PLANETA CANARIO
Las declaraciones sobre el trágico caso de las niñas Anna y Olivia, de 1 y 6 años, secuestradas y presuntamente asesinadas por su padre (aunque solo se ha hallado el cadáver de la mayor), han acabado con la carrera como sacerdote del grancanario Francisco Baéz Santana, más conocido como el padre Báez, todo un personaje mediático por sus vídeos en redes sociales y Youtube y en medios de comunicación, muchos de ellos en defensa de las zonas rurales de Gran Canaria y muy crítico con la política medioambiental de las instituciones públicas.
El cura ha decidido renunciar su oficio de párroco, después de que el Obispado de Canarias (provincia de Las Palmass) le haya notificado este miércoles, 16 de junio, formalmente el inicio de un proceso canónico contra él, en el que, como medidas cautelares, se le aplica la prohibición de decir o concelebrar misas, y se le aparta de su parroquia en Telde (las de Nuestra Señora de las Nieves, en Lomo Magullo, y de encargado en los lugares de culto anejos: San Francisco de Asís, en Cazadores y San José en Las Breñas).
Además, también se le había prohibido hacer manifestaciones y declaraciones en medios de comunicación o en redes sociales, según ha informado el Obispado en un comunicado la tarde de este jueves 17 de junio, día en que iban a entrar estas medidas cautelares contra el ya expárroco.

En su nota de prensa, la institución episcopal asegura que Francisco Baéz presentó su renuncia «libre y voluntariamente» una vez que firmó el acta con la notificación de este proceso contra él.
El polémico religioso había pedido perdón el día anterior si sus palabras habían ofendido a alguien y matizó que no había querido vincular la muerte de las niñas a supuestas infidelidades, «lo que no quita para que yo desde mi humilde opinión destacara un problema que he visto en esta sociedad, y que parece que todo el mundo quiere obviar, y es la falta de valores dentro de las relaciones matrimoniales, el intento de preservar la fidelidad entre hombre y mujer, que aboca a discusiones, tragedias y separaciones, que es a lo que yo quería llegar y que parece no supe comunicar, levantando una polémica innecesaria».

Sin embargo, la literalidad de sus declaraciones sobre esta caso de las niñas tinerfeñas en un vídeo y en comentarios en Facebook era otra, pues aplicó sus reflexiones a este suceso y afirmó que el padre de las menores era una «víctima», dando a entender que de su exesposa, la madre de las pequeñas, por sus infidelidades. Además, como ambos ya tenían otras parejas, el padre Báez dijo que eso equivale a «robar hijos y entregarlos a quien no los engendró».
Además de un proceso según el derecho canónico, la Fiscalía Provincial ha abierto una investigación de oficio y el Cabildo grancanario lo ha denunciado ante este órgano judicial por un presunto delito de odio por razones ideológicas.
El Obispado ya lo había desautorizado y el propio obispo, José Mazuelos, había reprochado al cura que sus palabras «han colmado el vaso». «En la vida la Iglesia va a justificar un crimen de violencia vicaria por infidelidades conyugales: aquí hay un culpable y punto», remachó el prelado.
En Facebook el excura mantiene publicado el vídeo con el que el pasado fin de semana desató la polémica, a partir del minuto 9:20:
























































