VICENTE PÉREZ
Playa Jardín, la famosa zona litoral de Puerto de la Cruz diseñada por César Manrique, ha reabierto oficialmente al baño tras casi un año de cierre por la mala calidad del agua debido a su contaminación por aguas fecales.
La rotura del emisora submarino de aguas residuales, así como al hecho de que parte las casas de Punta Brava carecían de conexión al alcantarillado, figuran entre los factores que han provocado esta situación.
Aunque la obra del nuevo emisario no se ha realizado aún, porque la licitación por el Cabildo quedó desierta y el trámite se va a realizar ahora por la vía de urgencia, y requerirá un plazo de ejecución de 16 meses una vez se adjudique a una empresa.

Sin embargo, en este caso la clave es una inversión realizada por la empresa pública del Cabildo BALTEN, que ha implantado un sistema de tratamiento terciario en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) del del Valle de La Orotava, eliminando los vertidos al mar por el emisario de Punta Brava y suministrando agua regenerada a los agricultores del Norte de Tenerife.
La Dirección General de Salud Pública ha confirmado al Ayuntamiento de la ciudad turística que Playa Jardín cumple con las condiciones óptimas para el baño.

El Cabildo invertirá además 20,8 millones de euros para la construcción de la nueva depuradora comarcal del Valle de La Orotava, que procesará las aguas negras de 102.000 personas de los municipios de La Orotava, Puerto de la Cruz, Los Realejos y Santa Úrsula. Los trabajos tienen un plazo de ejecución de 37 meses, una vez adjudicados.
Este prolongado cierre de una playa tan turística es un ejemplo más de las deficiencias del sistema de depuración y vertido de aguas residuales en numerosos puntos costeros de Canarias, tras décadas de crecimiento urbanístico sin las adecuadas inversiones públicas y privadas necesarias.

En un acto simbólico celebrado este martes 17 de junio, el alcalde, Leopoldo Afonso, junto al primer teniente de alcalde David Hernández y el segundo teniente de alcalde. Alonso Acevedo, retiraron las balizas y carteles que restringían el acceso a la playa desde hace algo más de 11 meses.
“Hoy anunciamos no solo la recuperación de este espacio, sino también el esfuerzo conjunto de todas las Administraciones para garantizar un futuro sostenible para nuestro litoral”, declaró el regidor municipal en un comunicado.
Para mitigar el impacto económico de este cierre en comerciantes, restauradores y hoteleros, la Concejalía de Hacienda aplicó medidas como una reducción del 50% en la tasa de basura y una línea de subvenciones de 100.000 euros.

Además, se realizaron obras en la red de saneamiento y pluviales, lo que aseguró que, «desde diciembre de 2024», las analíticas de Salud Pública cumplan con los estándares para el baño, según el consistorio.
La nueva concesión del ciclo integral del agua en Puerto de la Cruz, según el Ayuntamiento, incluye una inversión de más de 28 millones de euros para modernizar la infraestructura costera y prevenir futuros problemas de contaminación.





















































