PLANETA CANARIO
El Frente Cívico contra la Pederastia en Canarias ha remitido una carta al papa León XIV, que visitará Canarias los próximos días 11 y 12, en la que reclama una actuación decidida de la Iglesia católica frente a los abusos sexuales a menores.
Denuncia la supuesta “inacción” de la jerarquía eclesiástica española, la falta de sanciones a sacerdotes implicados y la ausencia de reparación efectiva para las víctimas.
La misiva, firmada por el coordinador del colectivo, Abel Román, no solicita un encuentro personal con el pontífice, sino que pretende “inspirar las actuaciones que la Iglesia católica en España se niega a realizar”.
El colectivo asegura escribir también “en defensa” de los miles de sacerdotes españoles que ejercen su labor pastoral “de forma extraordinaria” y que, a su juicio, se ven perjudicados por los casos de abusos y por la gestión realizada desde determinados sectores del episcopado.
En la carta, el Frente Cívico sostiene que cuando afloran denuncias de abusos sexuales a menores dentro de parroquias, algunos responsables eclesiásticos “hacen la vista gorda” o trasladan al sacerdote señalado a otro destino, lo que —afirman— habría permitido en ocasiones la continuidad de conductas delictivas.

El colectivo insiste en el impacto permanente que estos delitos tienen sobre las víctimas, subrayando que el sufrimiento derivado de los abusos “perdura durante toda la vida”.
La organización cuestiona además uno de los argumentos empleados habitualmente desde ámbitos eclesiales, relativo al porcentaje minoritario que representarían estos casos dentro del conjunto de abusos sexuales a menores.
Aunque reconoce que la mayor parte de los casos se producen en el ámbito familiar, el colectivo considera que existe un agravante moral y social cuando los presuntos agresores son sacerdotes, al tratarse de figuras revestidas de autoridad moral y espiritual.
En otro de los pasajes más críticos, el Frente Cívico acusa a los obispos españoles de no afrontar el problema “con sinceridad y responsabilidad”, atribuyendo esa actitud al temor a posibles responsabilidades civiles subsidiarias y compensaciones económicas derivadas de los casos de abusos.

A juicio del colectivo, esta estrategia habría provocado un importante deterioro de la imagen pública de la Iglesia.
Como ejemplo de transparencia y reparación, la carta compara la situación con las actuaciones de empresas que detectan defectos en sus productos y llaman públicamente a corregirlos.
Asimismo, apela al sacramento de la penitencia, recordando la necesidad de reconocer el daño causado, mostrar arrepentimiento y reparar a las víctimas.
El texto concluye con un llamamiento al Papa para que impulse cambios dentro de la Iglesia española frente a un problema que califican de “drama humano”.
La carta ha sido enviada coincidiendo con la visita del papa León XIV a España, un viaje en el que el Pontífice ha situado la lucha contra los abusos sexuales dentro de la Iglesia como una de las cuestiones presentes en su agenda pública, a raíz de las reivindicaciones de asociaciones de víctimas de estos delitos.
El papa se reunirá con asociaciones de víctimas pero algunos colectivos han denunciado que se les ha excluido por ser críticos con cómo la Iglesia maneja esta la lacra.




















































