PLANETA CANARIO
El alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, ha advertido este lunes, 26 de septiembre, en redes sociales del riesgo que las lluvias torrenciales, como las de la ya depresión postropical Hermine, representa para las urbanizaciones del litoral del municipio que en décadas pasadas, permitidas por gobiernos anteriores, se emplazaron en zonas inundables o sin las obras y medidas precisas para evitarlas.
Ante las inundaciones sufridas estos días y caída de piedras en algunas zonas comunes de estas edificaciones, el regidor municipal ha manifestado que el Ayuntamiento ha actuado en taludes ubicados en la vía pública para dar seguridad a conductores y viandantes, pero ha expresado la imposibilidad legal de actuar en el interior de edificios residenciales, que son de propiedad privada.

En todo caso, y yendo a la raíz del problema, se queja en redes sociales de que «cortar acantilados y ganar terreno al mar fue el modelo imperante en aquel urbanismo de finales del pasado siglo, permitido y alentado por los políticos del momento».
Para apoyar su argumentación, ha mostrado una imagen de la punta de Guadamojete, actual Radazul, a mediados del siglo pasado y ha puesto de relieve que «el cambio físico de nuestro litoral, que se aceleró en los años setenta, ochenta y noventa con el urbanismo más depredador del territorio, conlleva consecuencias, que pueden ser graves cuando llueve con gran intensidad».
Cuando estaba en la oposición, Gil denunció los problemas de la ocupación de cauces de barrancos y su insuficiente canalización para casos de lluvias fuertes, que ya han causado grandes estragos en el pasado en zonas como Tabaiba y Radazul; y, ya al frente del gobierno municipal, ha promovido obras en vías públicas para mitigar las deficiencias en las canalizaciones de aguas pluviales.
PLANETA CANARIO
El alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, ha advertido este lunes, 26 de septiembre, en redes sociales del riesgo que las lluvias torrenciales, como las de la ya depresión postropical Hermine, representa para las urbanizaciones del litoral del municipio que en décadas pasadas, permitidas por gobiernos anteriores, se emplazaron en zonas inundables o sin las obras y medidas precisas para evitarlas.
Ante las inundaciones sufridas estos días y caída de piedras en algunas zonas comunes de estas edificaciones, el regidor municipal ha manifestado que el Ayuntamiento ha actuado en taludes ubicados en la vía pública para dar seguridad a conductores y viandantes, pero ha expresado la imposibilidad legal de actuar en el interior de edificios residenciales, que son de propiedad privada.

En todo caso, y yendo a la raíz del problema, se queja en redes sociales de que «cortar acantilados y ganar terreno al mar fue el modelo imperante en aquel urbanismo de finales del pasado siglo, permitido y alentado por los políticos del momento».
Para apoyar su argumentación, ha mostrado una imagen de la punta de Guadamojete, actual Radazul, a mediados del siglo pasado y ha puesto de relieve que «el cambio físico de nuestro litoral, que se aceleró en los años setenta, ochenta y noventa con el urbanismo más depredador del territorio, conlleva consecuencias, que pueden ser graves cuando llueve con gran intensidad».
Cuando estaba en la oposición, Gil denunció los problemas de la ocupación de cauces de barrancos y su insuficiente canalización para casos de lluvias fuertes, que ya han causado grandes estragos en el pasado en zonas como Tabaiba y Radazul; y, ya al frente del gobierno municipal, ha promovido obras en vías públicas para mitigar las deficiencias en las canalizaciones de aguas pluviales.
PLANETA CANARIO
El alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, ha advertido este lunes, 26 de septiembre, en redes sociales del riesgo que las lluvias torrenciales, como las de la ya depresión postropical Hermine, representa para las urbanizaciones del litoral del municipio que en décadas pasadas, permitidas por gobiernos anteriores, se emplazaron en zonas inundables o sin las obras y medidas precisas para evitarlas.
Ante las inundaciones sufridas estos días y caída de piedras en algunas zonas comunes de estas edificaciones, el regidor municipal ha manifestado que el Ayuntamiento ha actuado en taludes ubicados en la vía pública para dar seguridad a conductores y viandantes, pero ha expresado la imposibilidad legal de actuar en el interior de edificios residenciales, que son de propiedad privada.

En todo caso, y yendo a la raíz del problema, se queja en redes sociales de que «cortar acantilados y ganar terreno al mar fue el modelo imperante en aquel urbanismo de finales del pasado siglo, permitido y alentado por los políticos del momento».
Para apoyar su argumentación, ha mostrado una imagen de la punta de Guadamojete, actual Radazul, a mediados del siglo pasado y ha puesto de relieve que «el cambio físico de nuestro litoral, que se aceleró en los años setenta, ochenta y noventa con el urbanismo más depredador del territorio, conlleva consecuencias, que pueden ser graves cuando llueve con gran intensidad».
Cuando estaba en la oposición, Gil denunció los problemas de la ocupación de cauces de barrancos y su insuficiente canalización para casos de lluvias fuertes, que ya han causado grandes estragos en el pasado en zonas como Tabaiba y Radazul; y, ya al frente del gobierno municipal, ha promovido obras en vías públicas para mitigar las deficiencias en las canalizaciones de aguas pluviales.
PLANETA CANARIO
El alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, ha advertido este lunes, 26 de septiembre, en redes sociales del riesgo que las lluvias torrenciales, como las de la ya depresión postropical Hermine, representa para las urbanizaciones del litoral del municipio que en décadas pasadas, permitidas por gobiernos anteriores, se emplazaron en zonas inundables o sin las obras y medidas precisas para evitarlas.
Ante las inundaciones sufridas estos días y caída de piedras en algunas zonas comunes de estas edificaciones, el regidor municipal ha manifestado que el Ayuntamiento ha actuado en taludes ubicados en la vía pública para dar seguridad a conductores y viandantes, pero ha expresado la imposibilidad legal de actuar en el interior de edificios residenciales, que son de propiedad privada.

En todo caso, y yendo a la raíz del problema, se queja en redes sociales de que «cortar acantilados y ganar terreno al mar fue el modelo imperante en aquel urbanismo de finales del pasado siglo, permitido y alentado por los políticos del momento».
Para apoyar su argumentación, ha mostrado una imagen de la punta de Guadamojete, actual Radazul, a mediados del siglo pasado y ha puesto de relieve que «el cambio físico de nuestro litoral, que se aceleró en los años setenta, ochenta y noventa con el urbanismo más depredador del territorio, conlleva consecuencias, que pueden ser graves cuando llueve con gran intensidad».
Cuando estaba en la oposición, Gil denunció los problemas de la ocupación de cauces de barrancos y su insuficiente canalización para casos de lluvias fuertes, que ya han causado grandes estragos en el pasado en zonas como Tabaiba y Radazul; y, ya al frente del gobierno municipal, ha promovido obras en vías públicas para mitigar las deficiencias en las canalizaciones de aguas pluviales.






















































