PLANETA CANARIO
Los ayuntamientos de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife trabajan en un frente común para luchar contra la exclusión social y las situaciones de vulnerabilidad que sufre la población de estos dos municipios.
El primer teniente de alcalde y concejal de Bienestar Social, Rubens Ascanio, y la nueva presidenta del Instituto de Atención Social (IMAS) de la capital chicharrera, Rosario González -quien accedió al cargo a mediados de julio tras la moción de censura contra el gobierno PSOE-Cs y la recuperación del poder por CC-PP y una edil tránsfuga de Cs- mantuvieron recientemente una reunión para tratar sus principales preocupaciones y las medidas que impulsar de forma conjunta, en la línea de colaboración iniciada en 2019 con el anterior gobierno municipal
El concejal lagunero (de Unidas se puede, en cogobierno en Aguere con PSOE y Avante) detalla en un comunicado que en la cita se abordaron distintas cuestiones, entre las que destacan “el problema de la vivienda, la atención a las personas sin hogar y las dificultades vinculadas a los problemas de salud mental que, evidentemente, generan una preocupación compartida entre ambas administraciones”.
Respecto a esto último, subraya que “esperamos poder reforzar el trabajo que, desde el inicio del presente mandato, se viene realizando para la búsqueda de soluciones conjuntas, en colaboración también con el Cabildo y otras administraciones, para la atención de esta problemática, que es especialmente intensa en el área metropolitana por el número de habitantes y la alta incidencia de población en situación de exclusión o de vulnerabilidad”, puntualiza.
Ascanio resalta la importancia de este tipo de encuentros para aunar esfuerzos entre corporaciones públicas “y responder mejor a las situaciones extremas que viven muchas familias, sobre todo ante esta situación de crisis económica y social provocada por el covid-19”.
El problema del sinhogarismo afecta de manera especial a la capital tinerfeña, ya que cuenta con el único albergue de carácter insular para personas sin techo, aunque todos los partidos del Ayuntamiento santacrucero consideran que debe superarse el actual modelo de atención a los sin hogar, para darles una ayuda individualizada, en función de su perfil socioeconómico y psicológico, con centros más pequeños e incluso apostando por darles el acceso a una vivienda.
Para ello es preciso que en los casos de problemas psicológicos y psiquiátricos se impliquen otras administraciones, ya que la competencia en salud mental no es de los ayuntamientos.
Varios colectivos vecinales vienen denunciando la situación de las personas que duermen a la intemperie en la islas, entre ellos la Alianza de Vecinos de Tenerife, que suele poner el dedo en la llaga, al entender que si en el estado de alarma por el coronavirus se les pudo dar un techo un el área metropolitana -aunque fuera en pabellones-, eso quiere decir que la solución al problema depende también de voluntad política de querer resolverlo.
Aún así, durante el estado de alarma no todos los sintecho fueron alojados en albergues provisionales, y en todo el Archipiélago fueron cientos los que siguieron a la intemperie.






















































