RUBÉN EXPÓSITO / VICENTE PÉREZ
Vas circulando por el carril derecho y de repente en una curva te aparece un coche en tu mismo carril. No te estrellas porque el conductor del otro vehículo al igual que tú va muy despacio, y enseguida vuelve a su carril. Esto es un disparate que atenta contra las normas de circulación básicas pero entiendes que suceda cuando ves que el otro coche intenta sortear un bache gigantesco en un intento de no destrozar su coche. Y no es que sea solo un bache, son muchos o en realidad un enorme bache de cientos de metros en todas las calles.
Es, junto a los escombros y la basura por doquier, la realidad del polígono industrial de La Campaña, en el municipio de El Rosario, desde hace muchos años, en torno a dos décadas de abandono, una situación que estaba motivada porque la Junta de Conservación- en total son 268 empresas- encargada de esta urbanización no había culminado sus deberes para que el Ayuntamiento pudiera recibirla, y así quedó empantanado sine die el problema, mientras los desconches, la basura y la malahierba se adueñaban de este espacio.
Entrar en estos dominios industriales supone vivir, en plan aventura de riesgo, cómo los conductores invaden el carril contrario o llegan a subirse a la acera intentando evitar una carretera que, por su estado, no está en condiciones para el tráfico. Algunas empresas de la zona llegaron a crear una plataforma que incluso amenazó con no pagar impuestos relacionados con su actividad para reivindicar el arreglo del polígono…
Muchos años y quejas después…

Despúes de tantos años de abandono y mil quejas, se encontró la solución por la que los empresarios cruzan los dedos: el presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, y el desde 2015 alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, suscribieron el pasado 21 de septiembre un convenio de colaboración -luego de tres años de gestiones- para la mejora del Polígono Industrial de San Isidro-El Chorrillo (La Campana), con una inversión prevista de 13,3 millones de euros y un plazo de ejecución de 22 meses.
Aunque hay quienes hasta que lo vean no se lo creerán, la obra ya se encuentra en fase de licitación, según han informado a PLANETA CANARIO el Cabildo y el Ayuntamiento. La Administración insular, en expediente que ha gestionado el área de Industria del que es titular Efraín Medina, ha publicado la correspondiente convocatoria en la Plataforma de Contratación del Sector Público por un presupuesto base de licitación de 12,5 millones de euros, y se podrán presentar ofertas hasta el 20 de mayo próximo. A partir de ahí, continuará el proceso hasta la adjudicación del concurso para ejecutar este tan necesario proyecto. El convenio obliga a las partes.
De paisaje de guerra a modernidad… y ¿depuradora?
El proyecto tratará de convertir un paisaje por donde parece que pasó una guerra en un polígono moderno: comprende obras en viales, construcción de canalizaciones de aguas pluviales, tuberías de distribución de agua., saneamiento, pavimentación, señalización viaria, e instalaciones de media y baja tensión.
Junto a esta actuación se contempla otra, que debía ser paralela pero que caminará más lenta, para la construcción por parte del Consejo Insular de Aguas (CIATF) de una estación de tratamiento de aguas residuales industriales (ETARI), pues ese es otro de los problemas graves de esta área industrial, lo que supondría una inversión de 4,2 millones de euros.
El Ayuntamiento recuerda al respecto que en septiembre del pasado año aprobó en sesión plenaria ceder a dicho organismo la parcela donde construir esta depuradora, de 6.000 metros cuadrados. Ahora es el Cabildo el que debe gestionar la redacción del proyecto, su ejecución y su financiación.

El problema no sólo es el estado de las vías, la dejadez extrema que viene padeciendo este polígono lo ha convertido en un vertedero donde cualquiera pasa y tira lo que le apetece. Durante años, los usuarios del polígono han tenido que convivir con toda esta basura. El Ayuntamiento explica que, al no ser una zona responsabilidad municipal, no podía actuar, pero al haber recibido ya el consistorio esta zona industrial para poder hacer viable el convenio, con los trabajos que saldrán a licitación se limpiarán, al fin, estos espacios.

Las obras previstas en La Campana consistirán en la sustitución de los firmes de todas las calles del Polígono, ampliación de las aceras, organización de los sentidos de la circulación, creación de plazas de aparcamiento, y la mejora de la accesibilidad y de la jardinería, además de la renovación de las instalaciones de saneamiento, pluviales, media tensión, alumbrado público, abastecimiento, telecomunicaciones, redes de riego y contraincendios.
El Cabildo -que asume la contratación y ejecución del proyecto y de las obras, así como la dirección de estas- pone el 90% del coste de la actuación, con recursos económicos de los que el 50% procede del Fondo de Desarrollo de Canarias -FDCAN-, creado por el Gobierno de Canarias , y el otro 50% con fondos propios (40%). El Ayuntamiento de El Rosario y los propietarios aportan el 10% restante de la inversión.

Cuatro años de gestiones administrativas
Las gestiones para llegar a esta licitación, según explica el Ayuntamiento, han llevado cuatro años y comenzaron cuando en julio de 2015 el entonces nuevo alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, y el presidente del Cabildo, Carlos Alonso, plantean la necesidad urgente de una solución a este problema. Meses después el Cabildo decide incluir la obra dentro de su Estrategia de Intervención en Polígonos Industriales de Tenerife. Luego de reuniones entre las partes, en julio de 2016 el Ayuntamiento acordó adherirse al convenio con el Cabildo, y ese mismo año el Gobierno regional incluyó la actuación como prioritaria dentro del FDCAN.
En enero de 2017 el Cabildo sacó a concurso la redacción del proyecto ( que se aprobaría en enero del siguiente año, redactado por Civilport Ingenieros SL), y las administraciones públicas celebraron en ese intervalo reuniones informativas con los empresarios del polígono. El abril de 2018, en un pleno extraordinario y urgente, el Ayuntamiento acordó la recepción del polígono, la aprobación del convenio con el Cabildo y la ordenanza reguladora de las contribuciones especiales que corresponde abonar a los propietarios de las parcelas, documento que salió a exposición publica. En septiembre vino la firma del convenio, y el 1 de marzo la aprobación por el Cabildo de los pliegos de contratación para el concurso, ya en marcha.
Un lavado de cara que no puede esperar más
Toda esta rehabilitación de esta área industrial degradada podrá impulsar el interés de las empresas por establecerse en este punto del área metropolitana, pues el estado actual del lugar desincentiva a los inversores. En definitiva, un campo de minas explotadas, un paisaje después de la batalla… donde lo que escucha la imaginación son campanas más bien con repicar de difuntos pero que ya toca que sean campanas de fiesta.





















































