VICENTE PÉREZ
El incendio en Gran Canaria ha cumplido dos días y llega a su tercera noche sin estar controlado ni estabilizado, pues, aunque se haya llegado al anochecer del lunes sin grandes llamaradas ni humareda, la realidad es que hay brasas por todos lados y el viento, que ha seguido soplando con rachas moderadas a fuertes durante la jornada, puede reavivar el fuego por cualquier lado. Y son nada menos que 23 kilómetros de perímetro lo que mide la zona afectada.
Por ello, el Gobierno de Canarias ha decidido que en torno a mil vecinos desalojados la noche del domingo y la madrugada del domingo al lunes, entre ellos todo el pueblo de Tejeda, tenga que seguir lejos de sus casas hasta nuevo aviso.
Durante la madrugada del martes finalmente el incendio no ha avanzado más allá del perímetro en que se encuentra desde el domingo, unos 23 kilómetros. Se han producido pequeñas reactivaciones de focos dentro de esos límites, que han podido ser sofocados.
No se ha desalojado a más habitantes, pese a que no se descartaba que en la madrugada del martes pueda haber nuevas evacuaciones en caseríos de Tejeda y Artenara, pues el riesgo de reactivación de focos es alto.

Sobre las 22 horas de este lunes dieron una rueda de prensa el presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, y el jefe del Servicio de Protecciónn Civil, Florencio López, entre otros cargos públicos y técnicos.
El flanco que más preocupa sigue siendo el que avanza hacia el sur por el Barranco Grande de Tejeda, pues, si bien se ha logrado contener su avance, se trata de una zona muy abrupta, prácticamente inaccesible por tierra y hasta que no llegue el amanecer no se podrá hacer nada, en caso de que se reaviven las llamas, sobre lo que hay una «probabilidad bastante considerable» de que ocurra.
Las próximas horas son fundamentales porque además se prevé que el miércoles y el jueves suban las temperaturas y haya viento del continente africano, con una ola de calor que puede perjudicar la labor de control del incendio.

Hasta la noche de este lunes se había empleado un millón de litros de agua para apagar las llamas y refrescar el suelo. Hay un total de 13 aeronaves, la mayoría helicóptero, pero también dos hidroaviones del Gobierno estatal, uno de los cuales estuvo averiado parte de lunes y finalmente pudo ser recuperado para descargar agua, y el otro llegó al mediodía desde Málaga.
No hay que lamentar daños personales, pero sí hay algunas casas afectadas por el fuego. «Tres o cuatro», apuntó de forma imprecisa el presidente del Gobierno canario, que aclaró que no hay aún una evaluación de daños, aunque afirma que al parecer «no son viviendas de uso permanente».
El incendio fue causado presuntamente por la acción imprudente de un vecino de Telde que soldaba una puerta de hierro en un camino de tierra y las chispas prendieron un matorral. El hombre, de 55 años, está detenido desde el sábado pasado.
























































