VICENTE PÉREZ
La Asociación Salvar La Tejita, que este sábado ha vuelto a manifestarse, junto a sus simpatizantes, ante las obras del polémico hotel en primera línea de una playa incluida en la Reserva Natural Especial de Montaña Roja, presentó alegaciones en el ya último trámite de la revisión del deslinde marítimo terrestre que afecta a esta parcela, en la que insiste en que la servidumbre de protección debe quedar en 100 metros de ancho, y en 20, lo cual haría inviable la terminación del hotel, cuyas obras continúan sin tregua desde hace un año a pesar de la provisionalidad de esta delimitación.
Esta misma tesis es la del Gobierno canario, a través de la Consejería de Planificación Territorial, cuyo consejero, José Antonio Valbuena (PSOE), ha recomendado a Costas que paralice la construcción del hotel, si bien los ecologistas entienden que el Ejecutivo regional no está haciendo todo lo posible por que prevalezca la legalidad.

Salvar La Tejita (que ha denunciado este asunto en un Juzgado por vía penal y recurrido, con ATAN en vía contencioso administrativa la licencia de obras) cifra en unas 200 personas los manifestantes -otras fuentes calculan que un centenar- en las inmediaciones de la parcela donde ya se toma forma el complejo hotelero de lujo, una manifestación en la que se gritaron consignas como «menos corrupción y más acción» o «esa valla incumple la ley», en alusión a la que delimita el solar e impide el avance natural de la arena, aunque esta ha logrado superarla en algunas partes, lo cual, aseguran, supone un obstáculo artificial que está influyendo en la correcta fijación del dominio público.
En las alegaciones, Salvar La Tejita y el grupo ecologista ATAN critican que la Dirección General de la Costa y el Mar, en un informe fechado el 9 de julio de 2019, apoye fijar la servidumbre en 20 metros, con el argumento de que ponerla en 100 metros podría obligar a indemnizar a la promotora del hotel, el grupo gallego Viqueira, que ha podido continuar los trabajos a pesar de que en el mismo documento el organismo estatal admite que «no puede afirmarse de manera taxativa» que la parcela cumpla los requisitos para aplicarle esta medida de gracia. 
Y es aquí donde Salvar La Tejita y ATAN, en línea con lo que sostiene el actual Gobierno canario (con CC en el Ejecutivo regional, todo fueron bendiciones para este proyecto), sostienen que no ha lugar a indemnizaciones, porque en 1988, cuando entró en vigor la Ley de Costas, el plan parcial de Costa Bella, al que pertenece la parcela del hotel, no estaba ejecutado, y, por tanto, el suelo no puede considerarse urbano y procede fijar la servidumbre en 100 metros. Y siguiendo este razonamiento de los alegantes, el Ayuntamiento de Granadilla concedió la licencia de manera ilegal, por lo que no hay derechos que indemnizar.
De hecho, los ecologistas recuerdan que en abril de 2019, a unos cientos de metros de este lugar, cuando Costas revisó el deslinde entre Punta de El Médano y Playa Pelada, la Dirección General de Costas puso una servidumbre de 100 metros, aplicando este mismo criterio, el que la urbanización turística prevista no se había completado cuando entró en vigor la Ley de Costas de 1988. 
Aluden también en su alegación Salvar La Tejita y ATAN al extraño episodio ocurrido en el Servicio Provincial de Costas, ya que en octubre del pasado año Valbuena remitió un informe argumentando a favor de la servidumbre en 100 metros, y dicho escrito lo rechazó el organismo estatal asegurando que no estaba firmado por nadie y carecía de fundamentación técnica, por lo que requirió al Gobierno canario subsanar estas presuntas deficiencias.
Cuando avanzado enero de este año salió a información pública la revisión del deslinde, el periodista de Mírame TV Esaú Hernández, consultó el expediente en Costas y descubrió que este requerimiento no había llegado al consejero de Planificación Territorial, y puso sobreaviso a Valbuena, tras lo cual el Servicio Provincial de Costas tuvo que admitir que el oficio no llegó a su destino tres meses antes por un error técnico en el sistema telemático de registro entre administraciones. Aún así, Valbuena ha reiterado que sí envió firmado el documento en octubre, con firma digital, tal como PLANETA CANARIO ha comprobado. 
Los detractores del proyecto hotelero piden también en sus alegaciones que el nuevo deslinde del dominio público sea aún mayor que el propuesto por Costas. Exponen que, según un informe del geólogo Santiago Campos, la arena circula más allá de lo que pretende Costas, pues el viento alisio la lleva desde La Tejita hasta El Chinchorro, proceso que interrumpe el vallado de la parcela desde 2002, la cual está quitando artificialmente anchura a este ecosistema dunar.
Advierten también los ecologistas de que el expediente de revisión del deslinde «no está foliado, de manera que no puede garantizarse en plenitud el orden cronológico de los documentos, así como si faltase alguno de ellos», lo que va contra el artículo 70.3 de Ley , de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
En todo caso, falta por ver cuál es la resolución definitiva de Costas sobre el nuevo deslinde y su servidumbre.























































