RUBÉN EXPÓSITO
Criminales en el mar es la enésima comedia de saldo de Jennifer Aniston. Una actriz increíble que sólo hace una buena película cada 5 o 6 años, como mucho, el resto es hacer cosas como Criminales en el mar, su útimo trabajo para embolsarse un montón de dinero perpetrando una comedia de perfil extraordinariamente bajo. Esta historia batió el récord de Netflix con un largometraje. 31 millones de cuentas accedieron a esta película en los tres primeros días, así que en teoría debería ser una obra maestra. Pues va a ser que no…
De la historia no voy a hablar porque no merece la pena, es una larga estupidez guionizada de principio a fin, no hay por donde cogerla, una comedia ridícula hasta límites insospechados. Todo comandado por Adam Sandler y Jennifer Aniston, la pareja de detectives aficionados más desesperante en un mundo plagado de idiotas.
De lo que voy a hablar es de la imagen que muestran de España. No les hizo falta más de 5 segundos para insultarnos a todos nosotros, pero sobre todo, para retratarse a ellos mismos. La pareja de bobos viaja a España con ese concepto americano de «viajar a Europa», pero aterrizando en Málaga y no en París, porque el amigo Adam Sandler no tiene ni un duro. Colocan a España como destino barato y chungo europeo, una especie de colonia de pobres en medio de la espléndida y opulenta Europa. En cuanto ponen un pié en nuestro pais, les recibe una cantaora flamenca, un tio con una guitarra y una guagua que pone «Gonzáles Tours»…mejor pongo la foto….

La ignorancia de gran parte de los americanos hacia todas las culturas que no son la suya, es algo que suele ser muy fácil de constatar visitando USA y viendo su cine. Mezclan en sus creaciones conceptos y costumbres de infinidad de países, demostrando que poseen una severa ignorancia respecto a la cultura del resto del planeta. Encima, estas licencias creativas insultantes vienen de un país que eligió a Trump como presidente. Así que mejor que se estén callados….
Málaga responde a Netflix
Turismo Costa del Sol ha invitado a Netflix a un «viaje de inspección» para que conozca la «realidad» del destino, tras la sorpresa que ha supuesto el tratamiento que se da a esta zona turística en la película Criminales en el mar.
El director general de Turismo Costa del Sol, Arturo Bernal, dijo hace unos días que le ha «sorprendido» las referencias a Málaga en la película, porque el destino «no es así», lo que atribuye a una falta de documentación por parte de la productora.
Es lo más políticamente correcto que he escuchado en mi vida. Otro error. Esa invitación no es una denuncia que iguale la crueldad y el insulto recibido. El director general de Turismo Costa del Sol tenía que haber declarado públicamente que los guionistas de Criminales en el mar son tan superlativamente burros, que si se cayeran de frente en un prado se quedarían pastando. Ese es el nivel.
En definitiva, no merece la pena verla…, no sólo por ser un dolido patriota; aunque le quites esa escena, sigue siendo igual de buena que una patada en las costillas…y para eso ya están los barrios bajos americanos.





















































