PLANETA CANARIO
La Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza ha elegido al presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín (PSOE), como Ecocida del Año 2022, un premio con el que cada año las personas asociadas a este veterano colectivo ecologista señalan al político que, a su juicio, más impacto negativo ha causado en el medio ambiente de la isla.
Este año, los finalistas fueron, además de Pedro Martín, el alcalde de Adeje José Miguel Fraga (PSOE); la consejera del área medioambiental del Cabildo, Isabel García (PSOE); la consejera de Turismo del Gobierno canario, Yaiza Castilla (ASG) y el presidente de la patronal provincial de la construcción FEPECO, Óscar Izquierdo.

Martín (que fue el más votado el domingo en las elecciones al Cabildo, aunque deberá pactar para gobernar), «representa» para ATAN, » todo lo que un político ecocida puede tener: ha defendido, contra toda lógica de deber de servicio público y contra su deber de defensa del medio ambiente, el puerto de Fonsalía, el tren del sur, el tren del norte, un tercer carril en la autopista o cualquier obra que implique más cemento o más piche».
Glosa ATAN la figura del mandatario insular en funciones como un gobernante que «aúna la ignorancia del momento crítico que vivimos con la defensa de intereses privados que ponen en riesgo la conservación de lo poco que nos queda en Tenerife».

De entre todos estos ataques al territorio tinerfeño, ATAN destaca especialmente su defensa del proyecto Cuna del Alma, pues, cuando saltó la polémica por el inicio de las obras de esta urbanización de 400 chalés de lujo en el Puertito de Adeje, el gobierno insular reaccionó a las críticas ecologistas diciendo que este proyecto “tiene todos los permisos, sin pasar vergüenza, dando curso al informe que paralizaba las obras en un 2% de la parcela de Cuna del Alma sin haber estudiado el patrimonio arqueológico que realmente había dentro».
El Ecocida 2022 lo recibe además Pedro Martín «por su defensa del Circuito del Motor de Tenerife, que se pretende ejecutar a pesar de tener la declaración de impacto ambiental caducada».

Una obra de decenas de millones de euros a cargo del Cabildo que, desde el punto de vista de este grupo ecologista, «destruirá para siempre una zona de tabaibal con especies protegidas y que contribuirá a las consecuencias del cambio climático además de ser un despilfarro de dinero público y de recursos que son necesarios para otras políticas».

Fundada en 1972, ATAN es una de las primeras organizaciones ecologistas que se fundaron en Tenerife. Sus objetivos concretos son la defensa del patrimonio natural y cultural de las Islas Canarias, así como la ordenación y uso sostenible de los recursos del territorio y de la calidad de vida de sus habitantes.






















































