PLANETA CANARIO
La Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC) y LA Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN), han presentado de manera conjunta alegaciones al proyecto de nuevo Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional del Teide.
Ambos colectivos creen que el borrador del plan elaborado por el Cabildo tinerfeño «están bien encaminadas» porque «limitan los usos recreativos y turísticos», frente los intentos de convertirlo en «un parque temático con actividades incompatibles con su conservación».

No obstantes, consideran que la nueva normativa es «insuficiente», por lo que defienden reforzar los objetivos de protección y eliminación de impactos de actividades humanas en este parque nacional, el más visitado de España.
Entre las reclamaciones de ambos grupos conservacionista está la desaparición del teleférico, por ser «una actividad incompatible con los objetivos del Parque Nacional». Por ello, piden que se exija a la empresa que explota esta instalación «un plan de desmantelamiento progresivo ante la pronta finalización de la concesión o antes, si el Cabildo así lo decidiera, previa adquisición de la mayoría accionarial».
Teleférico del Pico de Teide, SA es una empresa canaria creada en 1959. En su portal web afirma que tiene miles de accionistas en Canarias, y que el Cabildo tiene una proporción significativa de las acciones.
En 2013 esta empresa constituyó a su vez la sociedad Volcano Life, S.L., que viene realizando diversas excursiones al Teide, actividad de observación de estrellas, senderismo… En la actualidad, la empresa tiene más de 40 trabajadores.

Otra de las alegaciones de la ACBC y ATAN apunta a prohibir la trashumancia de colmenas de abejas en el interior del Parque Nacional, pese a ser un uso tradicional, ya que «como especies exóticas invasoras, desplazan a los polinizadores naturales, a la vez que inciden negativamente en los procesos reproductivos de las plantas de la alta montaña».
Con respecto a las pruebas deportivas en el interior del Parque, ambos colectivos conservacionistas opinan que «se deben considerar claramente como incompatibles y no debe autorizarse ninguna prueba con más de 50 participantes».

En la zona del Portillo Alto, piden que se promueva» la progresiva recuperación y naturalización de este espacio y, en ningún caso, se utilizará para instalar infraestructuras relacionadas con el sistema de movilidad».
En cuanto a las especies invasoras, ACBC y ATAN plantean que las tareas de control «estén basadas en datos científicos, tuteladas por la administración gestora, y realizadas prioritariamente por personal especializado». En concreto, con respecto al conejo, «se debe realizar su control para reducir lo más posible las poblaciones de conejo, sin poner un valor máximo aceptable y, respecto al muflón, debe ser erradicado en la isla en un plazo no superior a 3 años».






















































