PLANETA CANARIO
Un grupo de jóvenes de los que fueron desalojados de la playa de Los Patos el sábado por la Polícía Local y la Guardia Civil, ha negado que estuvieran acampados en ese litoral de La Orotava por «una quedada»para difundir el Covid-19», con lo que contradicen la versión dada por el Área de Seguridad del Ayuntamiento orotavense en un tuit, que ha sido noticia en toda España.
Aunque está claro que en la playa no se puede acampar y que el acceso está prohibido por riesgo de desprendimientos, a la espera de que se culminen las obras previstas, este grupo de jóvenes no está conforme con el aspecto de la versión oficial que más alarma ha causado: el de que estuvieran allí convocados por un especie de reto juvenil para ver quién se contagiaba antes del coronavirus.
Al menos en el caso de estos campistas, aseguran que «es rotundamente falso» que ellos acudieran a esa playa secundando tan irresponsable convocatoria y con esa finalidad. «Acampamos varios grupos pequeños de amigos desperdigados por toda la playa, ningún grupo conocía al resto ni se juntó con los otros grupos, y había distancia más que suficiente entre uno y otro, pues la playa mide más de 600 metros», relatan.
Lamentan estos jóvenes que la noticia haya sido viral, trending topic en Twitter y haya aparecido en medios nacionales y en las redes sociales, donde afirman que ha habido comentarios con amenazas e incluso deseándoles la muerte o penas de cárcel.
«La Policía no nos dijo nada de la quedada»
Por ello, considerna que, por lo que a ellos respecta, se le ha hecho a un grupo de jóvenes «una acusación gravísima públicamente», al punto de que califican de «bulo» la forma en que se han difundido esta información por algunos medios.
«La Policía nos desalojó en torno a las 9 de la mañana, ya despiertos; nos informó de que no podíamos estar ahí y se nos pidió que recogiéramos; y así hizo cada grupo, y la playa quedó vacía al poco de la intervención policial, por lo que la historia no tiene más aristas porque no fue más que grupos de amigos acampando en una playa, como siempre se ha hecho y se seguirá haciendo», afirman en una nota de prensa.
«No se aportó más información y en ningún momento nadie fue acusado de participar en la supuesta y desenfrenada fiesta de propagación del coronavirus ni se hizo alusión alguna a ella, lo que hubiera sido de esperar si la Policía realmente tenía esa sospecha», señala el comunicado.
Desde el punto de vista de estas personas desalojadas, la acampada disuelta por los agentes «no suponía ningún riesgo innecesario para la propagación del virus» y tal es así, prosiguen, que ese día en la playa contigua, la del Bollullo, «hubo un número considerablemente mayor de gente en un espacio menor» pero que «las medidas de seguridad se respetan».
Una playa paradisiaca con acceso cerrado y prohibición de acampar
Este grupo de campistas se ha tomado la noticia como «una criminalización de los jóvenes» a quienes a su juicio se les quiere hacer cabeza de turco «y responsables de la propagación del coronavirus,» acusándolos de «descerbrados».
Pero la realidad es que en la playa de Los Patos, un lugar que califican de «paradisiaco» y donde suele ir a acampar mucha gente, se encuentra en un espacio natural protegido, y está prohibido acampar, así como acceder hasta ese litoral, como de forma clara indican unos carteles. Unas restricciones que estos campistas no comparten, pero que están obligados a cumplir como cualesquiera otros ciudadanos.
En todo caso, se quejan de que «las instituciones bien esperan de nosotros que para usar nuestras playas para actividades como acampar tengamos que pasar por engorrosos procesos burocráticos, como si la playa o la naturaleza en general no fuera ya de la gente».
Estos jóvenes piden que el Ayuntamiento de la Orotava y la Guardia Civil aclaren públicamente que en su caso estaban allí por la referida quedada para contagiarse el Covid-19, «en vista de la repercusión de la noticia y la gravedad de las acusaciones».
«Nos tomamos muy en serio la quedada y se tomó declaración a los convocantes»

Pero el concejal de Seguridad Ciudadana, Narciso Pérez, en declaraciones remitidas el sábado de los hechos a la prensa, afirmó que la Policía Local y la Guardia Civil se tomaron «muy en serio» el texto de los mensajes de la convocatoria e identificaron, antes de la fecha de la acampada, a parte de los convocantes, a quienes se tomó declaración, y a raíz de lo cual desconvocaron la actividad.
Pese a todo, se montó un dispositivo especial desde las 8:30 horas porque a la llamada acudieron 62 personas, según el edil.
Pérez subrayó que la playa está cerrada al público y al baño «por problemas importantes» de desprendimientos pero «son muchos los imprudentes que cada fin de semana acuden a bañarse y realizar acampadas».
Hizo por ello un llamamiento a ser «respetuosos no solo con las señales de prohibición de pasar sino con la situación de emergencia sanitaria en la que nos encontramos» y advirtió de que se hará un seguimiento en los próximos días para que estos hechos no se reproduzcan.






















































