PLANETA CANARIO
La organización no gubernamental Opciónate, responsable del Servicio Insular de Prevención y Atención a las Ciberviolencias Machistas (SIPACM), financiado por el Cabildo de Gran Canaria, advierte del aumento de la violencia sexual por internet contra las mujeres, en especial con niñas y adolescentes.
El auge de esta ciberviolencia hace necesario un frente social que englobe acciones conjuntas de carácter educativo y legislativo, entre otras, para hacer frente al aumento de las ciberviolencias machistas, defiende en un comunicado esta ONG en el contexto del Día Internacional Contra la Violencia Hacia las Mujeres, el 25 de noviembre.
El informe de 2022 Violencia digital de género: una realidad invisible, del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad, recoge que el 18,4% de las mujeres declara haber sufrido acoso sexual en Internet. Y el porcentaje aumenta cuanto más jóvenes son: más de un 25% de las mujeres de entre 16 y 25 años ha recibido insinuaciones consideradas no apropiadas a través de redes. Además, en menos de una década, se han multiplicado por cinco en España los delitos de contacto mediante tecnología con fines sexuales.

Asimismo, el informe de la Federación de Mujeres Jóvenes Apps Sin Violencia (2023), expone que el 57,9% de las entrevistadas se han sentido presionadas para tener sexo con los hombres con los que quedaron en Tinder y el 21,7 % de las mujeres que tuvieron citas a través de Tinder aseguraron que fueron forzadas a tener una relación sexual mediante violencia explícita.
En Canarias, según el informe de la investigación Ciberviolencias machistas: un análisis de la realidad actual en Gran Canaria, elaborado en 2022 por Opciónate con poyo de la Consejería de Igualdad del Cabildo grancanario y en el que participaron 331 mujeres, el 50,5% han vivido situaciones de ciberviolencia machista sexual, el 16,3% han sido amenazadas para mantener una relación sexual a través de internet y un 37% han vivido una ciberviolencia machista de su pareja o expareja. Y solo el 5% de las que lo han sufrido, denuncia.
Como hecho asociado a la introducción y el uso de internet en España, se ha producido un incremento de las modalidades de criminalidad agrupadas bajo el concepto de cibercriminalidad, según ha evidenciado el Ministerio del Interior en el Balance sobre Criminalidad, correspondiente al segundo trimestre del año 2023 y que recoge la evolución durante los seis primeros meses del año.
En dicho balance se registra un incremento de la cibercriminalidad, del 19,7%, respecto de las cifras obtenidas en el año 2022, representando la cibercriminalidad un 18,3% del total de infracciones penales registradas durante dicho periodo en España. En Canarias el incremento ha sido del 26 % y en Gran Canaria, del 17,6%.
Sensación de impunidad

Este paisaje de informes y cifras confirma la profundidad del problema, sobre todo, entre las menores de edad. El anonimato que permiten los medios tecnológicos favorece su uso, sintiéndose el agresor con una mayor sensación de seguridad y, a veces de impunidad.
Buena parte de estos delitos, afirma Opciónate, afectan a población infantil o adolescente, que en muchas ocasiones no es consciente de los peligros de tales conductas y con frecuencia banalizan sus riesgos, siendo esencial la prevención de tales comportamientos a través de actuaciones concretas, sobre todo en el ámbito educativo.
Un ‘decálogo’ para prevenir y abordar las ciberviolencias
La fundadora y directora de Opciónate, Ana Lidia Fernández-Layos, hace también la siguiente reflexión: “Abrimos la puerta del mundo online a la infancia sin conocer suficientemente los dispositivos que les regalamos y sin orientarles sobre sus posibilidades y sus peligros: no les dejamos cruzar la calle solos o solas, pero sí acceder a un dispositivo digital con opciones infinitas de acceso a contenidos y a relaciones”.
Para prevenir y abordar adecuadamente las ciberviolencias Opciónate aconseja:

- Fomentar la educación en ética digital, ciberseguridad, autodefensa online, coeducación y autoconciencia de nuestra participación en el ámbito digital entre las familias, el profesorado, profesionales clave y la infancia y juventud.
- Bloquear y denunciar todos los contenidos online, incluyendo los videojuegos, que promuevan delitos de odio y discriminaciones, así como mostrar a la infancia y adolescencia contenidos que promuevan valores y comportamientos positivos.
- Dar a conocer los graves impactos psicoemocionales, corporales y sociales que tienen las ciberviolencias machistas a través de datos y testimonios para mostrar que detrás de una pantalla, unlike o un insulto hay seres humanos con sentimientos.
- Garantizar la educación sexual y afectiva en la infancia.
- Incorporar los tipos de violencia de género online (ciberviolencias machistas) en el análisis, investigaciones, así como la elaboración de planes, protocolos y legislaciones específicas y difundir datos actualizados que permitan definir actuaciones clave.
- Lograr un enfoque de acompañamiento y cercanía hacia la infancia y juventud.
- Crear redes y alianzas entre profesionales, así como grupos de apoyo.
- Desnormalizar las ciberviolencias machistas, visibilizándolas.
- Aumentar el rechazo colectivo y acabar con la impunidad apoyando públicamente a las mujeres, adolescentes y niñas afectadas.
- Contar con servicios especializados de prevención, atención y acompañamiento.






















































