VICENTE PÉREZ
La situación meteorológica en Canarias se complica aún más desde este lunes 16 de agosto debido a la masa de aire cálido y seco del desierto que ha elevado las temperaturas todavía por encima de las que se registraron el fin de semana. En Tasarte (La Aldea de San Nicolás) se han medido 45,2 grados, y en el aeropuerto del Sur de Tenerife (Granadilla de Abona) y 44,2 grados, los récords de esta tórrida jornada en el Archipiélago.
Este nueva vuelta de tuerca al calor ha motivado que el Gobierno de Canarias declarara desde este domingo la alerta máxima en Tenerife y Gran Canaria, primero, y a partir de las 13 horas de este lunes también en La Palma, La Gomera y El Hierro, mientras que continúa la alerta en Lanzarote y Fuerteventura.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha ampliado a cinco islas más el aviso rojo (el nivel máximo) que para este lunes había activado para Gran Canaria. Esta situación afecta, en concreto al oeste de La Palma, El Hierro, La Gomera, sur y oeste de Tenerife y mitad sur grancanaria. En estas zonas, y especialmente en medianías, se espera que los termómetros suban hasta 41 grados, que incluso localmente se podrán superar.

La madrugada fue más que tropical en la costa de San Bartolomé de Tirajana, en la zona de El Matorral, donde está la cárcel Gran Canaria II, a las 2:40 de la madrugada se registraban más de 36 grados.
En el caso de La Gomera y de El Hierro, donde el aviso rojo bajará a naranja este martes 17, la mayor probabilidad de estas temperaturas se dará en la mitad sur y oeste.
El aviso rojo indica riesgo meteorológico extremo y riesgo muy alto para la población, por lo que deberán protegerse del calor quienes sean vulnerables a este tipo de tiempo, como ocurre con las personas aquejadas de problemas cardiorrespiratorios.

El resto del Archipiélago se encuentra en aviso naranja, que implica también un riesgo meteorológico importante y alto para las personas, tanto este lunes como el martes.
El siguiente mapa de presiones en superficie muestra cómo al sureste de Canarias, en el interior de África, se sitúa un centro de bajas presiones térmicas, que, junto con un núcleo anticiclónico al norte de Marruecos, está enviándonos aire caliente del interior del Sahara. Esto hace que las altas presiones atlánticas aún no logren imponerse con aire marítimo -más fresco y húmedo- en nuestras latitudes, algo que no ocurrirá hasta previsiblemente el jueves 20.

Este lunes además hay avisos amarillos de la AEMET por mal estado del mar debido a vientos del noreste de fuerza 7 (hasta 61 km/h) en costas noroeste y sur de La Palma, norte y oeste de El Hierro y La Gomera, noroeste y sureste de Tenerife y oeste y sureste de Gran Canaria. Y para el martes hay avisos amarillos por viento en Gran Canaria y la provincia de Santa Cruz de Tenerife con rachas de 70 km/h.
En concreto, se esperan vientos del noreste de fuerza 7 (hasta 61 kilómetros por hora) mar adentro en costas noroeste y sureste de La Palma, norte y oeste de El Hierro y La Gomera, noroeste y sureste de Tenerife y oeste y sureste de Gran Canaria
En el mapa animado bajo estas líneas, de la web windy.com, se puede observar en tonos rosa y violeta la zona de mayores olas así como su evolución en los próximos días, pulsando en el círculo blanco con flecha roja.
El ambiente sofocante se mantendrá hasta el miércoles 18 en algunas islas, y aún habrá aviso naranja en Gran Canaria (máximas de 37 grados), y amarillos en La Palma, La Gomera y El Hierro, donde se podrá alcanzar los 36 grados. Hará calor en las demás islas, pero los termómetros ya no subirán tanto
Alertas máxima por riesgo de incendios y alerta por calor

El mapa situado sobre estas líneas indica el índice de riesgo de incendio para este comienzo de semana, que es extremo en todo el Archipiélago (color rojo).
Antes estas condiciones adversas en nuestra atmósfera, la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno canario mantiene la alerta por altas temperaturas y la alerta máxima por riesgo de incendios forestales, pues en este tiempo sahariano la humedad relativa se desploma y junto el calor y el viento (que el martes va a soplar fuerte a muy fuerte) la vegetación arde fácilmente y es más difícil de controlar un posible incendio forestal.






















































