VICENTE PÉREZ
El concejal socialista del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma Manuel Ángel Garrido Abolafia ha renunciado a su acta después de la polémica provocada por unas declaraciones realizadas en el pleno municipal del pasado 11 de septiembre, en las que cuestionó las bajas por maternidad y paternidad mientras se ejerce un cargo público, como ha sido el caso de la la concejala de Turismo y Patrimonio, Saray González (PP) y del concejal de Cultura y Fiestas, RaIco Arrocha (CC).
La Agrupación Local del PSOE comunicó la dimisión el 18 de septiembre y aseguró que compartía «plenamente» la decisión del edil.
Antes de los cometarios del dimitido edil, González había indicado que estaba de baja por maternidad y que se incorporará el día 23 «con todas las fuerzas y toda la energía para poder seguir trabajando para el municipio». Y posteriormente Arocha había apuntado que él no había podido asistir presencialmente a dos sesiones plenarias anteriores «por circunstancias de paternidad».
Minutos después, Garrido, dirigiéndose a la concejala de Patrimonio, dijo: «Hace tiempo que no nos vemos; he dado cuenta de una cosa, que parece que hay una erótica del poder, porque en lo que llevamos de… nos hemos quedado embarazados casi la mitad de la Corporación».
En este momento, en la grabación municipal del pleno, se observa como la mayoría de los concejales sonríen ante esta intervención, mientras que dos permanecen serios, y otros dos la perspectiva de la cámara no permite saber qué actitud tuvieron. En cualquier caso, nadie reprochó en la sesión a Arocha estos comentarios que han acabado provocando su dimisión.
A continuación añadió: «Casi que dan ganas de ser concejal o concejala para poder tener niños». Y agregó: «Poniéndome serio, los concejales no nos damos de baja, estamos siempre en activo, ¿no?».
Garrido continuó afirmando que «hay que reconocer que un padre y una madre con un niño recién nacido, su cabeza está en el niño, no en el Ayuntamiento» y concluyó que «la erótica del poder podría esperar un poquito a que uno no esté ejerciendo una función pública». Terminó su intervención señalando que no iba a decir a nadie «lo que tiene que hacer en su casa o en su cama».

Surgida la polémica tras el pleno, la concejala respondió públicamente que su maternidad no podía convertirse en un argumento de confrontación política. «¿Cuándo considera que debería haber sido yo madre? ¿Antes de unas elecciones, después de terminar el mandato?», replicó. González añadió que no ocupaba su puesto «por ser la pareja de nadie», sino por haber resultado concejala en unas elecciones.
El PP de La Palma reclamó públicamente tanto la dimisión como una disculpa de Garrido, calificando de «absolutamente improcedente» utilizar la maternidad, el nacimiento de un hijo o la vida familiar de una representante pública como argumentos en una disputa política. El PP señaló también que, según sus datos, González no había faltado a ningún pleno durante su baja de maternidad.
Las críticas llegaron también desde el propio PSOE. La secretaria de Organización del PSOE de Canarias, Nira Fierro, calificó las palabras y la actitud de Garrido de «lamentables e inaceptables para los socialistas» y reclamó una disculpa pública.
UGT Canarias y UGT La Palma exigieron asimismo la dimisión y pidieron al PSOE palmero que adoptara medidas disciplinarias. Para el sindicato, sostener que una persona con un hijo recién nacido no puede atender correctamente sus obligaciones reproduce un prejuicio contrario al derecho a la conciliación. UGT consideró además «especialmente preocupante» que los comentarios fueran recibidos con risas por otros representantes públicos.

También reaccionó la consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias, Candelaria Delgado (CC), quien calificó el comportamiento de intolerable y reclamó que Garrido se retractara. «No se puede tolerar ese tipo de comentarios», afirmó, rechazando que pudieran justificarse como una intervención jocosa.
Tras la polémica, el PSOE de Santa Cruz de La Palma anunció que Garrido entregaba su acta «en aras de la responsabilidad» con el municipio. La agrupación sostuvo que «cuando una situación afecta a la institución, lo responsable es dar el paso, aunque cueste», y defendió la igualdad entre mujeres y hombres como un «principio irrenunciable» de la formación.
La polémica continuó después de la dimisión. La Asociación Feminista Jacaranda Palmera condenó este 19 de septiembre las declaraciones y consideró que vinculaban la maternidad de González con una supuesta falta de diligencia en el ejercicio de sus funciones. La organización valoró positivamente la renuncia de Garrido, aunque afirmó que la dimisión no era suficiente para recuperar la confianza y criticó también las risas producidas durante la intervención.
La renuncia deberá ahora seguir su tramitación formal y el puesto vacante en el grupo socialista será cubierto conforme al procedimiento previsto en la legislación electoral, según ha señalado la propia agrupación del PSOE de Santa Cruz de La Palma.






















































