VICENTE PÉREZ
El Cabildo de Tenerife, a través del Consejo Insular de Aguas (CIATF), tacha de «bulo malintencionado» el vídeo que circula por redes sociales sobre el uso continuado y en grandes cantidades de hipoclorito para rebajar la presencia de bacterias por aguas fecales en las playas adejeras desde la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Adeje-Arona.
«La información publicada es rotundamente falsa y no refleja la realidad, pues se están produciendo vertidos contaminantes ni irregulares al mar, por lo que es rotundamente falso que se estén vertiendo productos tóxicos al mar en el sur de Tenerife o que esas aguas lleguen a zonas de baño», afirma el Cabildo en un comunicado, e insiste en que «no hay ningún tipo de vertido en zonas de uso público ni presencia de sustancias peligrosas en el agua que llega al mar».
Para el Consejo Insular de Aguas, «Este mensaje solo busca generar miedo y confusión sin ninguna base técnica ni sanitaria» y «dañar la imagen de Tenerife», pues «en ningún momento el agua tratada por esta depuradora se vierte en zonas de baño.

Además la institución insular asegura que «la EDAR de Adeje-Arona funciona con total normalidad y cumple de manera estricta con todos los estándares técnicos, ambientales y sanitarios, una instalación moderna, equipada con tecnología avanzada, que permite regenerar el 100% del agua tratada para su reutilización en el riego agrícola», y donde «todo el proceso está debidamente autorizado, supervisado por las autoridades competentes y sujeto a controles ambientales permanentes».
Cada día, «más del 85% del agua regenerada se destina al riego agrícola, llegando a fincas y cultivos desde San Miguel hasta Santiago del Teide. Esta agua supone un apoyo esencial para los agricultores y agricultoras de la isla, especialmente tras varios años de sequía».
En relación con el hipoclorito sódico, el Cabildo explica que «se trata de un producto desinfectante autorizado, utilizado en todo el mundo en procesos de tratamiento de aguas residuales y potables. Su aplicación está regulada, controlada y supervisada por las autoridades competentes, y en las condiciones actuales, no representa ningún riesgo para la salud pública ni para el medio ambiente».
El emisario submarino vinculado a esta instalación, ubicado en la playa de Troya, «cuenta con todas las autorizaciones vigentes, su funcionamiento es completamente legal y seguro, y no supone ningún riesgo para el entorno marino».

En el vídeo, que circula por redes sociales, una voz distorsionada de un supuesto trabajador en la depuradora de Las Américas, dice que cada vez que pone un tanque de hipoclorito («que es lejía») le hace un vídeo por si algún día le pasa algo a su hijo, porque se baña en esa playa. Según el vídeo que el Cabildo tacha de bulo «el hipoclorito se está vertiendo al mar para intentar mitigar un poco la imagen y para camuflar las análiticas» del agua de baño.
«La etiqueta pone que está totalmente prohibido tirar eso al medioa mbiente», prosigue la voz modificada artificialmente, «y mi jefe dice que el director que teníamos decía que él tenía una carta del Cabildo que le permitía hacer eso en casos puntuales». Sin embargo, «nos hemos llevado 15 o 20 días tirando 12 horas diarias de hipoclorito y de rebose de aguas fecale) para intentar camuflar las bacterias».
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«Van a ir a la cárcel el director y el del Cabildo que le ha dado la carta», remacha el protagonista anónimo de estas imágenes.
El vídeo puede verse, por ejemplo, en la cuenta de Instagram del productor de cine documental submarino Felipe Ravina, graduado en Ciencias del Mar. En el momento de publicar esta noticia, la noche del viernes 22 de mayo, este contenido seguía colgado en esa cuenta de red social, acompañado de un comentario en el Ravina manifiesta que «poner en riesgo la salud pública es un delito, y los responsables deben pagar por ello. Y no hablemos del daño irreparable a los ecosistemas marinos. Este vertido afecta a los municipios de Adeje y Arona»:
Con relación a este asunto, la cadena SER ha publicado este viernes que ha tenido acceso a un documento que muestra el modificado de un contrato del Consejo Insular de Aguas con la empresa Aqualia, encargada de la conservación del sistema comarcal de saneamiento y depuración de La Orotava, con el objetivo de comprar más hipoclorito y sosa caustica para mitigar la contaminación del agua.
Ocurrió en noviembre de 2023, tras haberse detectado una fisura en el emisario submarino que vertía aguas fecales al mar, según este medio de comunciación.
El Cabildo de Tenerife, en su nota de prensa, enfatiza que «está actuando con decisión» y » por primera vez en la isla se ha puesto en marcha un plan real para acabar con los vertidos al mar, con recursos concretos y obras que ya están en marcha, más de 270 millones de euros de inversión para reparar emisarios, construir nuevas depuradoras y garantizar un sistema de saneamiento moderno, seguro y sostenible».






















































