VICENTE PÉREZ
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha anunciado que el gobierno insular iniciará el proceso para declarar área sensible al aeropuerto Tenerife Sur y dotarla de su reglamento, por lo que taxistas de otros municipios diferentes a Granadilla podrán también recoger viajeros, ya que que se trata de una «infraestructura crítica» que «no puede estar secuestrada por nadie ni por ningún municipio».
El Ayuntamiento de Granadilla se opone a esta declaración y asegura en una nota de prensa que ha alcanzado un acuerdo con la Asociación de Taxis del municipio y la Federación de Taxis (FEDETAX) para establecer un protocolo con las circunstancias en que los taxis de Arona y Adeje puedan recoger clientes en el aeropuerto del Sur de Tenerife.
La patronal hotelera y extrahotelera de la provincia, ASHOTEL, ha denunciado la situación de «caos» y las largas esperas que sufren los turistas en el Reina Sofía para coger un taxi, motivo por el que esta asociación empresarial ha reivindicado que los taxistas de toda la isla puedan recoger viajeros en el aeropuerto sureño.

La alcaldesa prosigue su enfrentamiento con la presidenta del Cabildo, al reprocharle sus «declaraciones en medios que lo único que consiguen es generar desconfianza e inquietud en un sector clave de la economía”.
Tal es así que Miranda, en un comunicado, dice «condenar» las últimas afirmaciones de Dávila, sobre las que opinó que el «único secuestro es el que sufren durante horas los ciudadanos del sur cuando van o vienen de su puesto de trabajo por las largas colas de la autopista del Sur».

La regidora de Granadilla insiste en que el problema real que afecta al Sur de Tenerife son las larguísimas colas que se producen todos los días en la TF-1, y lamenta que desde el Cabildo «se siga guardando silencio al respecto, sin aportar ninguna solución, ni siquiera temporal, para aliviar una situación que ya es desesperante».
Dávila ha puesto como ejemplo de buen funcionamiento del servicio de taxis el que se presta en el aeropuerto Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna, donde los taxistas disponen de aplicaciones informáticas que posibilitan y permiten el acceso al aeródromo.





















































