PLANETA CANARIO
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias notifica este jueves, día 26 de mayo, un caso en investigación por sospecha de hepatitis infantil aguda de origen desconocido que se está estudiando en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, en Tenerife.
Se trata de una paciente, de 16 años de edad, a la que se le están realizando pruebas diagnósticas complementarias para verificar si su patología corresponde o no con esta variante de hepatitis, mientras permanece ingresada en planta en el Hospital de La Candelaria con una evolución favorable.
El caso en investigación se notificará hoy al Ministerio de Sanidad y al Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), tal y como indican los protocolos.
La causa de la aparición de esta variante de hepatitis, detectada en una treintena de países, aún es «desconocida» para la comunidad científica, si bien todos los hospitales del Servicio Canario de la Salud están alerta ante la posible aparición de algún paciente con síntomas compatibles con esta enfermedad, explica Sanidad en un comunicado.
Las principales hipótesis sobre las causas de la hepatitis aguda infantil
Hay varias. La primera, según publica El País, es que se trate de una infección por el adenovirus 41 o 40, de una familia de virus que se suele asociar con problemas respiratorios y gastrointestinales. Son los dos virus que se han encontrado en un porcentaje de los niños infectados.
También podría ser que se tratara de una hepatitis tóxica, como consecuencia del consumo de un medicamento. Se están investigando ya algunos medicamentos que se han asociado con hepatitis. Por ejemplo, el paracetamol, que ahora se ha usado mucho durante la pandemia, según apunta el citado diario.
No se ha descartado que se trate de una infección posterior a un contagio por covid. La revista The Lancet acaba de publicar hace unos días un documento en en el que se plantea que después de que la gente se infecta con covid, en el intestino queda una respuesta inflamatoria, que se conoce como tormenta de citocina. La llegada de estos nuevos adenovirus desencadena una respuesta más fuerte, una hiperreactividad. Se produce una gran cantidad de toxinas y, precisamente por eso, se produce la enfermedad grave en estos pacientes.
Sobre la posibilidad de que sea una consecuencia de vacunas contra la covid-19, no se contempla como hipótesis plausible, porque la mayoría de los casos en el mundo son de niños que no tenían la vacuna administrada, ya que debido a su corta edad no entran dentro del rango establecido por las agencias reguladoras y los departamentos de salud pública, según El País y la revista especializada Redaccionmedica.com






















































