PLANETA CANARIO
Canarias fue en 2019 la antepenúltima comunidad autónoma con mayor porcentaje de población pobre o en riesgo de serlo, un 35%, según el informe anual de la Red Europea contra la Pobreza (EAPN en sus siglas en inglés), que mida la llamada tasa AROPE.
Este indicador tiene en cuenta la población en riesgo de pobreza (28,5%), con carencia material severa (3,8%), y con dificultades de empleo en los hogares (14,8%). En total, 773.053 canarios eran 2019 pobres o estaba en riesgo de serlo. 247.378 canarios sufría pobreza severa el pasado año (11,2%).
Este porcentaje es casi 10 puntos superior a la media nacional, que es de 25,3%, y solo es superado por Extremadura y Andalucía, con el 37,7%. Si se tienen en cuenta las ciudades autónomas, también rebasan a Canarias en este dato negativo, con 38,5% Melilla y 45,9% Ceuta.
El informe, denominado El Estado de la pobreza. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social
en España 2008-2019, divulgado este jueves 15 de octubre, lo elabora a partir de datos oficiales la EAPN, que es una plataforma de entidades sociales que trabajan y luchan contra la pobreza y la exclusión social en los países miembros de la Unión Europea. En España, la Red está compuesta por 19 redes autonómicas y 18 entidades de ámbito estatal, todas ellas de carácter no lucrativo.

Esta tasa de personas en la pobreza y en riesgo de exclusión social se redujo en Canarias el 3,6%, un dato mejor que la media nacional, del 3,1%. Desde 2008, el año con más población en esta situación vulnerable fue 2016, con el 44%.
No hay datos todavía para saber en cuánto ha aumentado la pobreza y vulnerabilidad por efecto de la crisis generada por la covid-19. La experiencia de atención directa de las entidades que forman la EAPN,
muestra un enorme aumento, tanto en lo que se refiere al número de nuevas personas usuarias como a sus necesidades.
Sin embargo, a pesar de ello, las consecuencias pueden ser algo diferentes a las producidas en
la crisis anterior, a causa de las nuevas políticas de corte expansivo que se utilizan para luchar contra el trance. En este sentido, algunas de las nuevas medidas tales como los ERTE, el ingreso mínimo vital, la limitación
de desahucios y cortes de servicios básicos y otras, pueden limitar un poco el efecto de la covid-19, sobre todo en las personas más pobres, según expone el informe de la Red EAPN.
En cualquier caso, todas estas cuestiones apuntan a que se producirá un fuerte incremento de las tasas de pobreza y exclusión y obligan a considerar los datos que se muestran en este informe como un mínimo muy
por debajo de la realidad. Con toda probabilidad, cuando se conozcan, los guarismos serán superiores, sin embargo, no serán más que una constatación estadística que vendrá a acentuar la percepción del grave
escenario que dibujan los datos actuales.

Como sucede prácticamente todos los años, en 2019, Extremadura, Andalucía y Canarias mantienen las tasas más altas de población en riesgo de pobreza, con cifras entre el 28,5 % y el 31,5 %. Del otro lado, Navarra y País Vasco también suelen ser las más bajas, ambas por debajo del 10 % este año.
Un total de nueve comunidades autónomas redujeron su tasa de pobreza severa con respecto a 2018. De todas ellas, Murcia, Canarias (1%), La Rioja y Castilla-La Mancha consiguieron una reducción intensa, entre 2,2 y
5,3 puntos porcentuales, que suponen una bajada que oscila entre el 17 % y el 34 %
Finalmente, el deterioro de las condiciones de vida de los grupos de población más desfavorecidos en la década anterior también puede verse en la evolución de la tasa de pobreza severa. Al respecto, solo Baleares y Canarias han mejorado sobre los valores que registraban en el año 2008.
Finalmente, aunque no forma parte del indicador de privación material severa, Murcia, Comunidad Valenciana y Canarias tienen valores al menos un 30 % más elevados que la media de personas que no pueden permitirse
disponer de un ordenador personal.























































