PLANETA CANARIO
El panorama que está dejando la erupción volcánica de La Palma en el valle de Aridane es sobrecogedor. Más de 10 kilómetros cuadrados de lava han arrasado todo cuanto había hecho el ser humano en los últimos siglos en esa parte de los municipios de El Paso, Tazacorte y Los Llanos de Aridane.
Este miércoles, 17 de noviembre, así lo han podido comprobar dos colaboradores de PLANETA CANARIO, José Ignacio Gil Blanco y Francisco Rubén López Pérez, que es presidente de la Asociación Fotográfica @FOT La Palma, quienes han recorrido la zona de La Laguna, en una visita organizada por el Gobierno de Canarias, y en el que participó el director del comité técnico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (PEVOLCA), Miguel Ángel Morcuende, junto al comandante Manuel Burgos, de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y científicos del Instituto Geográfico Nacional.

Allí la llamada colada 8, que desde el día 21 de octubre no se mueve, amenazó con cruzar todo el barrio y adentrarse en las Marinas de Tazacorte, lo que habría complicado aún más la catástrofe hacia el norte del valle.
Pese a que este río de lava se frenó en La Laguna, parte de este núcleo poblacional ha quedado sepultado bajo aterradoras moles de lava, en especial las viviendas y empresas situadas en el flanco sur de su carretera arterial. La iglesia está aún a salvo.
Los medios de comunicación pudieron subir hasta la montaña de La Laguna, una antiguo cráter volcánico desde el que se divisa una impresionante panorámica del enorme malpaís creado por esta erupción, con toda la destrucción que ya lleva asociada y de sufrimiento psicológico para las personas damnificadas.
Desde esa atalaya en Los Llanos de Aridane puede observarse además, a lo lejos, más cerca de la montaña de Todoque que de La Laguna, el discurrir principal de la lava, que amenaza con arrasar nuevas viviendas y plataneras.

El vecindario desalojado sigue con preocupación la evolución de las coladas, aunque en estos momentos se encauzan en otra dirección, concretamente entre las montañas de Todoque y la de La Laguna, más cerca de la primera que de la segunda.
La superficie afectada por esta erupción supera las 1.037 hectáreas, con una anchura máxima entre coladas de 3.200 metros. El delta lávico se calcula que tiene una extensión superior a las 42 hectáreas desde la orilla.

En la actualidad siguen activos varios centros de emisión con actividad variable (tanto de piroclastos y gases, como de lava) según se modifica la configuración de la zona eruptiva.
Los últimos datos del Catastro indican que hay unas 1.467 edificaciones dañadas en los tres municipios, de las cuales 1.184 son de uso residencial, 154 agrícola, 67 industrial, 34 ocio y hostería, 13 uso público y 15 otros usos.

Según el satélite Copernicus, hay un total de 2.734 construcciones afectadas, de las cuales 2.623 están destruidas en su totalidad y 111 dañadas parcialmente.
En lo que se refiere al número de albergados, hay 484 personas en centros hoteleros, cuatro más que ayer. Del total, 417 se hospedan en el hotel de Fuencaliente y 67 en Los Llanos de Aridane. Además, hay 43 personas dependientes atendidas en centros sociosanitarios insulares.





























































