PLANETA CANARIO
Canarias padece estos días uno de los peores episodios de calor de los últimos años. Se alcanzan temperaturas superiores a 35 grados y el algunas comarcas de La Palma, Tenerife y Gran Canaria, se han superado los 40, incluso los 44 en el sur de las islas capitalinas.
Hay activada, por el Gobierno canario, la alerta máxima por este motivo en la provincia de Santa Cruz de Tenerife y Gran Canaria y alerta en Lanzarote y Fuerteventura; y la Agencia Estatal de Meteorología también ha dado avisos rojo (riesgo extremo) y naranja (riesgo importante) por este fenómeno.
El Ministerio de Sanidad recomienda adoptar en estos casos una serie de medidas de autoprotección para la salud. Este es el decálogo para sobrellevar este calor extremo, que durará aún hasta el miércoles:
Beber agua y líquidos con frecuencia, aunque no se sienta sed y con independencia de la actividad física que realice.
Evitar las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación.
Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, hay que prestar especial atención a: bebés y niños pequeños, embarazadas o madres lactantes, así como personas mayores o con enfermedades que puedan agravarse con el calor (como las enfermedades cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales, así como el abuso de drogas o alcohol).
Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, y refrescarse cada vez que lo necesite.
Procurar reducir la actividad física y evitar realizar deportes al aire libre en las horas centrales del día.
Usar ropa ligera, holgada y que deje transpirar.

Nunca dejar ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado (especialmente a personas menores de edad, mayores o con enfermedades crónicas).
Consultar a un profesional sanitario ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas.
Mantener las medicinas en un lugar fresco; el calor puede alterar su composición y sus efectos.
Hacer comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.)






















































