PLANETA CANARIO
La Guardia Civil de de Tráfico en Granadilla de Abona ha detenido a un conductor por un incidente ocurrido en un control de velocidad.
Los agentes hacían esta inspección cuando dieron el alto a una motocicleta, que antes había cometido varias infracciones de tráfico.
El conductor hizo caso omiso y realizó varios adelantamientos antirreglamentarios en zona señalizada con línea longitudinal continua, levantando la rueda delantera (haciendo el caballito), hasta detenerse en una isleta, según informa la Guardia Civil.
Uno de los guardias se dirigió entonces al motorista para proceder a su identificación, tras lo cual este abandonó el refugio isleta, invadiendo el sentido contrario y circulando en dirección al agente, mientras aceleraba la motocicleta y lo obligaba a quitarse de su trayectoria, para evitar ser atropellado.

A pesar de los intentos del guardia civil por evitar lesiones, el carenado de la motocicleta golpeó su mano izquierda, para posteriormente abandonar el conductor velozmente el lugar haciendo otro caballito.
Los hechos se pusieron en conocimiento del Grupo de Investigación y Análisis del Sector de Tráfico de Canarias (GIAT), que inició las investigaciones en el Sur de Tenerife, hasta localizar el domicilio del conductor de la motocicleta, por lo que se procedió a su detención.
Al arrestado se le informó de que, conforme a lo establecido en los artículos 550, 380 y 384 del vigente Código Penal, se le detiene por un supuesto delito de atentado contra el agente de la autoridad en el ejercicio de sus funciones y por los supuestos delitos contra la seguridad vial (conducción temeraria y carecer de permiso de conducción por pérdida de vigencia de todos los puntos asignados legalmente).

El detenido fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de Guardia de Arona, que ordenó su ingreso en prisión.
En la nota de la Guardia Civil se apunta que los hechos ocurrieron en el kilómetro 90.600 de la carretera TF-27, aunque en el listado de vías no hay ninguna con esa numeración en Tenerife, y solo la TF-1 y la TF-28 alcanzan longitud para ese punto kilométrico.
El Código Penal establece que el delito de atentado contra agente de la autoridad en el ejercicio de sus funciones, y contra la seguridad vial (conducción temeraria y carecer de permiso de conducción por pérdida de vigencia de todos los puntos asignados legalmente) serán sancionados con las penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años; pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de doce a veinticuatro meses o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, respectivamente.






















































