PLANETA CANARIO
Unos 3.000 niños canarios continúan estudiando en «barracones», en terminología usada por la portavoz parlamentaria de Ciudadanos (Cs), Vidina Espino, o en «aulas modulares», como prefiere llamarlos el presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, quien anunció que este año se habrán eliminado 21 de estas instalaciones provisionales en colegios públicos de Canarias (en la actual legislatura se han eliminado 11).
El mandatario fue preguntado al respecto por Cs en el pleno del Parlamento regional, en cuya respuesta Torres indicó que en Canarias hay 140 aulas modulares (cifra que es más del doble de la que anteriormente daba la Consejería de Educación) y que se ha inspeccionado una a una para que cumplan los requisitos, entre ellos el de que tengan aire condicionado y estén ventiladas, máxime para poder prevenir los contagios de Covid-19, por lo que aseguró que «están en las mejores condiciones para el curso que viene».
De hecho, la anterior consejera de Educación del Gobierno cuatripartito de izquierdas, María José Guerra, llegó a tachar de «escándalo» que en Canarias haya tantos módulos prefabricados usados como aulas, «conocidos eufemísticamente como aulas modulares». La entonces responsable del sistema educativo canario, que dimitió a finales de mayo, a diferencia de Torres, no tuvo reparos en llamarlos «barracones».
Espino (Cs): «Desprenden un olor desagradable y hacen pasar calor»
La parlamentaria de Cs explicó en su intervención plenaria que “hay niños y niñas en el Archipiélago que han pasado toda su vida estudiando en un barracón”, pues empezaron y acabaron su etapa escolar en este tipo de aulas, que “se supone que eran provisionales”.
En este sentido, apuntó que “la mayoría de ellas fueron instaladas por la actual consejera de Educación, la socialista Manuela de Armas, en su anterior etapa en el Gobierno como viceconsejera de esta área, de ahí que «la responsabilidad del PSOE sea aún mayor”.
Durante su intervención parlamentaria, Espino denunció que muchas de estas aulas provisionales «desprenden un olor desagradable» por la falta de ventilación, y el calor que se pasa debido a las altas temperaturas. A estas limitaciones, la diputada de Cs agregó las dificultades existentes con el coronaviru, “para guardar las mínimas distancias de seguridad y poder evitar contagios”.
Los fondos estatales para infraestructuras educativas

El jefe del Ejecutivo regional se defendió alegando que se han retirado ya muchas más aulas modulares que en la legislatura anterior, y que no las llama barracones porque tienen aire acondicionado y cumplen una serie de requisitos para que se pueda dar clases en su interior, a lo que la diputada de Cs negaba con la cabeza, dando a entender que no es así en los que ella ha visitado.
Torres puso de relieve que se ha recurrido a estas instalaciones portátiles porque los colegios se quedaron pequeños, muchos de ellos del os años 60 del pasado siglo, y que el Gobierno canario ha tenido dificultades para adquirir el suelo donde construir aulas permanentes.
La portavoz de Cs añadió que los más de 80 millones de euros que el Estado debe a Canarias por el plan de infraestructuras educativas servirían también para “adecentar aquellos colegios públicos de las Islas que requieren reformas urgentes, pues presentan un estado lamentable”. Por todo ello, Espino urgió Torres a solicitar sin más dilación a Pedro Sánchez ese dinero, pues “los estudiantes canarios no se merecen estudiar bajo esas condiciones, muchas veces indignas”.
En su réplica, el presidente del Gobierno le pidió a Cs que en las Cortes apoye los presupuestos del Estado para 2021, porque con el nuevo Estatuto de Autonomía mejorará la financiación de la comunidad autónoma, sin las trabas que hasta ahora ponían los servicios jurídicos estatales a determinadas transferencias al Archipiélago.
La consejera de Educación recurrirá a barracones «si no queda más remedio»
La desde junio consejera de Educación, Manuel Armas, ha afirmado que su prioridades que los ayuntamientos y cabildos cedan espacios para poder reiniciar las clases con seguridad, garantizando la distancia de seguridad entre los alumnos. Sin embargo, estudian también la posibilidad de usar barracones si no queda más remedio. “Habrá que hacerlo, no hay otra, son momentos especiales, son momentos difíciles”, dijo en declaraciones a la SER.
Con datos de febrero de este año aportados por el Gobierno canario al grupo parlamentario del PP, los centros con estos módulos prefabricados en la isla de Tenerife son los de Barranco Las Torres, Fañabé, Juan Bethencourt Alfonso, Los Cardones, Tamaimo y Tijoco Bajo, así como en el Centro Penitenciario.
En Lanzarote, los hay en los centros educativos de Argana, Benito Méndez Tarajano, César Manrique Cabrera, Costa Teguise, El Quintero, Guiguan, Haría, La Destila, Los Geranios, Mercedes Medina, Nuestra Señora de Los Volcanes, Playa Blanca, Playa Honda, San Bartolomé, Uga y Yaiza
En Gran Canaria, en los centros de Eduardo Rivero Ramos, El Cardón, La Zafra y Tamarán.
Y en Fuerteventura los barracones están en El Ciervo, Morro Jable, Poeta Domingo Velázquez, Trajalejo y Villaverde.





















































