaval no está diciendo la verdad, sino tergiversando nuestras intenciones y el problema real, surgido de unos años a esta parte, del macrobotellón y la basura en pleno centro histórico», advierte este colectivo, que en todo caso agradece la labor de los operarios del servicio de limpieza, desbordados por un nivel de suciedad que, a su juicio, debe mover a la reflexión para intentar que no se tiren tantos residuos a la calle sin ningún tipo de civismo ni de recipientes donde poder hacerlo.
A esto que hay que añadir las grandes cantidades de basura que generan estos actos nocturnos y el riesgo de daños al patrimonio histórico, parte del cual, el más valioso, se ha tenido que vallar para estas ocasiones.
Díaz Guerra (PP): «Crearé una mesa de diálogo, si soy alcalde, para un acuerdo definitivo»

El PP ha recogido el guante, y su cabeza de lista en Santa Cruz, Guillermo Díaz Guerra, si bien no ha hablado expresamente de trasladar el macrobotellón, sí ha prometido que, si es alcalde, creará una mesa de diálogo para «delimitar las zonas con música» y «evitar que por una denuncia Santa Cruz pierda su Carnaval».
El candidato popular afirma que “no se trata únicamente de limpieza; también hay que cambiar conceptos de la propia fiesta, como el acceso de los menores al alcohol, el crear un tercer carnaval de día, recuperar el carnaval en familia, además de rediseñar los aparcamientos perimetrales y portuarios, apertura de los baños públicos y mejorar su sistema, y delimitar las zonas con música».
«El objetivo todas estas medidas no es otro que el permitir que nuestras fiestas sigan siendo de las mejores del mundo y que todos los chicharreros puedan disfrutar de ellas y evitar una nueva denuncia”, declara el candidato popular en un comunicado divulgado este fin de semana.
Bermúdez: «Hay vecinos muy beligerantes, e intentamos medidas correctoras con sentido común»

Bermúdez también se ha pronunciado al respecto en una entrevista publicada este lunes después del Carnaval en el diario EL DÍA. A preguntas del periodista Humberto Gonar, auténtico especialista en el Carnaval chicharrero, el regidor municipal ha respondido que existe una sentencia y un «acuerdo de medidas correctoras» que se elaboró antes de que fuera alcalde, «y que se han ido llevando a cabo de forma progresiva».
En el caso del Carnaval 2019, apunta que «el primer o segundo día hubo una serie de factores que confluyeron e hicieron que se notara que había menos sonido, pero se corrigieron en la reunión que tuve el lunes por la noche y no hubo ningún problema».
«Nosotros hemos de intentar el sentido común para que la esencia de la música en la calle no se pierda, con unas medidas correctoras razonables; vamos a defender que el Carnaval continúe escuchándose como en los últimos años, sin problemas», sostiene Bermúdez, quien admite que «hay una parte de los vecinos que se están organizando y son muy beligerantes con este tema».
Aunque el mandatario de CC, que además repite candidatura en las próximas elecciones, no alude expresamente a un traslado de actos nocturnos, sí afirma, también a preguntas del periodista de El Día sobre el pretendido muelle del Carnaval, que esa zona frente a la ciudad «depende de la Autoridad Portuaria» y que «tiene un gran futuro que habrá que meditar, proponer y organizar bien; está llamada a ser el corazón del Carnaval».
A su juicio, «todo lo que tenía que hacer la ciudad y otras administraciones va a quedar terminado este verano» pero que para estos Carnavales «estaba la obra y no se pudo abrir esa zona: casi 30.000 metros cuadrados que se van a incorporar» a la tradicional fiesta chicharrera.
400.000 personas el Sábado de Piñata pero no será Guiness
El alcalde se ha congratulado de la asistencia masiva e «histórica» a este Carnaval, que el Ayuntamiento ha cifrado en 400.000 personas el Sábado de Piñata, coincidiendo con el concierto de Juan Luis Guerra, aunque aclara que el Ayuntamiento no se planteó levantar acta notarial de este aforo, por lo que el récord Guiness constatado seguirá siendo el que hace tres décadas se batió con la actuación de Celia Cruz y la Billo’s Caracas Boys en la plaza de España, cuando acudieron unas 250.000 personas.




















































