PLANETA CANARIO
El Sindicato Médico (CESM) y el Sindicato de Empleados Médicos de Canarias (SEMCA) han anunciado este miércoles la convocatoria de una huelga médica indefinida en el Servicio Canario de la Salud (SCS) a partir del 16 de octubre y la constitución de un comité de huelga conjunto de ambas organizaciones.
Justifican la decisión por la falta de avances en la negociación de un paquete de 18 medidas con el que reclaman mejoras retributivas, garantías sobre los descansos tras las guardias y un ámbito propio de representación y negociación para médicos y facultativos.
Así lo han explicado en rueda de prensa, por parte del CESM, su presidente, Erik Álvarez; su secretario general, Levy Cabrera; y su vocal Cristina Escot; y, por parte del SEMCA, Vicente Mujica.
Las dos organizaciones sostienen que el conflicto se arrastra desde hace cerca de un año y medio, periodo en el que se han sucedido movilizaciones, huelgas parciales, escritos y reuniones con responsables de la Consejería de Sanidad. Según explicaron, las conversaciones adquirieron mayor continuidad a partir de julio y durante agosto y septiembre, con varios encuentros con el director del SCS, Adasat Goya.
CESM Canarias y SEMCA consideran, sin embargo, que las propuestas planteadas por el SCS son insuficientes. Los representantes sindicales afirmaron que el colectivo no busca una respuesta puntual, sino una solución «estructural y completa» a reivindicaciones que consideran pendientes desde hace años.
Estas demandas se recogieron en un documento denominado Plan Estratégico para la mejora de las condiciones laborales de los médicos y la preservación de la calidad del sistema público de salud en Canarias. El plan reúne 18 medidas de carácter económico y laboral.
Según los sindicatos, después de trasladar este documento a la Administración, el director del SCS se comprometió inicialmente a llevar las propuestas a la Mesa Sectorial, pero en la última reunión celebrada el 11 de septiembre comunicó que el plan no sería asumido en su conjunto y planteó únicamente mejoras parciales.

LAS REIVINDICACIONES
Entre las principales reivindicaciones se encuentran las mejoras salariales. El comité de huelga sostiene que existen déficits retributivos acumulados y reclama que las medidas económicas formen parte de un acuerdo más amplio. Los sindicatos aseguran además que han aceptado incluso que algunas de esas mejoras puedan desarrollarse a lo largo de más de un ejercicio presupuestario.
Otro de los puntos centrales del conflicto es el descanso asociado a las jornadas de guardia. CESM Canarias y SEMCA reclaman que las condiciones laborales garanticen adecuadamente ese derecho y subrayan que la negociación no se limita a cuestiones salariales, sino que incluye también condiciones de trabajo y derechos profesionales.
Las organizaciones exigen igualmente disponer de una representación propia de médicos y facultativos ante la Administración. En concreto, plantean una reorganización de las Juntas de Personal que permita al colectivo contar con un ámbito específico de representación y negociación.
A estas reclamaciones se suma el rechazo a que el SCS acometa cambios sustanciales en las condiciones de trabajo de unos 8.000 médicos y facultativos sin evaluar previamente sus consecuencias. CESM Canarias y SEMCA aseguraron que no se oponen a estudiar modificaciones organizativas, pero sí a que se apliquen «de manera abrupta, sin una evaluación suficiente de sus efectos y sin contar con los profesionales afectados».

IMPACTO ECONÓMICO
Sobre las anteriores jornadas de huelga, según datos del SCS, hasta abril provocaron la cancelación de más de 57.000 citas, cerca de 1.500 intervenciones y más de 2.900 pruebas diagnósticas. Los sindicatos cifran en más de 200 millones de euros el impacto directo de aquellas protestas y sostienen que la prolongación posterior del conflicto habría elevado esa cantidad hasta los 400 millones.
Las reclamaciones de carácter económico en esta huelga están en torno al 35% de estas cantidades, según estos sindicatos. CESM Canarias y SEMCA advirtieron de que una huelga indefinida puede traducirse en nuevos retrasos y suspensiones de consultas, pruebas e intervenciones. No obstante, responsabilizan a la falta de acuerdo con la Administración de que se haya llegado a esta situación y aseguran haber tratado de evitar la convocatoria.
Pese al anuncio de huelga, ambas organizaciones afirmaron que mantienen abierta la negociación. «Diálogo no puede significar aceptar imposiciones», señalaron, al tiempo que aseguraron estar dispuestas a alcanzar un acuerdo hasta el último momento. También advirtieron de que, si no se producen avances suficientes, están «preparados para mantener una huelga indefinida durante el tiempo que resulte necesario».
Los sindicatos cerraron su comparecencia insistiendo en que las reivindicaciones persiguen también evitar la pérdida de profesionales del sistema sanitario público canario. Según señalaron, la falta de mejoras laborales y profesionales está favoreciendo que médicos del SCS opten por trasladarse a la Península, otros países europeos o el sector privado, en un contexto en el que, aseguran, cada vez resulta más difícil disponer de facultativos.





















































