PLANETA CANARIO
Las alfombras y tapices de flores y arenas de colores naturales han vuelvo a llenar de una belleza efímera las calles del casco histórico de La Orotava, que aspira a ser Patrimonio de la Humanidad. Los alfombristas de la Plaza del Ayuntamiento confeccionaron, un año más, un tapiz con una asombrosa minuciosidad, elaborado con arenas del Parque Nacional del Teide. Se trata de la tradicional Infraoctava del Corpus, que este jueves atrajo a decenas de miles de personas hasta la ciudad norteña, para disfrutar de un trabajo realizado a su vez por cientos de vecinos.
De hecho, solo del deshoje de las flores participaron 150 personas. Los pétalos se emplearon en la confección de las 35 alfombras que jalonaron el recorrido que el Santísimo realizó en procesión por la tarde tras la celebración de la misa en la Iglesia de La Concepción.
La tradición del magno tapiz de la Plaza del Ayuntamiento cumplió este jueves cien años. Un siglo de arte con espíritu religioso en honor al Santísimo que procesiona por las calles de la Villa, en aquel entonces en la octava de Corpus Christi. No obstante, este cuadrilátero, según la prensa de la época y fuentes consultadas por el Ayuntamiento, ya había acogido la realización de tres alfombras años anteriores pero con otros motivos. En 1905 se realizó por primera vez para honrar la visita de la Marina Española y en 1906 se volvió a realizar otra para dar la bienvenida al rey citado anteriormente.
La tradición fue iniciada por el prestigioso alfombrista Felipe Machado. A diferencia de hoy en día, el tapiz comenzó confeccionándose con flores, semillas y otros materiales naturales. Sería su nieto, el arquitecto Tomás Machado Méndez, quien modificó el estilo de hacer la alfombra, haciendo que ocupara toda la plaza e introduciendo las múltiples posibilidades de la perspectiva.
Generación tras generación, la alfombra de la plaza del Ayuntamiento ha ido evolucionando, no solo en cuanto a su materia prima, que en la actualidad es la arena del Parque Nacional, sino en los procedimientos técnicos. Cuando se empleaban flores se tardaba un día en hacerlo; en la actualidad se necesitan casi dos meses.

Esta alfombra, que se ha convertido en sello de identidad de La Orotava, posee un valor artístico reconocido a nivel internacional. Desde 2007 ostenta el título Guiness World Records por ser la alfombra de arena más grande del mundo. Para su realización se utilizan casi dos toneladas de arena volcánica natural.
Aunque la alfombra de arena cumple un siglo, las de flores se remontan mucho más atrás. Esta tradición tiene su origen en 1847 cuando Leonor del Castillo y Monteverde inició con su familia la tradición de crear un tapiz de flores en frente de su casa. Dicho año la alfombra consistió en un óvalo en medio de otros adornos con dos palomas en el centro. En 1951 representó la fe, la esperanza y la caridad y fue la primera vez que se utilizó el brezo tostado. Y fue en el año 1956 cuando un sirviente de la casa tuvo la idea de crear círculos de pétalos de rosas utilizando un molde (arcos de tonel), dando origen a las alfombras corridas que se hacen hoy en día. Con el tiempo, más familias se fueron uniendo, creando la tradición que existe hoy en día.

El programa de las fiestas patronales villeras poco ha cambiado desde entonces. El jueves se festejaba la Fiesta de las Flores en la que las calles del casco se llenaban de flores y posteriormente se celebraban los actos religiosos y la procesión. El viernes, desde primera hora de la mañana, las bandas de música recorrían las principales calles tocando dianas y aires populares. A este festival de música le sucedían las carreras a pie, que comprendían la distancia entre la Cuesta de la Villa y el paseo de Domínguez Alfonso. Más tarde se celebraba un baile infantil y por la noche la gran verbena, lo que hoy conocemos como baile de magos.
El sábado abría el día la tradicional exposición de ganados. A la tarde, en la calle del Calvario se desarrollaba una carrera de sortijas de coches. A continuación, procesionaba San Isidro, quemándose en el trayecto bengalas y fuegos artificiales. El domingo, además de la función religiosa en honor del Corpus Christi, se celebraba la romería organizada por el Liceo de Taoro. Se trataba, y lo sigue siendo, como recuerda el Ayuntamiento en un comunicado, de uno de los espectáculos de ambiente regional más bello, con cientos de personas ataviadas con los trajes tradicionales y carretas

























































