VICENTE PÉREZ / RUBÉN EXPÓSITO
Playa Grande es, para los amantes del litoral, una de las playas más bonitas de Tenerife. Arena amarilla clara, algo inusual en el Archipiélago, aguas cristalinas, y con la marea baja, resulta ser de gran tamaño, un enorme bancal de arena con un suave desnivel. Pero tiene una amenaza: los microplásticos, que llegan en forma de oleadas a sus calas.
Un estudio en la Universidad de La Laguna asegura, según un comunicado de este centro docente divulgado este viernes, que la playa «no era apta» para el baño, en el momento de realizarse la investigación, aunque la Dirección General de Salud Pública del Gobierno canario asegura, preguntada al respecto por PLANETA CANARIO, que sí es «apta para el baño», conforme a los análisis periódicos que se efectúan de acuerdo al real decreto que regula esta materia (el último análisis data del 4 de junio).
La alcaldesa de Arico en funciones, Elena Fumero, explica que «diariamente personal del Ayuntamiento tiene que limpiar la playa porque la acción de las mareas trae muchos residuos y se han organizado varias limpiezas del litoral, pero tenemos un grave problema planetario y de concienciación y regulación legislativa». Fumero confirma la conclusión de Sanidad a día de hoy.
El grupo de investigación AChem (Applied Analytical Chemistry Research Group) que coordina Javier Hernández Borges, profesor titular de Química Analítica de la ULL, ha incorporado desde hace algo más de un año una línea de trabajo sobre microplásticos, que ha comenzado a dar sus frutos con su primera publicación en la revista Marine Pollution Bulletin, la cual da cuenta de los resultados del muestreo de microplásticos en seis playas de Tenerife: El Socorro y San Marcos, en el norte de la isla, y Leocadio Machado, El Porís, Los Abriguitos y Playa Grande, en el sur de Tenerife, durante los pasados meses de octubre, noviembre y diciembre.

La profesora Cintia Hernández Sánchez, del área de Medicina Preventiva y Salud Pública (coordinadora) y los doctores Carlos Cairós Barreto, Jessica López Darias y Javier González Sálamo, del Departamento de Química, y las graduadas Elisa Mazzetti y Clara Hernández-Álvarez, han participado en este trabajo de la ULL.
El estudio arroja datos sobre microplásticos encontrados de un tamaño entre 1 y 5 milímetros. Al comparar este contenido en microplásticos con otras playas del Archipiélago previamente analizadas, como ya contamos en PLANETA CANARIO que ocurría en la playa de Ámbar en La Graciosa (microplásticos en playa del Ámbar), Famara en Lanzarote o Las Canteras en Gran Canaria y se pudo constatar que en todas las playas, a excepción de Playa Grande (Porís de Abona), el contenido en microplásticos era más bajo que en esta playa tinerfeña, inferior a 3.5 g/m2 (con una media de 45 fragmentos/m2).
Todas esas playas actualmente se consideran «aptas para el baño». En el caso de Playa Grande, era la única que, según este estudio, no es «no apta para el baño», aunque se encuentra abierta al público y ha recibido en estos últimos meses una limpieza por parte de asociaciones de voluntarios que limpian la costa de Tenerife. Los autores del trabajo también identificaron mediante espectroscopía infrarroja el tipo de plástico de un buen número de dichos fragmentos: un 69% eran fragmentos de polietileno (PE); un 18%, de polipropileno (PP), y un 4%, de poliestireno (PS). Los dos tipos principales de plásticos encontrados corresponden con los de mayor producción mundial.
Playa Grande: un problema que viene de lejos
Estos análisis fueron realizados en el laboratorio de Espectroscopía Infrarroja del Servicio General de Apoyo a la Investigación (SEGAI) de la Universidad de La Laguna. «Playa Grande recibe periódicamente cantidades importantes de basuras marinas y sobre todo de microplásticos. Este hecho no es novedoso, porque algunos de los usuarios habituales de la playa y vecinos de la zona nos han comentado que «desde siempre» la playa ha estado bastante sucia, si bien, hasta la fecha, el contenido en microplásticos no se había cuantificado», señaló el profesor Hernández Borges.
«Todo parece indicar que es debido a su orientación y a las corrientes que llegan a la zona y que no parece que estén dejando cantidades importantes de microplásticos en muchas de las playas de la isla, si bien este hecho está aún por constatar y sería necesario realizar estudios a largo plazo», añade. «Durante los pasados meses, Playa Grande ha aparecido en redes sociales y en los noticiarios, puesto que recientemente se ha producido una llegada masiva de microplásticos. De hecho, la asociación ‘Canarias libre de plástico’, que apadrina esta playa y colabora con el grupo de investigación AChem, lleva a cabo limpiezas periódicas de la misma y ha alertado de este hecho. En varias ocasiones, incluso, se organizó una recogida masiva», señala, por su parte, la profesora Cintia Hernández.
Este diario ha tratado de ponerse en contacto con los autores del estudio, para contrastar su conclusión con la que ha dado a este diario Salud Pública, aunque de momento no ha sido posible recabar su versión.
Difusión y sensibilización sobre este problema global
Miembros de AChem impartirán dos cursos sobre Los microplásticos: un problema con una dimensión global. El primero de ellos tendrá lugar del 24 al 26 de julio, dentro de la Universidad de Verano de Adeje, y el segundo, en Vilaflor de Chasna, del 16 al 18 de octubre, como parte de los Cursos de Extensión Universitaria en el ámbito municipal. Ambos tienen la matrícula todavía abierta y concluirán con una salida de campo en la que se muestreará una playa de la isla.




















































